Economía

Venta de autos en 2018 cae 7.1%; se prevé la misma tendencia en 2019
Redacción Sábado 23 de Marzo de 2019
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Ciudad de M√©xico.- Si nos gui√°ramos por el √ćndice de Confianza del Consumidor, M√©xico deber√≠a estar vendiendo m√°s autos que nunca. El indicador complementario que refleja los planes de compra de un autom√≥vil en los siguientes dos a√Īos alcanz√≥ 13.3 puntos en enero, el nivel m√°s alto en una d√©cada, y actualmente se ubica en 13 puntos, un aumento de 36% respecto a febrero de 2018.

Seg√ļn Expansi√≥n, la realidad no corresponde a esta percepci√≥n. Desde 2016 la venta de veh√≠culos se ha desacelerado y, en 2018, tuvo una ca√≠da de 7.1%, la mayor desde la crisis financiera que inici√≥ en 2008. Y las expectativas son pesimistas: el sector prev√© que la colocaci√≥n baje por tercer a√Īo consecutivo para cerrar 2019 con -4.5%.

Venta de autos en México, entre la buena intención y la realidad
Venta de autos en México, entre la buena intención y la realidad
(Foto: Especial)

El contraste entre ambos indicadores se debe a factores ajenos a la medición de la confianza del consumidor, un indicador que muestra el estado de ánimo de los consumidores respecto a la situación de la economía nacional y doméstica, explicó Guillermo Rosales Zárate, director general adjunto de la Asociación Mexicana de Distribuidores de Vehículos (AMDA).

Para el representante del gremio automotriz, hay dos factores de presión que han repercutido en la desaceleración en ventas. El primero es una disminución del poder adquisitivo del sector de ingresos medios-bajos, lo cual afecta directamente al segmento de autos subcompactos, ya que estos usuarios son sus clientes más frecuentes, en parte porque suelen tener bajos costos.

A esto se suma un entorno poco favorable para que los usuarios puedan obtener un financiamiento. Si bien el crédito automotriz ha mantenido niveles competitivos aun ante la racha de alza de tasas de Banxico, los movimientos del banco central han encarecido otros préstamos como los de tarjetas de crédito y personales, lo que ha repercutido en que los consumidores destinen una mayor proporción de sus ingresos a pagarlos. Esto les resta capacidad para financiamientos como el automotriz.

Sin embargo, la industria podr√≠a estar lidiando con otras presiones menos perceptibles y a mayor plazo. A decir de Albrecht Ysenburg, socio l√≠der de la Industria Automotriz de KPMG, M√©xico podr√≠a estar mostrando signos de una saturaci√≥n del mercado, lo que se relacionar√≠a con una apuesta de sus mayores mercados -como la Ciudad de M√©xico- a transportes alternativos. ‚ÄúEn la urbe ya no es tan aspiracional ser due√Īo de un coche‚ÄĚ, dijo.

Adem√°s, agreg√≥, a nivel mundial hay una latente incertidumbre respecto de la compra de bienes duraderos como los autom√≥viles, lo cual se est√° viendo reflejado en mercados tan importantes como Estados Unidos, cuyas ventas han desacelerado desde 2014, seg√ļn datos del Bur√≥ de An√°lisis Econ√≥mico (BEA).

La solución no parece estar a la vista. El directivo de la AMDA considera que las arduas condiciones de financiamiento sólo pueden ser contrarrestadas con un fortalecimiento de la economía y del empleo formal, que ayuda a que la colocación crediticia se fortalezca. Mientras tanto, la industria confía en que una mayor oferta comercial les ayudará a atender distintos requerimientos y preferencias de los consumidores para abarcar un mayor mercado.