Escenarios

Segunda parte
Cuidar detalles para terminar de consolidar el FICM: especialistas
Omar Arriaga Garcés Jueves 9 de Noviembre de 2017
A- A A+

Morelia, Michoacán.- Aunque hubo trabajos destacados en la Sección Michoacana del XV Festival Internacional de Cine de Morelia (FICM) muchos fueron filmados en otras partes del país, destacó la realizadora Cristina Bustamante Penilla; en tanto que para Sunya Madrigal Álvarez, juez del Premio Guerrero de la Prensa, falta más cuidado entre secciones para consolidar del todo el evento.

Para la cronista audiovisual de Morelia, esta edición del FICM quedó un tanto a deber: “La verdad esperaba más por ser el XV aniversario, que fuera una revolución de películas; más invitados, más master classes. Por ejemplo, me gustaría ver eso: actividades académicas para ofrecerle a la gente.

Para la directora de la Licenciatura en Animación y Arte Digital en el Tecnológico de Monterrey Campus Morelia de 2013 a 2016, el FICM va bien, pero hay demasiada diferencia entre secciones.
Para la directora de la Licenciatura en Animación y Arte Digital en el Tecnológico de Monterrey Campus Morelia de 2013 a 2016, el FICM va bien, pero hay demasiada diferencia entre secciones.
(Foto: Cambio de Michoacán)

“No sólo este ‘pinto mi raya y escúchenme los que alcancen a entrar a Guillermo del Toro’, sino más de ese tipo de actividades. La otra es la baja cantidad de largometrajes en competencia; sí es como raro en un XV aniversario. Me quedé con esa impresión de que hubiera sido algo más de tirar la casa por la ventana”, expresó Bustamante Penilla.

En el caso de Madrigal Álvarez dijo haber recibido retroalimentación de otras personas, que quedaron satisfechas con Oso polar de Marcelo Tobar, que se alzó en la categoría de largometraje, tanto por la historia como por haber sido grabada con un celular: “Ya hay otras grabadas así, pero me parece importante que llegue a festival; es un recordatorio de que contemos historias que nos interesan, con buena técnica y que se cuente con una buena estrategia.

“Los comentarios que oí es que esa película funcionaba bien con la estrategia y ése es el punto clave, no importa con qué grabar”, externó, pese a lo cual recordó que la primera cinta que se grabó con un iPhone contó con un equipo técnico con grúas, lentes y una gran producción.

La Sección Michoacana



En el caso de la Sección Michoacana, Cristina Bustamante manifestó sobre los quince trabajos haber visto una mejoría respecto a la producción: “Me sorprendió bastante ver cortos muy bien filmados, con un cuidado mucho más presente en la parte de la producción; en la dirección también había cosas muy buenas”.

Con todo, refirió que varios trabajos adolecieron de guión: “El guión me hizo falta; pensaba: ‘Para la próxima tráiganse sus guiones porque se les olvidaron, amigos’. Hubo un par de trabajos que me gustaron mucho, pero detecté que de la mayoría de los trabajos mejor hechos ninguno se realizó en Michoacán”.

En ese sentido, apuntó que fueron realizados por la Universidad de Guadalajara, en Chihuahua, Monterrey o la Ciudad de México. “Filmados en Michoacán habían bien poquitos y tenían varias deficiencias; me preocupó la inconsistencia de los guiones y el hecho de que haya tantos cortos en Sección Michoacana que no están siendo filmados en Michoacán.

“Otros realmente ni siquiera están siendo hechos por michoacanos, puede que tengan algún vínculo pero muchos no han vivido aquí. Entonces, ¿cuál es el sentido de una Sección Michoacana si se empezará a prestar atención a otras cosas que no son la realización de los michoacanos en el estado?”, preguntó la cineasta.

Expuso que entre los trabajos de la Sección Michoacana fueron “Nosotros y ellos” (de Yordi Capó) -que se filmó en Guadalajara- y “Duele” de Bernardo Rugama Junio, los trabajos que desde su perspectiva estuvieron mejor hechos, por el guión y por la concisión de la historia, respectivamente.

Balance XV FICM



Para la directora de la Licenciatura en Animación y Arte Digital en el Tecnológico de Monterrey Campus Morelia de 2013 a 2016, el FICM va bien, pero hay demasiada diferencia entre secciones.

“Sí se nota el cuidado y el cariño en algunas y el abandono en otras; se nota con mucha claridad desde la presencia de representantes más allá del que presenta la película, unas muy bien cuidadas.

“(El FICM) necesita terminar de dar ese salto en que se sienta tremendamente robusto, porque tienen con qué. Vi una cantidad de películas de los que para mí son los cineastas internacionales de punta, estuvo este año mucho más cuidado”, comentó.

Dijo que las retrospectivas históricas del cine son importantes, pero consideró que hace falta mayor difusión, ya que quienes se dedican al séptimo arte conocen a los directores, “pero cuánta gente llega por accidente a una retrospectiva de Erik Rohmer; hace falta una conexión, un puente, de alguien que acerque y no solamente aviente la cartelera”.

En ese sentido, Madrigal Álvarez afirmó que es como si de pronto el telón se abriera y una semana antes se dijera cuanto habrá en el programa, con lo que es difícil planificar qué se verá; no obstante, ponderó como algo positivo el que siga abriendo espacios gratuitos para la gente, con buena calidad en audio e imagen, aunque indicó que “hace falta otro jalón para que sea robusto en todas las secciones, se siente dónde están puestos los esfuerzos”.

Ello, señaló, implica también detalles técnicos, pues aunque hay un salón “precioso” en el cine quienes llegaban con los boletos ya comprados, impresos o en el celular, también tenían que formarse, lo que propiciaba que hubiera demasiada gente.
“Falta robustez en pequeños detalles que proyectan una imagen de ‘¿por qué está tan desbalanceado en muchos temas?’, incluso en invitados, el trato a invitados... Salas donde todos nos enfermamos por el aire acondicionado demasiado fuerte.

“Con una fachada tan hermosa, tantas secciones, tan necesarias, tantos buenos documentales, tanto esfuerzo y que no haya ciertos cierres de proceso... Estrenar un cine y que no sirva el aire; yo sí digo, algo está pasando.

“Una sección de los cortos de animación maravillosos y que estés escuchando La fórmula secreta (de Rubén Gámez) de un lado y otra del otro, son detalles que tienen que ser robustos. Y tienen con qué”, expresó.

Con todo, dijo haber quedado “muy satisfecha” y “cómoda”, toda vez que esta XV edición le recordó la primera, cuando no había estrenos de un cine más mainstream, a lo cual contribuyó el que las películas de inauguración y clausura fueran de animación, con lo que la mirada se centró más en el quehacer del cine y menos en los actores, “lo que entiendo también genera su flujo, pero sí es necesario un jalón más para que se sienta consolidado y robusto”, concluyó Sunya Madrigal.