Morelia, Michoacán.- La zona de Tierra Caliente y la región aguacatera que comprende los municipios de Uruapan, Tancítaro, Peribán y Los Reyes, son las principales zonas en el estado con más propensión a casos de cáncer en el hígado, pulmón y/o piel, intoxicaciones, así como vómito, dolor de cabeza y otros malestares como consecuencia de la mala utilización de productos agroquímicos. Aunque los niños y las mujeres son los más vulnerables, ningún trabajador del campo está exento de estos riesgos.
Michoacán es un estado con alta vocación agrícola, de manera que sus zonas de cultivo son sitios de riesgo potencial para quienes incurren en la aplicación de productos agroquímicos sin una orientación y supervisión adecuadas, o sin la debida protección.
Luego de presidir la inauguración del primer curso-taller para la formación de instructores en el Buen Uso y Manejo de Agroquímicos, el director de Protección Contra Riesgos Sanitarios, Raymundo Puebla Calderón, manifestó que la mala utilización de agroquímicos produce riesgos a mediano y largo plazos, mismos que van desde mareo, dolor de cabeza, vómito e intoxicaciones hasta cáncer, principalmente de hígado, pulmón y piel.
Expuso que mientras los países desarrollados son meticulosos en el uso de agroquímicos, en México, aunque hay avances en la agricultura orgánica y las prácticas de inocuidad, todavía no se logra la erradicación de estos productos.
Mencionó que si bien todos los campos agrícolas implican riesgos, destacan los que se encuentran en la zona de Tierra Caliente y la región aguacatera, que comprende los municipios de Uruapan, Tancítaro, Peribán y Los Reyes.
Puebla Calderón sostuvo que ante la detección de niños jornaleros agrícolas, diferentes instancias de gobierno han iniciado campañas de concientización dirigidas principalmente a sus padres, para que no los pongan a trabajar y mucho menos los expongan al contacto con agroquímicos.
Durante su intervención en el acto inaugural, el encargado de despacho de la Secretaría de Desarrollo Rural, Ramón Caro Vega, se refirió a un estudio del doctor Rubén Quintero sobre la incidencia de casos de cáncer y su correlación con la aplicación de pesticidas en la franja aguacatera de Uruapan, Tancítaro, Peribán y Los Reyes, publicado el año pasado.
Sin precisar cifras o mayores detalles en torno al estudio, el funcionario destacó la necesidad de que se instrumenten medidas para un control más estricto en lo que respecta al uso y manejo de plaguicidas.
De momento, los cultivos más aventajados en lo que refiere a la agricultura orgánica y las prácticas de inocuidad son el aguacate, el mango y las frutillas o berries, en ese mismo orden.
Por su parte, el secretario de Urbanismo y Medio Ambiente, Mauro Ramón Ballesteros Figueroa, enfatizó que los agroquímicos no sólo producen estragos en la salud de quienes los utilizan constantemente sino que propician daños al medio ambiente. Como ejemplo comentó la desaparición de especies de aves.
En Coahuayana, externó, la fumigación sobre los cultivos de plátano ha contribuido a la desaparición del loro cabeza amarilla.
Coincidió en que el país está rezagado en materia de tecnología del campo, esencialmente por las carencias económicas que enfrentan los trabajadores del agro, pero resaltó que esta problemática se podría disminuir con mayor capacitación.
Eugenio Torres Moreno, director de Trabajo y Previsión Social, enunció que la prevención de riesgos de trabajo debe ser una prioridad en toda política laboral, y dado que Michoacán tiene una elevada vocación agrícola, se tendría que buscar la manera de asegurar a quienes laboran en el campo.
Y, aunado a ello, procurar que les lleguen los conocimientos necesarios sobre el uso seguro de productos químicos.
Cabe apuntar que el curso-taller para la formación de instructores en el Buen Uso y Manejo de Agroquímicos estuvo dirigido a responsables de las jurisdicciones sanitarias del estado, así como a personal de dependencias como Sagarpa y Sedru.