Viernes 31 Octubre de 2014
 
Controvertido dictamen de Semarnat sobre la Loma
Emiliano Raya
Domingo 22 de Abril de 2012 • Enviar nota    • Imprimir

Morelia, Michoacán.- El impacto ambiental que para la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) tendrá la obra de acceso vial a Santa María es mucho menor que el previsto; incluso, por la misma Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) la cual reconoce 126 efectos adversos contra 39 benéficos que causará la construcción de la vialidad.

Mediante un oficio, Semarnat dio a conocer su dictamen de impacto ambiental respecto al proyecto denominado “Segunda etapa del Libramiento Sur de Morelia, tramo ramal Camelinas, municipio de Morelia, en el estado de Michoacán”. El fallo fue favorable a la construcción de la vialidad, e inmediatamente provocó las reacciones de organizaciones ambientalistas y políticas, de especialistas y vecinos de la parte baja y alta de la Loma de Santa María, quienes consideran sesgado el dictamen y de no considerar el total de las observaciones emitidas en una consulta ciudadana convocada por la misma dependencia federal.

Mediante un oficio fechado el día 10 de abril del 2012, con folio SGPA/DGIRA/DG/2701 y signado por Alfonso Flores Ramírez, titular de la Dirección General de Impacto y Riesgo Ambiental (DGIRA), la Semarnat emitió sus consideraciones y recomendaciones para la realización del proyecto vial que pretende atravesar la Loma de Santa María, afirmando que después de realizar los estudios pertinentes, y comprometiendo a la “promovente” (SCT) a cumplir con los requerimientos hechos por la dependencia, no tiene mayor objeción en que se construya dicha vialidad.

En la primera parte del documento, con una extensión de 60 cuartillas y en poder de este diario, se detalla el proceso que se siguió desde que la SCT presentó el oficio 311241-030, el día 30 de enero del 2012, mediante el cual solicitaba la dictaminación en materia de impacto ambiental del proyecto.

Posterior a esto, se relata el proceso mediante el cual, casi una treintena de morelianos hizo la petición formal para que se llevara a cabo una consulta pública, con la finalidad de que la dependencia tuviera conocimiento del sentir de la ciudadanía y además, nutriera sus estudios con las participaciones de los investigadores y académicos que asistieron.

Así pues, en las primeras seis cuartillas el documento señala cada uno de los procesos que se siguieron hasta la emisión del dictamen.

En las siguientes 43 hojas, la DGIRA postula todas las atenciones que tomó para su fallo. Aquí se esbozan desde las observaciones que hizo la dirección a los principales cuestionamientos expresados en la consulta ciudadana, hasta sus consideraciones respecto a las obras y las actividades que se realizarán.

También, se hace un recuento de las relaciones que guardan diversos instrumentos de planeación y ordenamientos jurídicos, tanto municipales como estatales y nacionales, respecto al proyecto, y un análisis de las estrategias para la prevención y mitigación ambientales propuestas por la SCT.

Por último, en el documento se especifican las condiciones y plazos que la promovente deberá cumplir para la construcción de la obra.

Los motivos del fallo, “discrecionales y sesgados”: ecólogos

En la parte del documento que corresponde al análisis de los diferentes riesgos ambientales que podría ocasionar la construcción de la vialidad, la Dirección de Impacto y Riesgo Ambiental explica las condiciones de estos, y los motivos por los cuales considera que no son limitantes para que se lleve a cabo la realización de la obra.

Lo primero que la DGIRA plantea es una tabla comparativa, donde expone algunas de las reflexiones hechas en la consulta ciudadana, las cuales contrapone con su posición respecto a las mismas, motivo por el cual asegura: “De lo señalado en la reunión pública de información se pudo constatar que la zona en la que se pretende desarrollar el proyecto está sujeta a presiones antrópicas (sic) que están propiciando la modificación significativa de los ecosistemas presentes; no obstante, la DGIRA considera que la construcción del libramiento puede ser viable de realizarse, siempre y cuando se lleven a cabo una serie de medidas urgentes dirigidas a mejorar y conservar la continuidad de los componentes ambientales y procesos ecológicos existentes en dichos ecosistemas, y con ellos, restablecer ciertas zonas con medidas de mitigación acordes a los impactos ambientales significativos generados por el proyecto”.

Ante esto, los miembros del Movimiento Ciudadano en Defensa de la Loma aseguraron que el dictamen no considera las observaciones emitidas en la consulta y reunión pública del proyecto, ya que hicieron una selección a discrecionalidad, con el fin de minimizar y fragmentar su contenido.

“Por ejemplo, una omisión importante fue el problema de la inestabilidad de las laderas, cuando hubo exposiciones, como la de Víctor Garduño, en la reunión pública, que mostraron, con base en investigaciones, la gravedad de hacer una obra en una zona como Ocolusen. Sus observaciones fueron presentadas por escrito”.

Respecto al tema de la falla geológica, en el dictamen se afirma: “De acuerdo a lo manifestado por la promovente, la existencia de estas fallas geológicas no pone en riesgo al libramiento y sólo debe considerarse el cruce con la falla local menor del Río Chiquito, para revisar la posible franja de afectación y definir localmente el desplante de la calzada; de igual forma, el trazo de los túneles no se verá afectado directamente por estas fallas, quedando la falla regional La Paloma cerca del portal de salida del túnel II y la falla del Río Chiquito, entre el portal de salida del túnel y el de entrada del túnel II, sin afectar a los portales, atravesando únicamente el libramiento en la calzada que se construirá en la superficie”.

Sin embargo, párrafos antes en el mismo documento se puede leer: “Respecto (a la falla geológica) el Cenapred (Centro Nacional de Prevención de Riesgos y Desastres) señala que no ha realizado investigación alguna sobre la falla geológica denominada La Paloma”.

En este mismo rubro, el doctor Víctor Hugo Garduño, profesor investigador en el Instituto de Investigaciones Metalúrgicas de la Universidad Michoacana, en una ponencia titulada “Falla geológica, sismicidad y acuíferos en Morelia”, aseguró que el hecho más importante de la geología en Morelia es entender que estamos en una zona de volcanes, por lo que en la ciudad hay muchas fallas y una de ellas es la de La Paloma. En el Campestre hay una zona inestable y en la parte de Ocolusen hay inestabilidad de taludes. El hundimiento que se da constantemente en esta zona es muy fuerte, advierte.

Afirmó además, que en la zona de la Loma de Santa María hay grandes fracturas, pues la falla de La Paloma sigue como un área de inestabilidad por ser una falla activa. “Ya ha habido tres rupturas en los segmentos activos y una de ellas está ubicada en la zona urbana de Morelia. Los segmentos tienen energía para dar sismos de hasta 7 grados en la escala de Richter, lo que traería graves consecuencias a la ciudad”.

Otra de las banderas que han utilizado los activistas, se centra en el hecho de que la vialidad pasa por un Área Natural Protegida. Respecto a esto, la DGIRA asevera en el oficio que “una vez analizadas las declaraciones de Áreas Naturales Protegidas de la región, se encontró que el proyecto no se ubica dentro de alguna de éstas”.

“Esa es una irregularidad, el Parque Francisco Zarco continúa con su estatus de Área Natural Protegida en todos sus aspectos. De hecho, lo que sucede es que ellos midieron y de la noche a la mañana se encogió el área, misteriosamente”, dijo Gustavo Alcocer, miembro del movimiento.

Una vez analizado cada uno de los lineamientos aplicables al proyecto, la dependencia federal concluyó que no se identificó alguna contravención sobre la viabilidad ambiental para las obras y actividades que pretenden realizar para la construcción del libramiento, además de que las medidas de mitigación ambiental que implementará la promovente, se espera que ayuden a recuperar la calidad en la zona por donde cruzará el proyecto.

Por último, la DGIRA consideró que los impactos ambientales ocurridos durante la construcción y operación de la vialidad son poco significativos, temporales y mitigables, como la alteración de la calidad del aire por las emisiones a la atmósfera durante el movimiento de materiales y la generación de diferentes clases de residuos, para los cuales serán aplicadas diferentes medidas para mitigar dichos efectos.

Pero no obstante, condicionará a la promovente, al establecimiento de medidas adicionales para garantizar la protección, conservación y mejoramiento del hábitat y contribuir a revertir los procesos de deterioro ambiental que amenazan la subsistencia de dichas especies; por otro lado, debido a la presencia de especies dentro de la zona con alguna categoría de riesgo, se condicionará a la promovente a obtener un seguro o garantía para el cumplimento de las medidas propuestas.

Sin embargo, en ningún lugar del documento se estipula qué plazo tiene la promovente para aplicar las medidas y programas que garantizarán la protección, conservación y mejoramiento de la zona, tampoco explica en qué consistirá el seguro o la garantía para el cumplimiento de las medidas.

Los jaloneos de la Loma

- En 2004 el Ayuntamiento de Morelia, encabezado por Fausto Vallejo Figueroa, llevó a cabo consultas públicas para anunciar la modificación del Programa de Desarrollo Urbano del Centro de Población de Morelia. En la consulta hubo una clara expresión de rechazo al proyecto con argumentos sólidos de ciudadanos, ambientalistas y científicos. Sin embargo, se publicaron las modificaciones que admiten la conversión de zonas de preservación ecológica en habitacionales y de servicios en zonas de riesgo, así como la construcción de una vialidad sobre la Loma de Santa María.

- En 2007 la administración municipal panista de Salvador López Orduña licitó la obra del “megatúnel” adjudicándosela a GUTSA.

- El 31 de diciembre de 2009, el gobierno perredista de Leonel Godoy Rangel, emitió un decreto que abroga el “Decreto de creación del Área Natural Protegida Loma de Santa María y depresiones aledañas”, del 19 agosto de 1993. Ante esto, varias organizaciones denunciaron que el titular del Poder Ejecutivo del estado carecía de facultades para emitir dicho decreto, y lo acusaron de violentar la Constitución Política del Estado de Michoacán de Ocampo, en su artículo 40, así como la Ley Ambiental y de Protección del Patrimonio Natural del Estado de Michoacán de Ocampo, en su artículo 71.

El costo de la obra

El actual proyecto de vialidad tiene un costo de 1,200 millones de pesos. Los tres anteriores estaban proyectados para costar:

Megapuente= 200 millones

Megatúnel= 400 millones

Vialidad Ocolusen= 700 millones.

Siendo el actual proyecto el más caro.

Áreas verdes en Morelia

En Morelia quedan menos de 10,000 hectáreas de áreas verdes, de las 19,912 de preservación planteadas en el primer programa de desarrollo urbano, ofreciendo menos de 3 metros cuadrados de área verde por habitante.

Flora y fauna de la Loma

Flora: La Loma cuenta con 166 especies de flora, 8 de las cuales están dentro de la categoría de protección especial, 3 en peligro de extinción y 2 amenazadas.

Fauna: 130 especies de fauna silvestre, de las cuales 20 son endémicas, 10 se encuentran bajo la categoría de protección especial y 3 bajo la categoría de amenazada.

Posibles impactos ambientales según la Secretaría de Comunicaciones y Transportes.

A) Pérdida de hábitat de fauna silvestre.

B) Afectación a la abundancia de algunas especies de fauna silvestre.

C) Pérdida de vegetación forestal por el cambio de uso de suelo en una superficie de 3.09 hectáreas.

D) Pérdida de la capa de suelo fértil.

E) Afectación de individuos de especies de flora en categoría de riesgo.

F) La posible interrupción o alteración del patrón de escurrimientos superficiales por la construcción de la obra.

G) Pérdida del horizonte orgánico del perfil del suelo entre la línea de ceros, por las actividades de despalme.

H) Modificación de la geoforma por los cortes que se efectuarán durante las obras y actividades de construcción.

I) Incremento en los índices de erosión, derivado del desmonte de vegetación forestal para la conformación del cuerpo carretero.

J) Modificación de las cualidades paisajísticas.

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Mediante un oficio, Semarnat dio a conocer su dictamen de impacto ambiental respecto al proyecto denominado “Segunda etapa del Libramiento Sur de Morelia, tramo ramal Camelinas, municipio de Morelia, en el estado de Michoacán”.
Mediante un oficio, Semarnat dio a conocer su dictamen de impacto ambiental respecto al proyecto denominado “Segunda etapa del Libramiento Sur de Morelia, tramo ramal Camelinas, municipio de Morelia, en el estado de Michoacán”. (2012-04-22)


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