Sociedad

Reflexiona SPUM sobre literatura, política, redes de género y equidad en el Día de la Mujer
Ernesto Hernández Doblas Jueves 8 de Marzo de 2018
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Morelia, Michoacán.- En el marco del Día Internacional de la Mujer, el Sindicato de Profesores de la Universidad Michoacana (SPUM) organizó una jornada de reflexiones alrededor de los diversos temas relacionados con este sector de la población.

Literatura, política, redes de género y demandas por una equidad efectiva fueron aspectos a revisar por académicas nicolaitas principalmente, quienes acudieron para ello al auditorio del SPUM.

Cambio de Michoacán entrevistó a una de las participantes, la docente investigadora Josefina María Cendejas Guízar, quien apuntó que aún faltan muchos avances hacia una efectiva equidad en oportunidades y salarios, así como el pendiente por resolver en cuanto a los distintos tipos de violencia, acoso y hostigamiento al interior de la institución benemérita y centenaria.

Literatura, política, redes de género y demandas por una equidad efectiva fueron aspectos a revisar por académicas nicolaitas principalmente quienes acudieron para ello al auditorio del SPUM.
Literatura, política, redes de género y demandas por una equidad efectiva fueron aspectos a revisar por académicas nicolaitas principalmente quienes acudieron para ello al auditorio del SPUM.
(Foto: Especial)

Esta es la primera de dos partes de la conversación sostenida con quien también es Doctora en Planeación y Desarrollo por la Universidad de Liverpool de Gran Bretaña y directora actualmente del Instituto de Investigaciones sobre los Recursos Naturales de la Casa de Hidalgo.

Cendejas Guízar inició comentando algunos aspectos de su ponencia este ocho de marzo, es decir, la Red de Enlaces Académicos de Género. “La red la formamos un grupo de compañeros y compañeras a mediados del 2015, después ya se formalizó en el 2016, con representantes avalados por el Consejo Técnico de cada dependencia de la Universidad”.

Como positivo calificó esto, ya que, apuntó, por primera vez se reconoció el hecho de la necesidad de este tipo de órganos en la máxima casa de estudios de la entidad, a pesar de que fuera motivado por la ola de políticas públicas en esa dirección desde el gobierno federal.

Aun así y tal vez por lo mismo, no ha tenido un impacto significativo, lamentó la catedrática, y es que se convirtió en algo muy parecido a los asuntos de calidad, agregó, con indicadores cuantificativos por medio de los cuales es muy fácil caer en la simulación y no ir así al fondo de las problemáticas y necesidades.

Afortunadamente, aseveró, la Red está formada por quienes han venido tratando y actuando sobre las demandas referidas, incluso desde el feminismo, por lo que está lejana de lo meramente coyuntural.

“Apenas comenzando el trabajo de la Red hicimos explícita nuestra filosofía de que sí abogamos por la equidad de género para poner el acento en las desigualdades que sufrimos las mujeres”.

Las reacciones no se hicieron esperar, comentó, tanto favorables como adversas al interior de la institución educativa, lo que resulta lógico, apuntó, en parte porque mientras se mantenga el discurso en una tesitura que no incomode a nadie, todo parece marchar bien, sin embargo, al tocar intereses de todo tipo, la situación se torna tensa e incluso agresiva.

Así sucede cuando se denuncian las inequidades en cuanto a salarios, el poco número de académicas que tienen acceso a una plaza de tiempo completo o a ciertas categorías o participación en el Sistema Nacional de Investigadores, enumeró, para enseguida decir que habría que preguntarse la razón de ello.

“Precisamente en el plan bianual de la Red ahorita acabamos de trabajar en un taller intensivo rumbo al programa 2017-2020 en donde estamos planteando ocho ejes para visibilizar precisamente las desigualdades y empezar a trabajar en cada uno”.

Entre otros aspectos, comentó el de la legislación y normatividad de la máxima casa de estudios del estado que no da ninguna facilidad, dijo, para el avance de las mujeres académicas así como el de la normalización y balance entre la vida profesional y personal de las docentes.

Es decir, el hecho de que además de estar frente al aula, cumplen tareas de cuidado y otras a favor de los demás que no son reconocidas. “Imagínate que en el último informe de la OCDE, México es uno de los peores países en términos de la distribución del trabajo no pagado entre hombres y mujeres. El 75 por ciento de este trabajo lo realizamos nosotras”.