Viernes 3 Septiembre de 2010
  Lázaro Cárdenas
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Líder minero y precandidato a diputado arma zafarrancho
Mario García Ortiz tripulaba en estado de ebriedad; en barandilla amenazó de muerte a los policías que lo encarcelaron y arremetió a golpes contra dos presos, a uno de ellos intentó ahorcarlo
Félix Rivera
Lunes 6 de Marzo de 2006 • Enviar nota    • Imprimir
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Mario García Ortiz, delegado especial del CEN Minero en esta región y precandidato del PRI a diputado federal por el Distrito Electoral I, fue llevado a la cárcel municipal por golpear con su camioneta, la cual tripulaba en estado de ebriedad, a un taxista, pero en la cárcel amenazó de muerte a los policías que lo encarcelaron y la emprendió a golpes contra dos presos, y a uno de ellos lo intentó ahorcar.

Alrededor de las 3:30 de la mañana de ayer se suscitó un accidente de tránsito sobre la Avenida Melchor Ocampo, a la altura de la notaría pública número 21 de esta ciudad, cuando Mario García Ortiz, quien tripulaba una camioneta Nissan tipo X-Trail de color plateado, placas de circulación PLY-43-95, por alcance golpeó en la parte trasera del lado izquierdo al taxi número económico 27 de la línea Monarcas, placas de circulación 13-57-LCG, conducido por Francisco Pérez Pérez.

De inmediato García Ortiz comenzó a alegar con el taxista, a quien le exigía que le diera 100 pesos para pagar la rayadura de la moldura del lado derecho de la camioneta Nissan, pero otros taxistas que acudieron en auxilio de su compañero, y que eran conocidos del líder minero, trataron de hacerlo entender que él había tenido la culpa, y que mejor conviniera con el trabajador del volante el pago del golpe al taxi. Al no llegar a un arreglo se llamó a agentes de Tránsito y de la Policía Municipal, porque ya el dirigente obrero amenazaba con golpear a Francisco Pérez.

El líder minero se negaba a entregar su licencia a los agentes de Tránsito que acudieron al lugar del accidente, quienes en todo momento trataron de que Mario García conviniera con el taxista, pero al negarse, se le tuvo que llevar a bordo de una patrulla de la Policía Municipal a la barandilla de la corporación, para que fuera certificado su estado de embriaguez. También el taxista fue llevado a ese sitio.

Sin embargo, al llegar a la barandilla, Mario García se le fue a patadas al taxista, por lo que los únicos dos uniformados que alrededor de las 4:00 de la mañana había en la corporación intervinieron para que no continuara la agresión, y tras oponer resistencia a entregar sus pertenencias, finalmente ingresó a la cárcel a las 4:15.

Ahí había dos personas detenidas, a disposición de tránsito, por un accidente ocurrido en la carretera Lázaro Cárdenas-Playa Jardín. De inmediato los levantó a patadas, diciéndoles que lo acompañaran porque ya era tiempo de alzarse en armas, pero como esas personas no le hacían caso, se fue encima de una de ellas, de nombre Sergio Valerio Rodríguez, a quien golpeó con los puños, y tras derribarlo en el piso, comenzó a ahorcarlo.

Para esos momentos, ya había varios taxistas en la explanada de la dependencia y familiares de Valerio Rodríguez, quienes le gritaban que no le hiciera nada. De nada valían también las súplicas de Martín Rodríguez Piedra, secretario general de la Sección 271 de Mineros, para que Mario Ortiz se calmara, quien seguía golpeando y asfixiando a Valerio Rodríguez.

Uno de los policías llamó por radio a más elementos que andaban de recorrido por toda la ciudad, llegando a la cárcel unos 20 a bordo de diez patrullas, y tras dejar sus armas en la guardia de la corporación, ingresaron a la barandilla para rescatar a Servio Valerio y su compañero, quienes fueron llevados a una oficina.

Mario García seguía gritando incoherencias, agarraba parte de la reja de la cárcel, sacudiéndola según él para escaparse, y le pedía a Martín Piedra que fuera a sacar a todos los obreros del tercer turno de Sicartsa y Mittal Steel para irlo a liberar, porque de lo contrario mataría al taxista, a los policías que lo encarcelaron y a todo aquel que se le pusiera enfrente, hasta a los de la prensa decía, recalcando que ahora sí, la ley tenía preso a un pesado, y que iban a saber de qué estaban hechos los mineros.

Finalmente el precandidato priísta se calmó y se tiró al piso donde estuvo por espacio de media hora, para luego volver a armar escándalo, mientras afuera abogados del sindicato pactaban con el taxista para cubrirle los daños a su coche, a fin de que el dirigente fuera liberado por Tránsito, lo que así ocurrió, pero la señora Ana Bertha Basurto Ayala, esposa de Sergio Valerio Rodríguez, señaló que ella iba a poner una demanda penal contra Mario García por intento de homicidio, aunque el líder de la 271 ofreció que el sindicato pagaría los daños causados por Valerio a una malla perimetral de Mittal Steel, y que era por lo que estaba preso.

Los tres detenidos fueron liberados poco después de las 6:00 de la mañana, luego de que el sindicato minero le cubriera los daños al taxista y se lograra que Mittal Steel no reclamara nada a Sergio Valerio.



Tras derribar a un preso, el líder minero Mario García Ortiz quiso ahorcarlo, por lo que tuvieron que intervenir uniformados, pues ni al secretario general de la 271, Martín Rodríguez Piedra, le hacía caso para calmarse.
Tras derribar a un preso, el líder minero Mario García Ortiz quiso ahorcarlo, por lo que tuvieron que intervenir uniformados, pues ni al secretario general de la 271, Martín Rodríguez Piedra, le hacía caso para calmarse. (2006-03-06)


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