Municipios

Se resintió la división. Hubo dos contingentes en el paseo de Las Yuntas de San Juan Bautista
Grecia Ponce Martes 26 de Junio de 2018
A- A A+

Uruapan, Michoacán.- La brecha que se abrió entre la gente del barrio de San Juan Bautista, a raíz de la elección de la nueva Ireri, se resintió durante el tradicional paseo de Las Yuntas, que se realizó ayer. En lugar de un solo contingente hubo dos grupos que marcharon cada uno por su lado.

Lo que ha venido sucediendo es que el barrio se dividió en dos. Una parte apoyó al sacerdote quien designó a la nueva Ireri, Mónica Arreguín Vallejo y otra rechazó esta decisión, ya que había otras dos candidatas y esta situación se terminó de hacer evidente, durante el desfile de ayer.

En esta actividad se vio que es más pequeño el grupo que respalda la decisión del religioso y a la gente que lo apoya, y que es mayoritario el que está a favor del Comité de Cultura.

Y es que el contingente que acompañó a la Ireri, estuvo formado apenas por media docena de grupos de danza; mientras que el bando contrario los superó en número.

Lo que sí no faltó en este desfile de Las Yuntas, fue el grupo de personas que iban ingiriendo bebidas alcohólicas en la vía pública, que al final resultó superar en una proporción de 10 a uno, la cifra total de grupos de danza, que tomaron parte en el cierre de la festividad.

Se resintió la división. Hubo dos contingentes en el paseo de Las Yuntas de San Juan Bautista
Se resintió la división. Hubo dos contingentes en el paseo de Las Yuntas de San Juan Bautista
(Foto: Especial)

Cabe mencionar que en esta ocasión, también los que iban alcoholizándose se dividieron, ya que había gente bebiendo cerveza y alcohol, tanto detrás del grupo que encabezaba la Ireri y los cargueros del Niño Salvador de los Barrios de Uruapan, como del grupo del Comité Cultural.

De todas maneras el público que salió a las calles para ver el espectáculo, no quedó defraudado, ya que en este año el barrio de San Juan Bautista se superó así mismo, en cuanto a diversidad de danzas y calidad de los atuendos.

Se notó además una gran participación de niños y jóvenes que formaron parte de los diversos grupos de danza, lo que demuestra que le están dando continuidad a la identidad cultural, que han observado en sus casas.

Las señoras lucieron bellísimas con sus rollos, sus huanengos y sus trenzas adornadas con flores, las muchachas se veían deslumbrantes portando la indumentaria de sus ancestros y los hombres se observaban gallardos, con sus camisas bordadas en punto de cruz.

En cuanto a la variedad de las danzas, lo mismo hubo doncellas y viejitos, que comideras y negritos, quienes junto a la música de las bandas y orquestas, y el estallido de los cohetes sacaron de su rutina a los habitantes del centro de la ciudad.