Especiales

La Entrevista
Cuestiona Fausto Vallejo la miopía e insolvencias del PRI
Para el ex gobernador, la inseguridad es un problema que se vino gestando desde hace quince o 20 años.
Gabriel Envila Fischer Miércoles 4 de Octubre de 2017
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Morelia, Michoacán.- Los 40 mil millones de pesos que el presidente Enrique Peña Nieto ofreció invertir en un año en Michoacán, luego de la intervención que su administración realizó en la entidad a través de la figura del comisionado Alfredo Castillo Cervantes, quizá se cumplan, pero no en uno, sino en los seis años de gobierno, afirmó en entrevista con Cambio de Michoacán el ex gobernador Fausto Vallejo Figueroa.

“Prometieron 40 mil millones de ese año y creo que serán 40 mil millones de pesos ejercidos, pero en seis años”, expresó el ex mandatario al asegurar que dicha intervención fue por solicitud suya. “Nos declaramos que éramos débiles en materia de seguridad porque no teníamos los recursos económicos necesarios y porque había crecido exponencialmente la delincuencia”.

El ex gobernador reprocha la parafernalia, miope y torpe que dice existe en su partido, ante un momento de crisis que pareciera necesitar llevar al PRI a tocar fondo para entender que “están mal”.
El ex gobernador reprocha la parafernalia, miope y torpe que dice existe en su partido, ante un momento de crisis que pareciera necesitar llevar al PRI a tocar fondo para entender que “están mal”.
(Foto: Especial)

Históricamente la Federación siempre le ha quedado a deber a Michoacán, quien ha aportado a la nación no solamente los fundamentos de la patria, sino también sus recursos naturales, madera, agua, electricidad y sus minas, es por ello que debe existir un proceso de justicia social más amplio para la entidad, expresó Vallejo.

Fausto Vallejo no regatea y señala que deben reconocerse los avances que en materia de seguridad se han obtenido desde el descabezamiento de los principales capos del crimen organizado; sin embargo, no deja de señalar excesos que desde las áreas de seguridad se han cometido en la entidad.

Los principales problemas de Michoacán siempre han sido de carácter federal, empezando por el narcotráfico o el saqueo de las minas. “No se llevaban en balsas los minerales, pasaban por la aduana”, resalta el ex gobernador.

La inseguridad, agrega, no pudo ser un problema que se gestara en su gobierno, ni siquiera desde la pasada administración, sino que se trata, dijo, de un problema que se vino gestando desde hace quince o 20 años.

¿Ruptura con el PRI?



“Yo no soy de ese nuevo PRI, yo no soy de ese PRI de las insolvencias; ya tenemos suficiente con la matanza de Tlatelolco, que siempre cada año nos vienen restregando cada 2 de octubre, que a los priistas nos vienen reclamando en la cara de asesinos”, expresó Vallejo Figueroa al señalar que ni con el presidente ni con su partido tiene diferencias. Por qué entonces un Tlatlaya, un Tanhuato, un Apatzingán y un tren chino, reclama.

Fausto Vallejo asegura nunca haber sido extorsionado, chantajeado o presionado para tomar ninguna decisión por el gobierno federal mediante la amenaza de someter nuevamente a su hijo ante la justicia.
Fausto Vallejo asegura nunca haber sido extorsionado, chantajeado o presionado para tomar ninguna decisión por el gobierno federal mediante la amenaza de someter nuevamente a su hijo ante la justicia.
(Foto: Cambio de Michoacán)



El ex gobernador reprocha la parafernalia, miope y torpe que dice existe en su partido, ante un momento de crisis que pareciera necesitar llevar al PRI a tocar fondo para entender que “están mal”.
Vallejo Figueroa asegura que no hubo ruptura con el presidente de la República ni con su partido, pese a las diferencias que sí reconoce haber tenido con el comisionado Alfredo Castillo, diferencias en las formas y por la intromisión del comisionado, quien excediendo los motivos para los que fue enviado, señala Vallejo, comenzó a decidir los procesos de licitación de los medicamentos.

Sin embargo, asegura Fausto Vallejo, la relación con los secretarios de Estado, con el secretario de Gobernación y con el presidente de la República, fue tersa y buena, lo que complicó su gobierno, asegura, fue su enfermedad. “A mí nadie me puede culpar de ratero o de que no le echábamos ganas”.

A pregunta expresa, Vallejo asegura no haber tenido conocimiento de su enfermedad antes de que ésta le imposibilitara continuar sus actividades. “Mi problema fue medicatoso, nos aventamos una campaña muy fuerte y no lo hubiera soportado, se vino el problema muy fuerte estando en Zacatecas (ya como gobernador), de ahí me trasladaron a Nutrición”, relató.

Antes de que Enrique Peña llegara al gobierno federal estuvo Felipe Calderón, a quien dice Vallejo le pidió apoyo para abatir la inseguridad y enfrentar los problemas financieros de la entidad. “No nos ayudó, no nos envió ni un peso extra; por el contrario, nos cobró el ISR y los retrasos que tenían los gobiernos anteriores”, aseguró el ex mandatario.

La colaboración de su administración con la Federación, ejemplificó Fausto Vallejo, se mostró al haberle pedido recomendación para el área de seguridad, recomendando a Elías Álvarez, lo que en su versión repitió con el gobierno de Peña Nieto, permitiendo la entrada del aún procurador en el gobierno de Silvano Aureoles, José Martín Godoy Castro.

Para finalizar el tema de su relación con el PRI, Vallejo insiste en que su partido debe ser autocrítico y el revés que pudiera obtener para tocar fondo puede ser bien ganado. De López Obrador apunta no creer todo lo que dicen de él ni todo lo que él dice del sí mismo, pero indiscutiblemente con un discurso monotemático acerca de la corrupción y la mafia en el poder ha ganado terreno, porque es cierto que en la mente de los mexicanos existe mucha inconformidad, que han llevado al actual gobierno federal a obtener muy malas calificaciones.

“El secretario de Hacienda criticaba a los gobernantes que han dejado a sus estados endeudados cuando ellos dejan una deuda en número rojos, ¡entiéndanle a eso!”, expresó.

Rodrigo Vallejo Mora



El proceso legal en contra de su hijo Rodrigo Vallejo Mora, desprendido de la aparición de éste en un video conversando y compartiendo en aparente cordialidad con el entonces líder templario Servando Gómez Martínez, alias La Tuta, es un proceso finiquitado.

“Es muy difícil que la gente entienda que mi hijo por ir a Ixtapa Zihuatanejo lo agarraron, La Tuta”, cuenta el ex gobernador. “Yo puedo decir sin ser alcahuete que es un hijo noble, es un hijo excelente y que no anda en eso; yo retaría inclusive a muchos comunicadores sociales que andan por ahí a exámenes antidoping y psicológicos”, dice Vallejo al culpar a la prensa de haber magnificado lo sucedido.

El episodio para Vallejo Mora duró ocho meses, que según Fausto Vallejo Figueroa se extendieron por ser entonces hijo de un gobernador.

Fausto Vallejo asegura a cambio nunca haber sido extorsionado, chantajeado o presionado para tomar ninguna decisión por el gobierno federal mediante la amenaza de someter nuevamente a su hijo ante la justicia.

Morelia en la mira



Mientras que para su hijo Fausto Vallejo Mora pudiera abrírsele una diputación local, el ex gobernador ha comenzado desde hace tiempo a trabajar en una agenda para Morelia bajo la figura de una organización civil de corte asambleísta llamada Agenda Morelia 20 30 AC.

Vallejo Figueroa dice haber recorrido ya más de 400 colonias y más de 80 comunidades rurales de la cabecera municipal, donde, resalta, lo reciben bien.

En la organización, dice, caben los dispersos, los diversos y hasta algunos perversos que ya han logrado colarse y por lo pronto ha platicado con empresarios, líderes religiosos de diferentes corrientes.

Señala que si él se hubiera mantenido tranquilo en su casa nadie se acordaría de él, ni nadie estaría preocupado o atento a sus movimientos, pero tanta ha sido la inquietud que genera, que, dice, hasta piensa por momentos si se anima o no a participar en el próximo proceso electoral.

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