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A la ciudadanía en general nos falta conocer más a fondo el NSJP: Sierra Arias
Samuel Ponce Morales Lunes 11 de Julio de 2016
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Morelia, Michoacán.- “A la ciudadanía en general nos falta conocer más a fondo el Nuevo Sistema de Justicia Penal”, reconoce el responsable de su implementación, seguimiento y evaluación en Michoacán, Jesús Sierra Arias
“Nos falta porque es un proceso nuevo, de mucha trascendencia, con novedosos conceptos y que viene a cambiar un modelo de justicia que tenía más de 100 años de operación”, dice en entrevista en la cabina multimedia de Cambio de Michoacán.

Ejemplifica: hay conceptos del viejo sistema ya abandonados como averiguación previa, orden de aprehensión y libertad bajo fianza, y hay nuevos que no conocemos como salidas alternas, acuerdos reparatorios o suspensiones condicionadas del proceso.

Por eso, continúa, “necesitamos esforzarnos por que los nuevos conceptos se conozcan de manera amplia y establecer en qué consiste y cómo funciona el Nuevo Sistema de Justicia Penal”, señala el abogado egresado de la Universidad Michoacana.

Rechaza la idea de que ese sistema bajará índices delictivos, pues simplemente no está diseñado para combatir el crimen en cualquiera de sus modalidades, sino para hacer mejores los procedimientos de procuración e impartición de justicia.

Hacer ver que el Nuevo Sistema de Justicia Penal provocará más denuncias porque serán atendidas y se resuelvan con mayor rapidez y facilidad, pero eso no implica forzadamente que se incrementaron los delitos.

“Estaríamos atacando algo que tradicionalmente no se hacía, las cifras negras de la delincuencia”. Necesitamos, añade, “que la gente perciba que se resuelven sus denuncias, para que poco a poco tengan más confianza en el sistema y en las autoridades”.

La diferencia



De manera casi didáctica apunta que para distinguir el viejo sistema de justicia penal del nuevo, hay que apuntar que el primero es absolutamente escrito y el segundo oral, adversial, en el cuales las partes involucradas son exactamente iguales.

“Ni el Ministerio Público ni la defensa predominan uno sobre otro, y frente a frente, en forma de diálogo, presentan sus respectivas pruebas frente a un juez, siempre presente en las audiencias”.

Acota la importancia de que en este nuevo proceso de enjuiciamiento no necesariamente se requiere que arribe a un juicio oral, porque delante del juez las partes pueden llegar a un acuerdo.

Jesús Sierra indica que después de la implementación del Nuevo Sistema de Justicia Penal ya está en marcha la fase de seguimiento y evaluación del mismo para su fortalecimiento.
Jesús Sierra indica que después de la implementación del Nuevo Sistema de Justicia Penal ya está en marcha la fase de seguimiento y evaluación del mismo para su fortalecimiento.
(Foto: Cambio de Michoacán)

De la implementación al fortalecimiento



Jesús Sierra indica que después de la implementación del Nuevo Sistema de Justicia Penal ya está en marcha la fase de seguimiento y evaluación del mismo para su fortalecimiento.

“Si bien es cierto que duramos ocho años en implementar ese sistema, no significa que desde el primer día el funcionamiento sea el adecuado, obligando a los operadores a revisar que no se desvíe, no genere vicios ni se extravíe en el camino”.

Confía en que eso no pase con el nuevo sistema, “sería lamentable”; y es que, agrega, el tradicional dejó de tener vigencia porque la sociedad dejó de creer en él, nadie confiaba en los procesos, eran complicados y parciales, la impunidad fue ganando terreno.

“No queremos que se genere la misma situación, sino que en esta etapa de fortalecimiento se realicen evaluaciones con datos duros, indicadores que permitan visualizar, atajar y resolver los problemas que se vayan presentando”.

La Policía, talón de Aquiles



En el proceso de profesionalización de los operadores del Nuevo Sistema de Justicia Penal, el responsable del mismo señala que la Policía tiene mayores responsabilidades, pero acepta retraso en su capacitación.
“Lamentablemente los policías no tienen una estabilidad laboral y ante los recientes cambios de administraciones un gran número emigró; por ello se comenzó de nuevo con la capacitación a quienes los sustituyeron”.

Además de lo anterior, sostiene que hay más dificultades para “anclar” a los integrantes de cuerpos policiacos, porque muchos de ellos están en la espera de mejores espacios laborales que les reditúen ingresos mayores.

Y enfatiza: “Siempre vamos a tener el riesgo de que los policías se vayan constantemente, perdiendo capacitación, experiencia, fogueo en el Nuevo Sistema de Justicia; nosotros creemos que este tema debe ser uno de los más importantes”.

Sin embargo habla de avances en ese sentido, aunque “te lo voy a explicar más claro: necesitamos cursos para Policía hasta de redacción, ¿para qué?, para que sus informes sean entendibles, que reflejen la realidad que vivieron y que no sea un asunto complejo”.

Y me dirás, ¿qué tiene que ver una redacción con la función policial?, pues mucho, porque ellos hoy tienen que narrar cómo conocieron la escena, cómo participaron y que sucedió, y si no tenemos una redacción adecuada, tampoco será fácil cumplir.

Las secuelas del NSJP



Para Jesús Sierra Arias, el Nuevo Sistema de Justicia Penal (NSJP) tiene grandes puntos en su favor, donde la prisión preventiva, como una última medida, sea sólo para delitos considerados como de alto impacto.

Entre las secuelas positivas del sistema considera que ante un delito de bajo impacto, como un accidente automovilístico, las partes involucradas tienen la posibilidad de arribar a un acuerdo, en el cual sea reparado el daño causado y la vida cotidiana de la víctima no se vea afectada.

En el caso de quien cometa el delito, señala que si va a prisión no sólo tardará en resarcir el daño causado, sino que causará conflicto en su quehacer diario, en su ámbito laboral y en particular en su familia, cuyos miembros serán vistos desde otro ángulo por una parte de la sociedad.

“El hecho de que un familiar esté detenido, la sociedad de inmediato lo califica de delincuente y operará en su contra; aquí hay otro daño, no económico pero que sí afecta la dignidad de la familia”.

Y finaliza: “Aparte de que sostener presos causa un costo al erario público, el cual podría destinarse a programas sociales, por ejemplo, privar a alguien de la libertad por delitos menores podría generar violencia al salir.

“Si nosotros queremos ver una sociedad distinta, en comunión, necesitamos hacer desde hoy pequeñas acciones, acciones que generen cultura para la paz y no generen violencia”.

Las secuelas del NSJP

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