Escenarios

Harika, Arcumo y Senza en “Cabaret: la belle époque”
Omar Arriaga Garcés Jueves 15 de Junio de 2017
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Morelia, Michoacán.- Tres compañías de danza -Harika, Arcumo y Senza, convocadas por esta última- se reunieron este jueves a las 18:30 horas en el Teatro José Rubén Romero para presentar “Cabaret: la belle époque”, donde además el público pudo disfrutar de danzas polinesias y orientales.

Para Venus Ferrreyra, directora y fundadora de Arte y Cultura en Movimiento (Arcumo), no es sólo la sociedad mexicana la que está en franca decadencia, y para realizar un cambio a través de la cultura y el arte primero uno debe cultivarse a sí mismo.

El público pudo disfrutar de danzas polinesias y orientales
El público pudo disfrutar de danzas polinesias y orientales
(Foto: Especial)

De hecho, “cultívate” es la palabra que se halla en la entrada al salón de baile de Arcumo, cuyas instalaciones se localizan en Herreros de San Felipe 375 en la colonia Vasco de Quiroga: “Antes de criticar a los que están alrededor o inclusive a nuestros dirigentes, hay que cultivarse.

“Si nosotros fuéramos ciudadanos más dedicados, más productivos, más positivos, fácilmente podríamos remover a las personas de arriba; lastimosamente es más fácil gritarle al de arriba que está haciendo mal su trabajo, pero yo me levanto tarde, me fijo que el otro no termina su trabajo y digo: ‘yo para qué lo termino’.

“Hay que trabajar los valores desde el arte y la cultura; la paciencia, la humildad, la perseverancia y el compartir son todos valores de la danza polinesia que, en su momento, las culturas de la antigüedad tenían; sin embargo, nos colonizaron mentes con ideas negativas: de poder, de tener, de ego y el resultado de toda esa colonización es lo que vivimos ahora”, expresó.

En torno al evento



Entrevistada antes de la presentación, Venus Ferreyra expresó que fue Senza -dirigida por Paulina Ríos Nava y que se ubica en Plan de Ayala 617, en el Centro Histórico- la compañía que convocó a Harika de Gabriela Montes y a Arcumo, donde además de ella misma son profesoras Marcela Urbina Arévalo y Dayana Orozco Medina, con danzas polinesias como la hawaiana, tahitiana y maorí, sin mencionar que el yoga y las percusiones tahitianas son también parte de su oferta: “La idea es agregar más actividades artísticas y culturales, y proyectos sustentables”.

Sobre Harika, refirió la bailarina que se enfoca más en la danza oriental, gitana y árabe, mientras que Senza lo hace también en esos estilos, más el flamenco y el Aero Street, a cargo de alumnas de Senza: “En el evento sólo la última pieza es de cabaret y una de Aero Street, todas las demás son de oriental, árabe y gitano, y polinesias, que son danzas femeninas, fuertes y muy sensuales”, dijo.

Y continuó: “El baile tipo cabaret lo propuso Paulina; somos más de diez bailarinas. Es importante comentar que Miroslava Zavala, encargada de danza gitana y danzas orientales en Senza, es quien llevó el evento al Teatro José Rubén Romero”.

Luego explicó que Harika tiene una tribu de danza gitana llamada Leylak, en la que las ejecutantes pertenecen a distintas academias, y mencionó que las profesoras participantes serían Paulina Ríos, Miroslava Zavala, Carla Arce Ramos, Gabriela Montes, Dayana Orozco y ella misma, más las alumnas Daniela García, Alba Medina, Alejandra Rosiles, Nayelly Tocar, Anabel Mulato, Giselle Alzati, Liliana García, Marisol García y Selene Tapia.

Arcumo



Sobre su escuela, Venus Ferreyra comentó que se conformó hace años, pero por una situación personal tuvo que cerrar más de un año, aunque volvió a abrir también hace más de un año para dar clases de danza y música, si bien, la profesora dijo: “No sólo se trata de arte, nos gustan los proyectos sustentables, como las plantas de cultivo y las hortalizas; hemos regalado plantas en el Centro ya germinadas.

“Tenemos el proyecto de incentivar la lectura: habíamos puesto una caja con libros con la leyenda “deja uno, toma uno”. El asunto es que se robaron la caja, hasta con los clavos; pero, bueno, no quitamos el dedo del renglón, ojalá que las cosas de verdad le sirvan a quien se las llevó. Tenemos la intención de continuar con esto”, expuso.

En el caso de las danzas polinesias y la percusión tahitiana, Ferreyra explicó que los viernes se ensaya con orquesta y “a fin de mes nos reunimos con otra academia con más de 20 años, Danza Polinesia Morelia, que también está ubicada en la colonia Vasco de Quiroga y es de la maestra Juanita Lomelí. Con ellos tenemos una orquesta más grande”, añadió.

Dijo que a últimas fechas los integrantes de Arcumo incursionan en el ukulele tahitiano, lo que es parte de su continua actualización: “Somos una academia de gente joven, no me cierro a aprender de mis compañeros, y también trabajamos con personas de más experiencia, no nos cerramos a las propuestas y tampoco nos gusta imponer, somos propositivos.

“Marcela Urbina se dedica a los malabares y al hula hoop; Dayana Orozco da danza polinesia para niños y Daniel Quintana, Alberto Gómez y Henry Sterling son músicos, aunque todo el equipo le entra a la percusión.

“Somos muy colaborativos, bailamos en fiestas, escuelas, incluso raves; nos pidieron el año pasado en Guerrero la participación y nos fue muy bien. A pesar de ser pura música electrónica la gente reaccionó bien a la percusión en vivo y, como fue en la playa, la danza polinesia quedó muy bien.

“También participamos en eventos sociales, graduaciones, juntas ejecutivas y nuestra tirada es empezar a hacer eventos más en teatros y rescatar actividades en las plazas públicas; sin embargo, el Ayuntamiento te multa, te tiene que dar permiso y generalmente se lo da a los payasos.

“Digo, no tiene nada de malo, es su chamba, entiendo, pero los bailarines, los músicos, tenemos que invertir en ensayos, instrumentos, vestuario, seminarios y clases; y un seminario cuesta tres, cuatro mil pesos. En Morelia no hay, hay que ir a Guadalajara o la Ciudad de México y gastar en transporte y hospedaje para estar al día ofrecer un trabajo de calidad”, explicó Venus Ferreyra.

Colaboración



Tras comentar que desde las 06:00 horas hay clases de yoga en Arcumo con dos maestras certificadas, la directora refirió que existen ganas de un mayor crecimiento e invitó a quien guste integrarse a su equipo, ya que aún hay horarios disponibles para impartir clases: “Mientras más, mejor; así compartimos más”.

Luego refirió que en el gremio artístico, “más en la danza, a veces hay mucho ego y recelo”; no obstante, indicó que aunque ha habido “malentendidos” con algunos creadores no le ha tocado trabajar con personas así, por lo que reafirmó no estar cerrada a colaboraciones.

“Nos gusta y nos mueve lo que hacemos, a lo mejor no ganamos mucho pero la satisfacción es grande; con el tiempo esperamos que se valore nuestro trabajo como artistas y sea bien remunerado. No nos pesa porque compartir está padre, además cobramos una mensualidad y lo menos que podemos hacer es actualizarnos y estar al día”, dijo.

Casi para concluir, Venus Ferreyra externó: “Quienes nos movemos difícilmente nos llenamos de cosas negativas; yo prefiero bailar, tocar, hacer yoga, estar bien y ayudar a quien se me acerque.

“Y si no podemos ayudar, no estorbamos; la negatividad la dejamos fuera, preferimos compartir y colaborar con colegas, aceptar invitaciones, como ésta de Senza”, después de lo cual recordó haber trabajado con otras profesoras de Lázaro Cárdenas, La Piedad y Jiquilpan.