Sociedad

Comunidad de Cuanajo, municipio de Pátzcuaro será sede del Fuego Nuevo en el 2019
Grecia Ponce Viernes 2 de Febrero de 2018
A- A A+

[15:02, 2/2/2018] Grecia: Minutos después de la media noche, se encendió el Fuego Nuevo que representa a Kurikaveri, la máxima deidad de este grupo de población
[15:02, 2/2/2018] Grecia: Minutos después de la media noche, se encendió el Fuego Nuevo que representa a Kurikaveri, la máxima deidad de este grupo de población
(Foto: Grecia Ponce)

Naranja de Tapia, Michoacán.- La comunidad de Cuanajo, municipio de Pátzcuaro será sede del Fuego Nuevo en el 2019. Hubo alrededor de seis comunidades solicitantes.
Mientras tanto, en Naranxani o Naranja de Tapia, gente Purhépecha que representó a las aproximadamente 100 comunidades de las cuatro regiones que componen el territorio actual de esta etnia, tomaron parte, minutos después de la media noche, en el encendido del Fuego Nuevo que representa a Kurikaveri, la máxima deidad de este grupo de población.

Los P'orhé dieron inicio a un nuevo ciclo anual que da comienzo el 2 de febrero
Los P'orhé dieron inicio a un nuevo ciclo anual que da comienzo el 2 de febrero
(Foto: Grecia Ponce)



Fue así como los P'orhé dieron inicio a un nuevo ciclo anual que da comienzo el 2 de febrero, bajo las estrellas que componen la constelación del Arado, que en la cultura occidental se denomina Orión.
Ahí Kurikaveri, según sus creencias, se hizo presente ante los congregados en la plaza de Naranxani, en las llamas encendidas con pedernal, lo cual demostró que su representación el sol salió triunfante en la batalla contra las tinieblas y podrá seguirle dando vida a Naná Echeriru, La Madre Tierra.

Con el encendido de la llama sagrada se culminó la cita anual de los P'urhépecha con los antiguos dioses, tras una ceremonia que comenzó 19 horas antes, con el ritual del amanecer, una ceremonia realizada en esta ocasión, a la orilla de la Laguna de Naranja, en donde fueron colocados los símbolos de este ritual y se le ofrecieron ofrendas a Tata Huriata, el sol, quien tardó en aparecer semioculto entre nubes.
Más tarde se llevó a cabo un acto cívico, en donde se entonó el himno nacional en Purhépecha y se le rindieron honores a la bandera de la etnia.

En esta ocasión como hace ya tres años, no hubo misa católica, sino un ritual en honor de los cuatro elementos que componen la vida según la cosmovisión de los ahí presentes y posteriormente los cargueros de Naranxani fueron recibieron los respetos y ofrendas por parte de cada una de las comunidades que ahí se reunieron.

Ya por la tarde, se llevó a cabo una deslumbrante y rica muestra de las expresiones culturales de esas comunidades, durante la Uanopikua; evento en que con la danza y la música que le son propias la etnia compartió la riqueza que le caracteriza.

Deslumbrante y rica muestra de las expresiones culturales de esas comunidades, durante la Uanopikua
Deslumbrante y rica muestra de las expresiones culturales de esas comunidades, durante la Uanopikua
(Foto: Grecia Ponce)



También hubo un festival cultural, durante el cual las comunidades presentaron una muestra de su sensibilidad artísticas y que sirvió para matar el tiempo de espera, mientras que el Consejo de Cargueros sesionaba a puerta cerrada, tratando de tomar una decisión por consenso para elegir a la próxima sede de la ceremonia y además aguardar por el encendido del fuego, ritual que se llevó a cabo finalmente poco después de la media noche.

Una vez que el Fuego Sagrado ardió, vistiendo la plaza de color naranja precisamente, la llama se distribuyó entre los presentes, mediante varitas de ocote y finalmente se anunció que la comunidad de Cuanajo, tendrá la responsabilidad de convocar a Kurikaveri para que combata las sombras y garantice la vida.