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El barrio de la Magdalena en Uruapan ya tiene nueva Reina de los Joaquiniquiles
Grecia Ponce Domingo 22 de Julio de 2018
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Uruapan, Michoacán.- Ya tiene nueva Reina de los Joaquiniquiles el barrio de Santa María Magdalena, cuya coronación se realizó en el marco de la fiesta patronal de este asentamiento.

Luego de vivir su fiesta este domingo, los habitantes de este barrio (cuya principal característica es que en su territorio estaba instalada la ciudad precolombina de Uruapan), este lunes le ofrecerán al resto de la ciudad, su acostumbrado paseo de Las Yuntas.

Con esta actividad durante la cual se lucen los grupos de danza de este barrio, quedan finalizados tres días de fiesta y luego de descansar aproximadamente una semana, celebrarán La Octava, otro festejo más dedicado a los que viven en el barrio, que a los visitantes.

En esa ocasión Adriana Alonso portó una nagua blanca, un rollo de lana, equivalente a una falda
En esa ocasión Adriana Alonso portó una nagua blanca, un rollo de lana, equivalente a una falda
(Foto: Grecia Ponce)

Por lo que toca a la ceremonia de coronación, que tuvo lugar la tarde del sábado, en esta ocasión fue seleccionada Adriana Alonso Ruiz de 16 años de edad, quien estudia la Secundaria.

Su madre es María de los Ángeles Alonso Ruíz y su padre, Rafael Urbina Luna.

En esa ocasión Adriana Alonso portó una nagua blanca, un rollo de lana, equivalente a una falda; un mandil de terciopelo bordado con lentejuela, un huanengo o blusa bordada, su rebozo, botas, collares de papelillo y aretes de media luna de plata, metal distintivo de las doncellas.

Recibió la distinción de ser ahora la representante de su barrio y de portar una corona elaborada en un guaje maqueado; es decir, decorado con la técnica de laca precolombina, originaria de Uruapan.

Los tres días de fiesta en honor de Santa María Magdalena, que hoy culminan tienen sus contrastes, ya que por un lado son un derroche de colorido y cultura, pero por otro son tomados como pretexto para dedicarse a ingerir bebidas embriagantes.

Durante la víspera de la fiesta se observó que las inmediaciones del templo quedaron libres de puestos de venta de ropa y otros artículos, los que instalaron de tal manera que dejaron libres los accesos a la capilla.

Muy atrás quedó la venta de artículos de arte popular y ahora han sido substituidos por puestos de tatuajes que se alternan con los juegos mecánicos. Ya ni siquiera las camisas bordadas lo son, pues se comercia principalmente con ropa elaborada en serie, con tramas de hilos hechas a máquina.

Lo que sí abundó fueron los puestos con venta de cerveza y cócteles, incluso en negocios que el resto del año se dedican a otros giros. También se observó que quienes vendían cerveza sin empacho alguno le surtían de su mercancía a menores de edad e incluso a niños.