Viernes 3 Septiembre de 2010
 
Actuar con prudencia no es hacerlo con miedo: Premio “Manuel García Herrerón y Alcalá”
Patricia Monreal Vázquez
Jueves 16 de Octubre de 2008 • Enviar nota    • Imprimir
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El magistrado del Supremo Tribunal de Justicia del Estado de Quintana Roo, José Joaquín González, al recibir el premio Manuel García Rejón y Alcalá, en el marco del XXXII Congreso Nacional de Tribunales Superiores de Justicia de los Estados Unidos Mexicanos, mencionó que las acciones preventivas no significan que demuestren el miedo de las instituciones.

El reconocido, integrante del poder judicial de la entidad del sureste mexicano puntualizó que actuar con prudencia no es actuar con miedo; además, estableció la necesidad de hacer a un lado la discordia entre los mexicanos, pues “el enemigo debe ser el delincuente”.

Asimismo, convocó a que “rescatemos los valores fundamentales del derecho y apliquémoslo a la justicia de nuestra sociedad…”.

El origen del premio

Cabe destacar que el premio Manuel García Rejón y Alcalá se debe en honor al periodista, abogado y político liberal nacionalista, quien nació en el poblado de Bolonchen, Ticul, el año de 1799, un 23 de agosto; Bolonchén, Ticul, perteneció al Partido de Ticul Yucatán, hasta el año de 1857.

En la actualidad, se encuentra dentro los límites del estado de Campeche y lleva el nombre de Bolonchen de Rejón. Hijo de Manuel García Rejón y doña Bernarda de Alcalá, el primero vallisoletano y la segunda, de ascendencia canaria. Cursó estudios en Mérida donde ingresó al seminario conciliar de San Ildefonso. Graduándose en 1819.

Las actitudes, ideas e iniciativas que encabeza o en las que participa Rejón, son notables. Propone que sea abolida en México la pena de muerte, por ser contraria a la humanidad. Además, que fueran abolidos las mitas, mandamientos, repartimientos y servicios personales a que estaban sujetos los indígenas y en relación con Yucatán, cuyos asuntos nunca olvidó como diputado o senador, pide que se concediese la fundación de una universidad en la ciudad de Mérida.

En mayo de 1822 el joven diputado yucateco ataca y critica fuertemente a Agustín de Iturbide cuando se hace proclamar emperador; por lo que al disolver Iturbide al Congreso, Rejón se encuentra entre los diputados que van a dar a la cárcel.

Cuando Iturbide renuncia y marcha al destierro, vuelve a plantearse en el Congreso la cuestión de una nueva Constitución. En ella participa don Manuel Crescencio Rejón, y no solamente redacta artículos y los defiende en la tribuna, sino que aporta Rejón las bases para la independencia del Poder Judicial, así como la ampliación de las atribuciones de la Corte Suprema de Justicia. Activista dentro de las logias masónicas, escribe en diversos periódicos. Perseguido, despojado de sus dietas, crítica en lo económico durante los años de 1835 a 1840. Sufre además la muerte de su pequeño hijo Manuel, de cuatro años. En julio de 1840, participó en una conjura contra el gobierno bustamantista cuyo objetivo era restaurar la Constitución de 1824.

Participa en la Constitución yucateca de 1841. Manuel Crescencio García Rejón, debe ser considerado a la par con Valentín Gómez Farías, como uno de los más importantes precursores del Movimiento de Reforma Liberal, durante el Siglo XIX. Su labor como legislador fue invariablemente progresista con un pensamiento de avanzada. Rejón, fue un permanente impulsor de reformas políticas encaminadas a la realización de la democracia, tal como el establecimiento de la votación directa para la elección de los miembros del Congreso y de autoridades del Ejecutivo. En este sentido, y también por su defensa de la autonomía de los Poderes Legislativo y Judicial, su actuación tiene un carácter de vigencia y modernidad. Polemista apasionado, siempre en pie de lucha, García Rejón fue un periodista político de primer orden, su trabajo fue constante en la redacción de diversos periódicos liberales de su época, la exposición de sus ideas y su combate a tiranos y opresores le valieron persecuciones y cárcel. Para Rejón, la libertad de expresión no era un simple principio abstracto, sino una manera de vivir.

Federalista de convicciones firmes, Rejón merece estar al nivel de Miguel Ramos Arizpe, llamado el Padre del Federalismo en la historia política de México, en todas las facetas de su vida pública, Rejón fue congruente con su visión de un México federal, republicano, democrático y con una verdadera perspectiva de la división de poderes. Patriota intachable de un espíritu nacionalista sin concesiones, Rejón defendió la integridad de México frente a la agresión y la voracidad extranjera. Como ministro, como periodista y como legislador, nunca transigió con quienes aceptaron la mutilación del territorio patrio para enajenarlo a los Estados Unidos.

Fue ministro de Relaciones Exteriores, diplomático y jurisconsulto. Reconocido como el padre del amparo. El derecho positivo mexicano estableció desde el siglo pasado un mecanismo privilegiado del que puedan hacer uso los particulares para defenderse de los actos de autoridad que violan sus garantías individuales, que es el “Juicio de Amparo”; este recurso es a la vez un juicio de defensa de la legalidad y de defensa de la Constitución. Este mecanismo que tienen los ciudadanos mexicanos fue establecido desde el siglo pasado a nivel local, por el abogado yucateco Manuel Crescencio Rejón, quien lo incluyó en la Constitución Yucateca de 1840 y, a nivel federal, fue impulsada por Mariano Otero, preclaro pensador jalisciense, quien logró que se incluyera en el Acta de Reformas de 1847





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