Municipios

Tras nueve años se desintegra la escuela de música, Tambora P'urhépecha en Uruapan
Grecia Ponce Jueves 17 de Mayo de 2018
A- A A+

Uruapan, Michoacán.- Tras nueve años de intentos exitosos por alejar a niños y jóvenes de ocio y de las conductas antisociales, se desintegró la escuela de Música, Tambora P'urhépecha, que funcionaba en la colonia popular 12 de Diciembre de esta ciudad.

Al no contar con ningún patrocinio, los instrumentos que se utilizaban para la enseñanza se acabaron por el uso o les fueron robados por personas se introducían a la humilde aula, de la cual surgieron integrantes de los conjuntos musicales Las Tapatías, del estado de Jalisco y la banda El Recodo.

Fueron nueve años los que funcionó esté plantel con piso de tierra y construido con paredes de madera y techo de cartón
Fueron nueve años los que funcionó esté plantel con piso de tierra y construido con paredes de madera y techo de cartón
(Foto: Grecia Ponce)

Desde sus inicio esta escuela ciudadana operó con carencias, pero con riqueza de talento. aAtendió a niños, niñas y jóvenes de escasos recursos, algunos de los cuales encontraron en la enseñanza musical la clave para una vida mejor.

Fueron nueve años los que funcionó esté plantel con piso de tierra y construido con paredes de madera y techo de cartón, que se edificó en una porción de terreno de 16 metros cuadrados en la calle andador Greco, de la colonia 12 de diciembre, al oriente de esa ciudad.

El salón de clases colinda con un canal, que antes fue de riego y que ahora traslada aguas negras; que a su vez se limita con una enorme barda de concreto de una huerta de aguacate.

En ese lapso fueron casi 200 los alumnos que egresaron y que gracias a esa iniciativa ciudadana lograron obtener trabajo y salir de su situación de pobreza.

El lugar fue fundado por Carmelita Equihua Domínguez, quien haciendo un recuento de las diversas dificultades por las que pasó la ahora extinta escuela, consideró que dio frutos, pues varias agrupaciones musicales ya buscaban a los egresados para ofrecerles que se integren a ellas.

Carmelita Equihua recordó que este proyecto se inicio para evitar que niños y jóvenes engrosasen las filas de la delincuencia y la drogadicción y por eso se enfocó a menores de edad de escasos recursos.

Recordó la historia de un jovencito que toca la tuba y que se integró a la banda El Recodo y que lo primero que hizo fue ahorrar para comprarle una casa su madre.

También evocó que se enfrentó a muchos obstáculos, sobre todo la oposición de varios vecinos de su colonia, quienes desaprobaron su proyecto, pero dijo que los alumnos han sido ejemplo de tenacidad.

Reconoció que la construcción que funcionó como aula era rústica, pero agradeció a las personas que la apoyaron para formar nuevas generaciones, de músicos profesionales.