Morelia, Michoacán.- Las autoridades nicolaitas violan hasta 15 cláusulas del Contrato Colectivo de Trabajo (CCT), además de la propia Ley Orgánica de la Universidad Michoacana en su artículo 28 misma que establece que la relación entre trabajadores y autoridades debe regirse en base al propio CCT.
El secretario de Organización y Propaganda del Sindicato Único de Empleados de la Universidad Michoacana (SUEUM), Moisés Mendoza Campos lanzó un nuevo llamado a las autoridades nicolaitas para iniciar una nueva etapa por los universitarios y no recaer en luchas que sólo dañan la imagen de la máxima casa de estudios, sin embargo dejó en claro que en “la lucha por de los derechos históricos de los trabajadores el sindicato no claudicará”.
Acompañado de la secretaria de Actas y Acuerdos, Gloribella Padilla Soria, el secretario del Exterior Favio Alberto Ortega Macías y el secretario de Acción Social, José Luis Vargas Ortiz; entregaron documentación en la cual se muestra las circulares en las que la autoridad universitaria ha decidido no otorgar las despensas al personal de apoyo, usar los relojes checadores digitales y no respetar el escalafón, ni las suplencias por jubilación o incapacidad definitiva, lo cual viola el CCT en sus cláusulas 51, 73, 79 y cuarta transitoria.
Además de que también entregaron la copia de la minuta de acuerdos que se signaron desde el 2007 y el 16 de mayo pasado al momento de concluir la revisión contractual y en donde la autoridad nicolaita se compromete a reparar las violaciones correspondientes, entre ellas la cláusula 52, el pago de compensaciones, promociones, entre otras.
Los sindicalizados manifestaron su apertura al diálogo y entregaron también la documentación de invitación a una reunión con el Consejo General de Delegados al rector Salvador Jara, con el fin de discutir todas y cada una de las cláusulas violentadas y en su caso llegar a un acuerdo y no estar en permanente conflicto.
Así también se dejó en claro que durante la toma de oficinas administrativas el SUEUM fue consciente de no afectar la academia, al permitir el trabajo de evaluadores en la Facultad de Ingeniería Química y la labor en el área de Medicina para que los estudiantes pudieran registrar su servicio social.