Municipios

Un muerto y varios lesionados, saldo del desalojo de Los Adobes de Uruapan
Al lugar llegaron elementos del Grupo de Operaciones Especiales.
Grecia Ponce Viernes 12 de Mayo de 2017
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Uruapan, Michoacán.- Por la mañana los paracaidistas aseguraron que había una persona muerta y que había cientos de lesionados, por lo que demandaban que la Visitaduría Regional de la Comisión Estatal de Derechos Humanos (CEDH), organismo que estuvo ausente, se presentase al lugar.

Sin embargo, luego se confirmó que nadie había muerto de un paro cardiaco como se afirmaba, ni tampoco había personas lesionadas. Esto a pesar de que algunos de los que se instalaron en ese terreno situado entre el fraccionamiento popular Santa Catarina y la clínica 81 del Instituto Mexicano del Seguro Social se negaron en un principio, a dejar el predio argumentando que se lo habían comprado a los líderes que comandaron el paracaídazo en esa parte de la zona oriente de la ciudad.

Los elementos policiacos llegaron al lugar para desalojar a quienes invadieron este predio ubicado al oriente de la ciudad, entre la  nueva clínica 81 del Instituto del Seguro Social y el fraccionamiento Santa Catalina del grupo inmobiliario Galco
Los elementos policiacos llegaron al lugar para desalojar a quienes invadieron este predio ubicado al oriente de la ciudad, entre la nueva clínica 81 del Instituto del Seguro Social y el fraccionamiento Santa Catalina del grupo inmobiliario Galco
(Foto: Grecia Ponce)

Se trató de aproximadamente 500 familias que ahí habían estado viviendo luego de que se apoderaron de esa porción de terreno cuya lotificación había aprobado el Cabildo, durante la pasada administración municipal, para edificar una segunda etapa del conjunto habitacional Santa Catarina, propiedad de la empresa Galco Desarrollos, que el mismo día de la invasión presentó denuncia penal, de acuerdo a la carpeta de investigación, 10004201703709.

Finalmente, ante la superioridad numérica y logística de la fuerza pública, los desalojados optaron por desmantelar sus casas de madera y lámina de cartón y sus retretes que por paredes tenían cajas de cartón desarmadas. Se resignaron a sacar sus pertenencias del sitio que chaponearon y del cual talaron algunos árboles de aguacate que existían en ese lugar.

Se logró saber que a esa gente la convocaron dirigentes de la localidad que han encabezado invasiones en otros predios y también gente de Apatzingán que les cobraban por asignarles los lotes, por medirlos y por darles posesión, pero que además se los habían vendido entre 30 mil y 50 mil pesos.

Muchas de las personas que fueron desalojadas dijeron que su interés era comprar y que habían confiado en sus dirigentes, ahora prófugos, porque ellos les habían dicho que no encontraban a los dueños para negociar la operación.

A los que se apropiaron del terreno de 7.9 hectáreas bajo vigilancia de los elementos de la SSP, se les permitió desmontar las viviendas y sacar sus pertenencias, las cuales se llevaron como pudieron.

Las casas que no fueron desarmadas por los que ahí vivían fueron derribadas con maquinaria pesada.