Municipios

Robaron cámara Los Negritos en el desfile de Las Yuntas de San Juan Evangelista en Uruapan
Grecia Ponce Jueves 28 de Diciembre de 2017
A- A A+

Uruapan, Michoacán.- Los integrantes de la danza de Los Negritos robaron cámara durante el desfile de Las Yuntas con el que el barrio de San Juan Evangelista coronó tres días de fiesta ofrendados a su santo patrono.

Los negritos no fueron los únicos personajes fuera de serie que tomaron parte en este desfile, pero sí los que más bullicio generaron, ya que además de ejecutar la danza con una gran energía, sacaron a bailar a las personas que participaban como espectadores y realizaron un sin fin de travesuras.

Los Negritos; grupo de la familia Gómez, quienes recorrieron las vialidades de las dos plazas centrales muy gallardos y formales
Los Negritos; grupo de la familia Gómez, quienes recorrieron las vialidades de las dos plazas centrales muy gallardos y formales
(Foto: Grecia Ponce)

Otro punto a destacar es que en la mayoría de las fiestas de los otros barrios, tras los grupos de danza va una multitud alcoholizada, bailando con la música que esos grupos de danza pagan para ejecutar sus coreografías y a veces irrumpen en las columnas de los danzantes, impidiendo disfrutar del espectáculo y echando por tierra meses de ensayos y la costosa inversión en trajes y accesorios.

En este fin de fiesta, no se atravesaron jóvenes y muchachas embriagándose en la vía pública y tras el contingente cultural no hubo cientos de beodos provocando desmanes con el pretexto de adorar al santo. Situación que ocurre al margen de los organizadores de las festividades.

Los que encabezaron el desfile fueron personas de respeto, es decir personas mayores de edad con hermosos atuendos tradicionales, seguidos de tres doncellas cuyos mandiles parecían haber capturado las estrellas, las que anunciaban la presencia de Los Hortelanos, personajes fabulosos que recuerdan a los espíritus de la madre naturaleza que contribuyen a que germinen las hortalizas y las flores.

Los siguientes en desfilar fueron todos los cargueros de la fiesta y más tarde la Ireri Fernanda Medel, quien al llegar al primer cuadro bajó de la carreta tirada por bueyes en la recorrió parte del trayecto, para ofrendarle sus pasos de danza a San Juan Evangelista. Iba rodeada de doncellas que tomaron prestados los colores y las formas de las flores para lucirlas en sus mandiles y huanengos.

Detrás venían los Itztingos o espíritus del bosque con sus sombreros de hasta dos metros de diámetro, quienes escoltaban a La Caneka, un personaje que con todo y una hoz recuerda que en los predios de este barrio se convive de manera natural con los difuntos, pues ahí se localiza un cementerio que data del siglo XIX.

Detrás de la banda que seguía a Tata Miguel Morales, presidente del patronato cultural indígena, siguió el grupo cultural Janikua, con su capitana, Paola Angélica Maldonado, quien le abrió paso al grupo de danza Sesï Hasï Ahuanda de las hermanas Campoverde.

Más tarde desfiló la familia Huitzacua, descendiente de los P'urhépecha que habitaban al sur de lo que ahora es el primer cuadro de Uruapan, desde antes de la invasión de los españoles.

Luego hicieron acto de presencia Los Negritos; grupo de la familia Gómez, quienes recorrieron las vialidades de las dos plazas centrales muy gallardos y formales, pero sin dejar de zapatear ni de agitar sus chicotas; pero al llegar a la calle Cupatitzio, comenzaron a hacer travesuras, sacando a la gente a bailar y armando tal bullicio que las personas en los comercios y en los bancos salían para presenciar es espectáculo que le regaló varios minutos de alegría al público.

También hicieron su aparición las integrantes del grupo Tzitzikecha Cupatitzio, quienes haciendo honor a su nombre grupal eran hermosas flores de todas las edades, que formaron una columna compuesta de tres hileras que le obsequiaron a los espectadores un cuadro dancístico de una delicadeza similar a la de los pétalos. Tras ellas cerró el desfile una cuadrilla de jinetes.