Morelia, Michoacán.- Con el ofrecimiento de un combate frontal a la corrupción, “para dejar de lado el chantaje y hacer respetar los derechos de terceros”, y con el mensaje de que “Morelia nos contrató para servirle”, el ahora presidente municipal de Morelia, Wilfrido Lázaro Medina, protestó ayer junto con los nuevos integrantes de la comuna.
“Cumplir la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, la del estado y las leyes que de ambas emanen, así como desempeñar lealmente el cargo que el pueblo me ha conferido como presidente municipal de Morelia”, fue el juramento acatado por Medina Lázaro en el acto protocolario, donde el recién inaugurado auditorio de la Unidad Deportiva Bicentenario fue el escenario elegido por el estrenado alcalde, quien ante el casi lleno de butacas, abordó la tribuna para reiterar su “compromiso de mejorar los niveles de vida de los morelianos”.
Entre la concurrencia de políticos, presidentes municipales, representantes de gobierno, e invitados especiales, Lázaro Medina habló de que será el suyo “un gobierno incluyente, abierto a escuchar y a valorar la crítica constructiva”, aunque insistió en que la ciudadanía deberá actuar de forma corresponsable, participativa y propositiva.
Tras advertir que “entiende” la complejidad de la situación financiera que atraviesa la entidad, celebró no hallarse “solo”, pues se congratuló de contar con el apoyo del gobernador Fausto Vallejo Figueroa y “el próximo presidente de México, Enrique Peña Nieto”, con cuyo apoyo dijo se llevará a buen puerto el futuro de los morelianos a la hora de impulsar los proyectos y gestionar recursos.
Los gritos de algunos ciudadanos, quienes desde las gradas del inmueble recibieron con expresiones poco amables al alcalde, y la advertencia en mantas de la presencia sindical de los trabajadores del Ayuntamiento, no interrumpieron a Lázaro Medina, quien se mantuvo firme en su disertación.
Con el lema “Suma de voluntades”, Lázaro Medina señaló que Morelia será gobernada y administrada con la colaboración de los ciudadanos. “Necesitaremos del ama de casa, del empleado, estudiante, productor del campo, investigador, empresario, deportista, políticos, medios de comunicación y de la sociedad en general”, expresó convencido.
“Queremos ver una Morelia moderna, que cuente con servicios públicos de calidad, con una administración honesta, responsable y eficiente”, dijo, no sin traer a cuenta que “la legalidad” será el eje rector de su gobierno, y que dejará de lado la corrupción, “legalidad”, insistió, “para dejar de lado el chantaje y hacer respetar los derechos de terceros”.
Sin la aventura discursiva que permiten los micrófonos de la campaña proselitista, en su discurso de ayer no prometió más empleo, sino que condicionó a que “cuando estemos decididos a actuar con respeto irrestricto en la ley”, para que se construya la “comunidad”, será entonces cuando habrá más oportunidades de empleo, dijo.
Wilfrido Lázaro Medina señaló a la inseguridad como “el gran desafío”, y sin describir el `cómo` dijo que con la ayuda del gobierno estatal y federal “lograremos vivir en paz”.
Tras exaltar la gestión de Fausto Vallejo, el priísta auguró un gobierno de continuidad, “Morelia debe seguir en esta visión de modernidad para tener un desarrollo urbano sustentable”, dijo.
Los compromisos
Diez fueron los puntos generales a que el priísta Wilfrido Lázaro Medina se comprometió durante la campaña en que aspiraba al cargo, “un buen gobierno, mejores servicios, producción, infraestructura adecuada y moderna, y coadyuvar para regenerar el tejido social”, que firmó ante notario y repitió en cada acto proselitista.
“Los primeros 100 días de la administración pública municipal, revisaremos y actualizaremos el marco reglamentario vigente para dar viabilidad a la modernización de nuestro municipio desde la legalidad”, decía al hablar de un Morelia con “buen gobierno”.
“Con los trabajadores del Ayuntamiento, sindicalizados y de confianza haremos una gran alianza para anteponer el servicio expedito, eficiente y amable a la sociedad”, decía.
“Brindaremos apoyos para la capacitación y promoción de actividades productivas. Gestionaremos programas para apoyar la generación de empleo y el desarrollo económico del municipio”, decía al hablar de un “Morelia productivo”.
“Ciclovías y trotapistas, equipamiento y la rehabilitación de espacios deportivos, así como realizaremos una intensa promoción de eventos en todas las disciplinas y para todas las edades”, prometía.
Se comprometió a “apoyar las necesidades de las comunidades para mejores niveles de vida y para alentar las prácticas productivas que ayuden a resolver las necesidades de toda la población moreliana”, aseguró “30 kilómetros de pavimentación de caminos rurales, 10 kilómetros por año”, cuando se refería a la zona rural de Morelia.