Opinión

MORELIA
Migración México-EU
La ruptura del sueño americano
Carlos Enrique Tapia Miércoles 2 de Julio de 2008
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Las remesas de los migrantes internacionales continúan formando parte de los sueños de la discutible política de aprovechamiento productivo de las remesas, dise-
ñada e impuesta por or-ganismos financieros y agencias de desarrollo internacionales, los que buscan convertirla en un supuesto modelo de desarrollo basado en las remesas.
Michoacán cuenta con una historia migratoria de 150 años; actualmente localidades de todos los municipios participan de los flujos migratorios internacionales. Hasta hace unos 30 años, 41 municipios del norte, noreste y noroeste del estado, y cinco del corazón de la Meseta Purépecha, aportaban más del 50 por ciento del flujo migratorio internacional.
El ingreso de los migrantes internacionales, las remesas, ha fluido pausada y continuamente durante ese lapso, hasta que en los últimos años se incrementó de manera aritmética, acorde con el Banco de México. Del 2000 a la fecha Michoacán se posicionó como primer receptor de remesas, aunque a partir del 2004 describió una tendencia a la baja.
Los primeros meses del 2008 muestran el descenso vertiginoso de la captación de remesas y la preocupación de algunos sectores, particularmente quienes siguen creyendo que la implementación de un modelo de desarrollo sostenido por el salario de los migrantes internacionales es viable, como los organismos internacionales lo han hecho creer.
En abril pasado, quien escribe estas notas, coordinó una investigación de campo en dos localidades del municipio de Álvaro Obregón. Por medio de una entrevista estructurada, se captó información de las familias de los migrantes que reciben remesas regularmente, en Chehuayo Grande y La Purísima (Lázaro Cárdenas).
La experiencia de campo siempre es enriquecedora y angustiante. Por un lado, observamos el favorable resultado de la inversión migrante y gubernamental municipal, estatal y federal, en edificios para el culto católico, calles y demás, y por el otro, la ansiosa y desesperante situación de la mitad de los entrevistados por la caída de las remesas.
El Banco de México suele registrar diversidad de transferencias en la cuenta corriente de la balanza de pagos. Si nos atuviéramos a sus cifras, en promedio los receptores de remesas recibirían 500 dólares mensuales, pero la realidad siempre es aleccionadora. La mayor parte de la gente en ambas localidades recibe alrededor de 150 dólares cada 45 días.
Si bien la desaceleración de la economía estadounidense está golpeando a los indocumentados por la escasez de empleo, la política inmigratoria de Estados Unidos también hace lo suyo. Pero los golpes más importantes son internos: la paridad peso-dólar, la inflación, los míseros ingresos, la pobreza, están pulverizando las remesas.
Los cambios en el entorno construido de las localidades son favorables, pero no significan desarrollo. Las acciones gubernamentales y de los clubes de migrantes en Estados Unidos, factor decisivo para el éxito del Programa 3x1, no generan desarrollo por sí mismas. Los proyectos «productivos» reproducen las condiciones que alientan la migración.
En Chehuayo Grande y La Purísima, más del 20 por ciento de las familias receptoras de remesas complementa su gasto por los apoyos oficiales, pero un 40 por ciento depende exclusivamente de lo que envían los migrantes internacionales. Asimismo, para un 80 por ciento de quienes reciben remesas, estos ingresos se han reducido un 30 por ciento.
Como señalé, el trabajo de campo es aleccionador. Desde hace más de 50 años, las remesas continúan siendo el acceso al bienestar: cerca del 70 por ciento de las remesas se destina a alimentación, salud, educación. Ahorrar e invertir, el sueño más caro de la política de aprovechamiento productivo de las remesas, es sólo vana ilusión.
La migración circular, una característica fundamental de la migración internacional mexicana se ha roto. Más del 60 por ciento de los familiares de los receptores de remesas ya no regresan a Michoacán. Quienes vienen a las celebraciones locales, a visitas familiares, cada vez son menos.
El jueves pasado, en el marco del Jueves de Ciencia, del Centro de Investigación y Desarrollo del Estado de Michoacán (CIDEM), presentamos algunos de los resultados comentados. Destacó una afirmación: Si las políticas económica y social siguen por su lado, no hay solución viable. Tampoco la generación de empleo sirve para mucho.
La migración internacional michoacana es un fenómeno complejo social, cultural y económico. Nuestro estado es parte de un territorio transnacional en el que múltiples visiones e intereses se mueven. Las acciones administrativas están lejos de una política pública, solucionan parcialmente algunas implicaciones de la migración.
De acuerdo con la metodología emplazada, nuestros datos son representativos y confiables. Dadas las características de las localidades y mi conocimiento del fenómeno migratorio michoacano, al que he dedicado los últimos diez años de mi vida profesional, representan un panorama que ayuda a entender qué pasa a nivel estatal, sin generalizaciones absurdas.
Fragmentos: 1. Afirma Monsiváis que imponer la reforma al petróleo sería un desastre, pero no le importa a Calderón y sus fascistas acompañantes. Imponer, como en 2006, es su divisa. La secretaria de Energía es contundente. 2. Reciclar el Plan Puebla-Panamá, ahora Proyecto Mesoamérica, no le quita su carácter impositivo, ligado a las políticas militaristas y antiterroristas de Bush. 3. Calderón terminó de subirse al intervencionismo de Bush y la visita de McCain es refrendar su compromiso con el belicismo estadounidense. 4. Los panistas por sí mismos: Ante la opacidad en el manejo de los excedentes por venta de petróleo y recaudación de impuestos, los panistas embargaron un plan de decreto de la Cuenta Pública 2004. Y se llaman demócratas y honestos. 5. Los desvíos millonarios del pasado gobierno panista de Morelia, son contundentes: Aprendieron bien el PRI y lo están superando con creces. 6. Los priístas michoacanos siguen con su historia: chantaje, victimización, acusaciones fuera de tono. Solamente el poder, los recursos y privilegios que de él derivan los satisfacen. ¿Demócratas? Ja.