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Sin condiciones para ganar en 2018, PRD buscará salvar su registro
» El sol azteca busca sobrevivir a la fractura de la izquierda electoral mexicana, de la que se le acusa de ser el principal responsable.
Gabriel Envila Fischer Lunes 31 de Julio de 2017
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Morelia, Michoacán.- Bajo el riesgo de perder su registro como partido político luego de los resultados que arroje la jornada electoral del 2 de julio de 2018 y sin contar con un candidato capaz de ser competitivo para enfrentar la elección presidencial, el Partido de la Revolución Democrática impulsa establecer una coalición con el Partido Acción Nacional que permita al PRD sobrevivir a la fractura de la izquierda electoral mexicana, de la que se le acusa de ser el principal responsable, tanto por las alianzas establecidas con el PAN como por la inserción del sol azteca a la firma del Pacto por México.

Fundado en 1989 tras el fraude de 1988 materializado por el gobierno de Miguel de la Madrid, que llevó a Carlos Salinas de Gortari a Los Pinos, el llamado del ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano significó la congregación de todas las fuerzas de izquierda del país bajo las siglas del PRD, que a través de las elecciones buscó modificar el modelo económico que rige al país sin lograrlo durante las cuatro elecciones presidenciales posteriores al fraude del 88.

Tras las derrotas de 1994 ante Ernesto Zedillo y del 2000 ante Vicente Fox, en 2006, después de un nuevo descalabro sufrido ante el panista Felipe Calderón, los perredistas fueron testigos de la llegada al control de su partido de la corriente interna Nueva Izquierda, comandada por Jesús Ortega y mejor conocida como Los Chuchos, quienes introdujeron una discusión al interior que terminaría por desdibujar la línea política impulsada por el sol azteca desde su nacimiento.

Desgastados tras las tres derrotas de Cárdenas, el escenario fue propicio para la llegada de Los Chuchos, quienes aprovechando la debilidad del partido en estados del norte de la República donde el PRD era prácticamente invisible, fueron avanzando en posiciones al interior del Consejo Nacional perredista, en el que los votos de cada consejero estatal cuentan igual, sin distingos de procedencia; por ejemplo, entre un estado como Chihuahua, donde el PRD en términos reales no existe, o de un consejero proviene de un estado como Michoacán, tierra natal del sol azteca y en donde su presencia es realmente significativa.

Raúl Morón Orozco, senador de la República por el PRD
Raúl Morón Orozco, senador de la República por el PRD
(Foto: Carmen Hernández )

Sin candidato competitivo para 2018



Raúl Morón Orozco, líder magisterial en los años 80 y fundador del movimiento social que dio vida al PRD, hoy senador de la República por este partido, en entrevista con Cambio de Michoacán advierte sobre la crisis del sistema político y su reflejo en los partidos.

“En esta complejidad el PRD atraviesa por un momento mucho, muy crítico, igual que todos los partidos, pero fundamentalmente por ser o haber sido el principal referente de la izquierda, ahora está en cuestionamiento el que siga siéndolo.

“No tenemos a la vista una figura que pueda ayudar a levantar el porcentaje de aceptación que tenemos, no tenemos en este momento candidato. Aunque hay varios que pretenden serlo no tienen el arrastre ni el liderazgo que en otros momentos han tenido los candidatos del Partido de la Revolución Democrática”, señala.

Siendo generoso con sus estimados, el senador resalta que hoy el PRD llega al proceso electoral de 2018 con un ocho por ciento de las preferencias electorales, a diferencia de años anteriores, en que arrancaba con un 16 por ciento.

“El momento es muy difícil, sobre todo porque la cúpula directiva del partido tiene una visión para abordar este momento difícil que, me parece, no corresponde con la realidad. El partido ha perdido su identidad, ha perdido su papel de oposición, y en vez de plantearse recuperar esta identidad y el papel de oposición, se acopla al sistema y colabora con él”.

Lo anterior, hace énfasis Morón Orozco, ha llevado a que el electorado vea al PRD como un partido similar al PRI y al PAN. “Al perder nuestra identidad perdemos a un sector importante de la sociedad que pensaba (y que confiaba en nosotros) que aunque nos ha costado mucho participar en los procesos electorales, el PRD era una alternativa que representaba la izquierda”.

En contraparte, señala Morón, el PRD enfrenta también el surgimiento del partido Morena, creado por Andrés Manuel López Obrador, quien según el mapa de Morón, representa en términos reales la alternativa de la izquierda electoral mexicana hoy en día.

Rumbo perdido



La llegada de Los Chuchos desde 2006 planteó la necesidad de que el PRD fuera un partido abierto. “Incluso hemos venido discutiendo si este partido tendría que seguir reivindicándose como un partido de izquierda desde aquellos tiempos y en los hechos, este grupo en el poder ha venido llevando al PRD a la derechización del mismo”, relata Raúl Morón.

Los Chuchos, asegura, han venido concretando acuerdos con el gobierno federal y con los legisladores para darle, “dicen ellos”, estabilidad al país, pero sin reivindicar los valores y los principios de la izquierda y la cúspide de esta actitud, agrega, se dio cuando Peña Nieto asumió el poder y construyó el Pacto por México, “que no es otra cosa que acordar una serie de reformas estructurales que tienen como objetivo generar mejores condiciones al capital, para que puedan apropiarse de la riqueza que queda en este país”.

El Pacto por México, puntualiza el senador, echó a andar doce reformas estructurales, entre las que destacó la Energética, que hoy en día permite la extracción del petróleo mexicano a empresas privadas, otorgando un porcentaje importante para las ganancias de éstas.

Del mismo modo Morón enumera las reformas Laboral, que aunque inició al final del periodo de Felipe Calderón, puntualiza, se concretó bajo la figura del Pacto por México, así como la Educativa, que se enfocó en los controles administrativos de la Secretaría de Educación sin abrir un debate real sobre los contenidos de la educación en México.

Fuga de militantes



Algunos en silencio, otros esperando el tiempo más propicio y otros que sin salirse del PRD piensan votar por Andrés Manuel López Obrador, el resquebrajamiento del voto perredista ha sido constante y medible en varios procesos electorales, mientras que se prevé que en 2018 la Ciudad de México será gobernada por Morena, la elección del Estado de México, aún sin los votos del PRD, es debatida en los tribunales por el margen tan cerrado con el que el priista Alfredo del Mazo logró diferenciarse de la candidata morenista.

Los números no engañan y para Raúl Morón, así como para otros perredistas, son tiempos de definiciones. “Yo tengo una decisión tomada, yo voy a apoyar a Andrés Manuel López Obrador, no me quiero salir del PRD porque lo fundé y porque quiero a este partido y voy a permanecer en él hasta que me corran.

“Aquí en Michoacán, como en otras partes del país, la lucha por intentar cambiar este sistema está siendo traicionada por los dirigentes, entonces no me representan los dirigentes, aunque sí me siento identificado y contento con la base y la militancia, por eso es que nos hemos aguantado aquí”.

Raúl Morón adelanta a Cambio el anuncio oficial que hará junto a Leonel Godoy y Fidel Calderón del apoyo que darán abiertamente a López Obrador sin dejar al PRD. “Nosotros vamos a respaldar a Andrés y vamos respaldar las candidaturas que vayan en su proyecto”, señala al aclarar que el apoyo que le ofrecerán no va de la mano con una candidatura pactada.

Antonio Soto Sánchez, ex presidente del PRD en Michoacán
Antonio Soto Sánchez, ex presidente del PRD en Michoacán
(Foto: Carmen Hernández )

Pragmatismo disfrazado



La crisis del PRD ha llevado a este partido a un callejón sin salida que termina en 2018, sin puertas alternativas. Tras el apoyo que el PRD le dio al PRI dividiendo el voto de la izquierda en el Estado de México para permitir al tricolor conservar la gubernatura de su principal bastión, provocó una decisión final en López Obrador: cancelar cualquier posibilidad de coalición entre Morena y el PRD, lo que obliga al sol azteca a buscar salvar su registro coaligándose con cualquier partido que le asegure sumar y obtener los votos que necesita para no perder su registro como partido político.

De ahí que el éxito de la alianza con el PAN, ganen o pierdan, implique la sobrevivencia del PRD, independientemente de si ambos partidos logran concretar una plataforma política congruente ante sus diferencias ideológicas.

El primer reto de esta alianza, señala Raúl Morón, es encontrar un candidato que pueda ser aceptado por ambos lados. “Al primero que fueron a buscar fue al ex rector de la UNAM Juan Ramón de la Fuente y ayer les dijo tácitamente: ‘no cuenten conmigo para hacer una alianza en contra de Andrés o en contra del PRI. Las alianzas tienen que ser en pro de algo y en beneficio del país, no en contra de personas’. Así como él, que es un ciudadano preparado, los ciudadanos que tienen conciencia de lo que está pasando, es muy difícil que caigan en la trampa que prepara un frente de esta naturaleza, un frente pragmático con objetivos diferentes a los que a mi juicio ocupa el país”.

Partido bisagra



Para Antonio Soto Sánchez, ex presidente del PRD en Michoacán y actual coordinador de los asesores del gobernador perredista en la entidad, no es posible declarar las condiciones en que el PRD enfrentará la elección de 2018, pero sin duda, advierte, jugará un papel importante en la definición de quién será el próximo presidente de México.

La alianza o coalición con el PAN, considera, resulta atractiva e interesante para el electorado. “Un alto porcentaje lo ve bien, por las encuestas que yo conozco; sin embargo, tiene varias dificultades de las que resalto dos: la primera es resolver una agenda común, un programa o plataforma programática de gobierno como los diez, 20 o 30 puntos más importantes del país que hay que resolver con un nuevo gobierno de un frente opositor como el que se está planteando, y un segundo problema es la candidatura presidencial. Ahí es donde yo veo la parte más difícil y compleja: definir quién va a encabezar esa plataforma común”.

La posible solución, confirma Soto Sánchez, es encontrar un candidato ciudadano o independiente que pueda representar ese esfuerzo.

Antonio Soto abundó que se trata de construir una plataforma que incluya las posiciones ideológicas de la derecha, del centro y de la izquierda. “Si en este frente opositor no están partidos políticos grandes nacionales importantes, es decir, si no estuviera Morena, ese frente opositor tendría necesariamente que tener al PAN y al PRD a fuerza”.

En su opinión sería preferible un frente de las izquierdas. “Prefiero, me gustaría, lo ideal es un frente opositor de las izquierdas, eso es lo ideal, pero si una parte de la izquierda no acepta ir en un frente de esta naturaleza, entonces se deben buscar distintas opciones para evitar que el PRI pueda seguir ganando las elecciones y al frente del gobierno y tampoco el PAN como partido debe tener el poder como tal para hacer lo que hizo Fox e hizo Calderón, es como el PRI, pero azul”.

–¿Cómo se define hoy el PRD?
“Es un partido de izquierda, pero de una izquierda moderada no radical se ha movido del radicalismo a una posición más de centro izquierda pero todavía en el espectro de la izquierda nacional y es un partico mucho más propositivo y menos radical que piensa más en resolver los problemas del país que en posicionamientos de orden ideológico”.

Pese a que el PRD, señala, ha impulsado temas que incluso no fueron concretados dentro del periodo de López Obrador como jefe capitalino de la Ciudad de México, como el aborto y los matrimonios entre personas del mismo sexo, en una virtual alianza con el PAN, tendrían que quedar fuera de la plataforma que se impulse con Acción Nacional.