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Asiste representación local al Colegio de Michoacán de Zamora
Ángel Ramírez Ortuño Lunes 28 de Mayo de 2018
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Huetamo, Michoacán.- Hasta la ciudad de Zamora asistió el fin de semana una representación de la Crónica Municipal de Huetamo, todo ello en atención a las actividades que realiza la Dirección de Archivos del Poder Ejecutivo de Michoacán que dirige el Licenciado Ulises Romero Hernández en coordinación con la Asociación de Cronistas por Michoacán, A. C. y por invitación para participar en los cursos de Historia Regional que se impartieron los días 25 y 26 de mayo en las instalaciones del Colegio de Michoacán COL-MICH con sede en la Ciudad de Zamora donde brindó una cálida recepción y fina y esmerada atención a los cronistas visitantes el Doctor en Historia Álvaro Ochoa Serrano.

Representación de la Crónica Municipal de Huetamo.
Representación de la Crónica Municipal de Huetamo.
(Foto: Especial)

Viajar de Huetamo a Zamora fue de entrada una particular experiencia, y tras partir a media noche del jueves de este pueblo con raíces pirindas, arribar de madrugada a Morelia y trasbordar, ahora, si, en autobús de primer mundo, permitió arribar con el amanecer del viernes a Zamora, y acompañado por el cronista de Zinapécuaro, Tata, Raúl Omar Tapia, y de esa forma amanecer entre los olores, colores y sabores de un mercado de frutas y verduras que se producen en la zona, y tener el privilegio de disfrutar los efectos de las luces de los vitrales de una extraordinaria catedral, adornada con las figuras de los apóstoles y una diversidad de santos, aunque a un costado rompía el estilo un escatológico edificio conocido como “El Titanic”.

El Colegio de Michoacán, del que muy poco sabían los cronistas que acudieron a Zamora de diversos puntos del estado, generó grata sorpresa su edificio repleto de espacios como salas de conferencias, bibliotecas, cubículos de investigación, salas de lectura e investigación, donde se respira un ambiente de añeja intelectualidad surgida más de 40 años atrás, desde el momento en que El Colegio de México, abrió una segunda casa en el país, bajo el influjo de un hijo predilecto de la región, Luis González y González, autor de un libro, “Pueblo en vilo” que permitió se abrieran las compuertas de un proyecto que permitió darle a Zamora y La Piedad ese gonzálico privilegio.

Tras la bienvenida a ese colegio, cronistas, historiadores, investigadores y participantes, permitió escuchar una charla sobre la historia antigua de Michoacán que dictó Hans Roskamp, quien junto con Ochoa Serrano llevaron de la mano a los incrédulos cronistas visitantes por los vericuetos de testimonios aportados por códices y lienzos, sobre el origen de un imperio como el de Michoacán, desde Pátzcuaro hasta el Balsas, las ramificaciones de los reyes purépechas, los matrimonios de conveniencia con territorios vecinos, la fortaleza de Tariacuri, y con la llegada hispana, valiosos datos sobre Vasco de Quiroga, Alcalá, Antonio de Mendoza y Zumárraga, y las consecuencias del efecto de la religión y la espada en el naciente Michoacán.

Siguió una participación del Padre Francisco Miranda, cofundador del Col-Mich-, y su presencia inundó de luz y sabiduría el espacio, mostró una desconocida personalidad de Quiroga, quien dijo, no fue ni arzobispo ni clérigo, era un abogado, y señaló que no necesita que se le canonice, y Miranda, personaje de profunda sapiencia recordó pasajes de su amistad con Luis González y del surgimiento de este colegio, vino enseguida un intercambio de opiniones cronísticas variadas, un banquete en el comedor, y para el sábado hablaba Ochoa Serrano de la responsabilidad del cronista, siguió Jorge Moreno, encargado del Archivo Diocesano de Zamora, que sorprendería con sus aportaciones y cerró el galardonado periodista Joel Hernández, sabiondo conocedor del origen del Col- Mich.