Venustiano Carranza, Michoacán.-Como cada año desde hace más de un siglo trabajadores de las redes de este municipio se volvieron a hacer presentes para poner fin al novenario en honor a San Pedro Apóstol a través de la ofrenda gastronómica que este gremio brinda a la comunidad ribereña, día en que la población reconoce su identidad y antiguas costumbres en donde por años la principal actividad económica fue la pesca misma que se realizaba sin problemas en el lago de Chapala que por aquellas fechas bordeaba la ciudad.
Fue así como en esta ocasión no obstante la crisis por la que atraviesa el sector pesquero ante la baja cantidad de peses en el vaso lacustre producto tanto de la significativa disminución de líquido en este embalse natural como de las malas prácticas por parte de pescadores furtivos, las diferentes cooperativas pesqueras se unieron para repartir poco más de quinientos kilos de pescado, despertando el apetito de los vecinos y visitantes con los olores emanados de las ollas del tradicional caldo de bagre.
Al respecto Gerardo Magallon López, pescador local, explicó este oficio ha sido heredado en su familia de generación en generación, desde la fundación de este poblado cuando el Lago bordeaba toda la comunidad y extraer producto de él era algo común en todas las familias de la localidad, antes de que la activad pesquera fuera desplazada por la ganadería o la agricultura en la región.
Época de la cual señaló también data esta tradición en donde los trabajadores de las redes se organizan para rendir tributo a San Pedro Apóstol, su santo patrono, a través de esta ofrenda para la cual desde temprana hora se trasladan a la plaza principal para dar inicio a los preparativos de uno de los platillos que dan identidad al pueblo, el caldo de pez Bagre y Carpa, cocinado al fuego de la leña en ollas barro al mismo tiempo en un cazo se fríen varios kilos de charal empanizado el cual los comensales degustan a la espera del platillo principal.
Sin embargo este año en particular comentó el sector atraviesa por una crisis ante la falta de pescado en el lago, y fue necesario un esfuerzo extra por parte de todos los compañeros para reunir el producto y no quedar mal con la gente, que gustosa espera cada año el 29 de junio para acompañarlos a celebrar.
“Lo que nos importa es que la tradición siga adelante, entre tanto los compañeros de una forma u otra nos ponemos de acuerdo para salir adelante” destacó Magallon López, al tiempo que informó son más de un centenar de familias las que aún dependen de esta actividad en el municipio, esta ha sido rebasada por la ganadería o la agricultura convirtiéndose en los principales motores económicos de este municipio.