Sociedad

Una hectárea de aguacate requiere 3.5 hectáreas de bosque: Cofom
Josafat Pérez Miércoles 16 de Agosto de 2017
A- A A+

Morelia, Michoacán.- Para cubrir el suministro anual de agua que requiere un árbol de aguacate, se precisan once árboles de pino. Se estima que en términos de superficie, una hectárea de aguacate consume 700 metros cúbicos de agua al año, mientras una hectárea de bosque templado retiene o infiltra 240 metros cúbicos anuales, por lo que según la Comisión Forestal de Michoacán (Cofom), se requieren cerca de 3.5 hectáreas de bosque por una de aguacate.

Michoacán cuenta con 1.2 millones de hectáreas de bosques de clima templado, en tanto más del 60 por ciento del agua captada por los mismos se consume en huertas de aguacate y frutícolas
Michoacán cuenta con 1.2 millones de hectáreas de bosques de clima templado, en tanto más del 60 por ciento del agua captada por los mismos se consume en huertas de aguacate y frutícolas
(Foto: Archivo)

Así lo dio a conocer Roberto Pérez Medrano, director general de la Cofom, en rueda de prensa donde hizo hincapié en problemáticas como la erosión y la sequía, consecuencia del desmonte de zonas altas por cambio ilegal de uso de suelo.

“Hay casi 250 mil hectáreas ya establecidas de huertas de aguacate; si sólo fueran 200 –pero la verdad es que son más–, requeriríamos de 650 mil hectáreas de bosque de clima templado para garantizar el suministro del agua de las huertas”, dijo al referir que el inventario realizado por la Cofom en 2014 señala que la entidad cuenta con 1.2 millones de hectáreas de bosques de clima templado, en tanto más del 60 por ciento del agua captada por los mismos se consume en huertas de aguacate y frutícolas.

Aludió a la escases del vital en la región de Parácuaro y Apatzingán, donde productores de mango, limón y otros cultivos han reclamado a la Comisión Nacional del Agua (Conagua) cumpla la concesión que por ley les corresponde, dijo, “porque ya no les llega ni la mitad, a raíz de la captación de las huertas de aguacate en el cerro de Tancítaro y alrededores de Uruapan”.

Destacó la labor de vigilancia y recuperación de predios en los cerros La Caja (Zacapu), La Cantera (Pátzcuaro), Las Guacamayas (Tzitzio) y Del Vaquerito (Charo), lugares en los que intentan revertir la taza de deforestación “para contrarrestar las repercusiones del cambio de uso de suelo, como la escases del suministro de agua y la emisión de gases efecto invernadero, a fin de hacerle frente al cambio climático”, advirtió.

En ese sentido, habló de los requisitos para poder instalar o legalizar huertas establecidos en la Ley general de desarrollo forestal, entre lo cuáles es necesario un estudio técnico, una manifestación de estudio ambiental y una aportación de 26 mil pesos por hectárea al Fondo forestal mexicano “para garantizar suministro de agua y reconstrucciones por afectación a biodiversidad”.

“Al firmar este convenio se establece esa tregua de no incrementar un metro cuadrado más la superficie de cambio de uso de suelo y en este ínter poder ya, de manera particular, realizar estudios para verificar e implementar lo que contempla la ley para recuperar estas áreas, los trabajos de restauración y reforestación que deban realizarse”, detalló.

Por su parte, Héctor Chávez Castillo, subdirector de inspección y vigilancia de la dependencia, coincidió en la necesidad del pago de servicios ambientales del que muchos productores reniegan por considerarlo gravoso.

“Lo más justo es que quienes consumen más agua, paguen ese servicio a las comunidades y a los ejidos que siguen teniendo bosque”, advirtió.

Habló de las inconformidades del gremio aguacatero y mencionó los casos de amparos que finalmente han sobreseído porque los dueños de las huertas no logran comprobar la legalidad de sus cultivos, quienes además de ser sujetos de procedimiento penal están obligados a reforestar el 100 por ciento de la superficie dañada por cambio de uso de suelo.

“Otro caso son los aguacateros que ya tienen muchos años, sin embargo ellos también requieren agua, por lo que deben reconvertir alguna superficie a bosque y meter pino en zonas de escurrimiento o cultivar producciones orgánicas”, dijo luego de referir que la Cofom posee un equipo técnico para evaluar y hacer los traslados de huertos.

Fue contundente al señalar que los operativos de la mesa de seguridad ambiental continuarán y “a los que se sigan instalando, la consigna es no hacer convenios y desmantelarlos; los que se acercan porque tienen huerta y quieren resarcir los daños, ahí es otro tratamiento a través de procedimiento jurídico”.