Escenarios

Obra de Martínez Ocaranza, objeto de estudio de Miguel Ángel García
>Se trata de Éste es el mundo en que vivimos. Jaguario
Omar Arriaga Garcés Lunes 13 de Febrero de 2017
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Morelia, Michoacán.- De 1967 a 1973 Ramón Martínez Ocaranza produjo una poesía cuyo influjo principal es la mitología prehispánica, indicó el editor, escritor e investigador Miguel Ángel García Guzmán, quien actualmente realiza un estudio de Éste es el mundo en que vivimos. Jaguario (1973).

Dicho poemario, escrito por el poeta jiquilpense en los 70, fue publicado por la editorial Jitanjáfora póstumamente en 2014: “Es de valor para Ocaranza, tiene un prólogo dividido en cuatro partes y 20 poemas o jaguares -casas de códices-, donde habla de las colorimetrías de la cultura mexica y se nutre de las culturas purépecha y maya; es el bastión que trabaja en la tesis desde la hermenéutica.

“Hay algo importante -y no es algo que yo le impute a la exégesis del poemario-: Ocaranza define su poesía como mitológica en el prólogo, lo que da una guía. El hecho de que la haya definido así de entrada tiene dos vertientes.

“La primera es que por la época en que se escribió, Ocaranza ya era un poeta maduro, por lo que se puede hablar de ‘el segundo Ocaranza’; ya tenía todo un trabajo detrás desde 1941 cuando publica su primera plaquette: Al pan pan y al vino vino”, expresó García Guzmán.
Expuso que Martínez Ocaranza era el crítico más álgido de sí mismo y que por un trabajo de “autohermenéutica” y “autointerpretación” “tenía muy claro el por qué y de dónde emergía su poesía”.

“Es mitológica, menciona al mito como representación de algo más, algo que explica una cuestión que de otra forma no se podría explicar; aborda el mito como una forma de consciencia colectiva, que está ahí para trabajarse y valorarse”, mencionó el director de la editorial Silla Vacía.

Apuntó que un rasgo muy importante del nacido en 1915 -y que comparte con Friedrich Nietzsche- es que no trata los mitos como si estos fueran “tótems”, sino que “les pregunta, los interroga, como algo que se puede destruir y erradicar”.

“Sobre todo eso, interrogarlos para generar nuevas interpretaciones, algo que me queda muy claro es que ve la parte mitológica como símbolo, como algo inherente a una cultura y una población, un referente identitario; es una lectura del mito, justamente es lo que trabajo en el Jaguario”, refirió el co-autor junto a Lenin Guerrero de José Revueltas. Signo de luz y conciencia (2014).

Agregó que en su investigación también busca ubicar cronológicamente el libro dentro de la obra de Martínez Ocaranza: “Es muy importante que aunque su fecha precede a Elegía de los triángulos (1974) en realidad es un seguimiento; la Elegía la escribió entre 1967 y 1969 y Este es el mundo en que vivimos es de 1973”, explicó.

Dicho poemario, escrito por el poeta jiquilpense en los 70, fue publicado por la editorial Jitanjáfora póstumamente en 2014
Dicho poemario, escrito por el poeta jiquilpense en los 70, fue publicado por la editorial Jitanjáfora póstumamente en 2014
(Foto: Omar Arriaga Garcés)

Dijo que la literatura del autor de Patología del ser (1981) está completamente imbuida de la raíz mitológica y prehispánica en el periodo que va de 1967 a 1973, poética que aporta de manera fundamental a la obra de Martínez Ocaranza: “En el 70, además, escribe sus Cuadernos de literatura indígena”, acotó Miguel Ángel García.

Profundización en la obra del poeta



Luego de que Hirepan Maya Martínez, nieto del poeta e integrante de la Fundación Cultural Ramón Martínez Ocaranza señalara que hay en el archivo del jiquilpense entre diez y quince poemarios aún inéditos, el editor de Silla Vacía afirmó que se trata de material “muy valioso”.
“Es poesía inédita a trabajarse con mucha meticulosidad por un equipo de personas. Algo que ha quedado claro para Hirepan y Citlali (Martínez Cervantes) es que a partir de 2016 ninguno de los títulos se publique sin un buen estudio introductorio.

“En esa etapa se encuentran en la fundación, en la conformación de un equipo y ver cuál poemario puede tener pertenencia y comenzar el proceso de edición de los libros inéditos, luego de los cuatro que han aparecido”, apuntó García Guzmán en referencia a Este es el mundo en que vivimos. Jaguario, El eterno por qué (1975), El libro de José (1976) y el ensayo José Revueltas o el verbo torturado (1976), todos editados por Jitanjáfora en 2014 con motivo del año previo al centenario del natalicio del poeta.

“Ha salido otro material: Discursos a Hidalgo (1953-1978), que Ocaranza emitiera en los eventos del 8 de mayo en San Nicolás, en la Universidad Michoacana.

“Apareció también en 2016 un trabajo de Rosario Herrera (Guido) ¡Salve Ramón Martínez Ocaranza!, un poema muy íntimo para su amigo y profesor... En función de eso quedó claro que no se puede sacar más material inédito sin trabajarlo y sin un estudio introductorio, ello en respecto al legado poético de Martínez Ocaranza y en respeto a los lectores”, concluyó el escritor.