Sólo el 30 por ciento de los planteles de educación básica en la entidad paralizaron labores a partir de ayer, toda vez que el inicio de la Jornada Nacional de Lucha anunciada por el líder del magisterio disidente, Artemio Ortiz Hurtado, no fue atendida por gran parte de la base trabajadora que denuncia falta de consenso, por lo que sus representados lo emplazaron a transparentar y recomponer la problemática antes de luchar contra las reformas neoliberales, de lo contrario no descartan el desconocerlo por cometer «autoritarismo y antidemocracia en el gremio».
A decir de Miguel Ángel Gil Ruiz, secretario de organización del Sector I en la región Morelia, el pasado sábado se reunieron los representantes de trece de las 22 regiones del sindicato en la entidad, los cuales coincidieron en que su dirigencia ha sido autoritaria y antidemocrática, toda vez que «sus últimos planteamientos y acciones son radicales y sin consenso de la base trabajadora».
Acompañado de otros representantes regionales, Gil Díaz denunció que el magisterio democrático no es tan democrático como lo presumen sus líderes, toda vez que actualmente se inhabilita a cualquiera que no coincida con la manera de pensar de los dirigentes, «la base está preocupada porque están siendo excluyentes».
Por lo anterior, denunció que al no existir el consenso de la base para el estallamiento del supuesto paro indefinido, será máximo el 30 por ciento de los planteles los que paralicen labores. «Todos los planteles están trabajando, tan sólo en la región Morelia de las secundarias generales sólo dos están en paro y es por actividades delegacionales», aunque manifestó su repudio a las reformas neoliberales implementadas por el gobierno federal, el sindicalista señaló que la base urge la necesidad de «primero arreglar los problemas internos y después irnos unidos a la lucha nacional».
Además informó que la base no está de acuerdo en la toma de la Secretaría de Educación en el Estado (SEE) que implementó la dirigencia hace meses, y «tampoco estamos de acuerdo en que se destituya a sus funcionarios, porque éstos pertenecen a nuestro movimiento, la base dice que se libere de manera inmediata la dependencia porque hay compañeros que no pueden cobrar desde hace seis meses debido a que sus trámites están atorados».
Por su parte, Miguel Ángel Fisher Oseguera, secretario de organización del Sector VII en la región Morelia, denunció que hay una cúpula de poder dentro del Comité Ejecutivo Seccional (CES) del sindicato, la cual ha dividido al gremio destituyendo injustificadamente a varios representantes regionales sin el consenso de la base.
En ese tenor, exigieron que dicha cúpula integrada por el líder, Artemio Ortiz Hurtado, y sus seguidores; Daniel Ávila, Hipólito Piñón, Juan Zavala, Jorge Cázares y Mirabel Mejía, «pongan un alto a la represión para con los maestros, el líder miente cuando declara que el movimiento es puro, porque la base ya se cansó de no ser tomada en cuenta. Ellos llevan las riendas del gremio para satisfacer sus propios intereses».
Asimismo, exigieron la reinstalación inmediata de los 80 disidentes inhabilitados, ya que éstos «sí fuimos nombrados por la base en un congreso, seguimos siendo del movimiento porque la base nos avala, esto a pesar de que se nos envió el documento de inhabilitación sin justificación alguna, sólo nos decían que por ir en contra del movimiento político-sindical».
Finalmente, emplazaron a Ortiz Hurtado a que transparente y recomponga la problemática, ya que de no ser así no descartaron el desconocerlo. «Nosotros sí tenemos el apoyo de la base y vamos por la transparencia del proyecto político-sindical, restituir todo el poder a la base, misma que dice que no va al paro hasta no solucionar problemas internos de las diferentes regiones».
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