Uruapan, Michoacán.- Aunque falleció en diciembre del año pasado, el promotor cultural, artista popular y nativo del Barrio de Santo Santiago, Eligio Hernández Hidalgo, estuvo presente en el tradicional paseo de las yuntas, con el que los habitantes de este asentamiento clausuraron los tres días de fiesta en honor de su santo patrono.
Entre las mojigangas, enormes muñecos de estructura de carrizo, forrados de papel que representan danzantes y personajes ficticios o reales, la más grande; la que midió unos cinco metros de alto, fue dedicada a Eligio Hernández y mostró al joven y finado carguero en su traje de la ceremonia de Los Palmeros.
El de Santo Santiago contrastó en orden con el desfile más inmediato anterior, el del Barrio de La Magdalena, ya que a diferencia de este en donde los grupos de danza apenas se distinguían entre la multitud de jóvenes ingiriendo bebidas embriagantes, el de Santo Santiago permitió que los grupos de danza lucieran sus finos pasos y sus complejos y policromados trajes.
Los jóvenes que se unen al festejo entre música de banda, bebidas alcohólicas y espuma en aerosol, quedaron en la parte posterior del inmenso río humano, que se derramo desde la capilla de Santo Santiago, por la calle Emilio Carranza, que rodeo las plazas centrales y que luego, tras haber inundado de música y color el primer cuadro, retornó hacia su barrio, habiendo cumplido con el homenaje a su santo.
En torno al tradicional desfile de las yuntas o paseo de las guares como también se le conoce, el encargado de organizar esta actividad, desde hace ya seis años, Eduardo Barajas Rodríguez, manifestó que el de su barrio fue el «primer desfile que se desarrollo bien organizado, ya que me encargo de que haya respeto».
«Es el único barrio donde no hay espuma, cuyos habitantes no se meten a las fuentes ni andamos embarrándole traperos a la gente en la cara. El vino no lo podemos evitar, pero tratamos de controlarlo».
Precisó que para guardar el orden y lograr el lucimiento de los grupos de danza, «Tengo a mi cargo 60 personas de orden y respeto. 30 de ellos son de respeto, o sea adultos mayores y 30 golpeadores, así les digo porque son hombres fuertes destinados a preservar el orden».
Calculó que debidamente organizados, tomaron parte aproximadamente siete grupos de danza, pero tomando en cuenta que cada grupo «lleva negros y guares son más de 20 conjuntos y van acompañados de más de doce bandas. En el desfile entre los danzantes y los habitantes participan unas tres mil personas».
También recordó que durante cuatro años fue presidente del barrio y que su finado padre, Antonio Barajas Ortega, «fue presidente también del barrio y espero que mi hijo algún día lo sea».