Opinión

MORELIA
Medios e inmigración indocumentada
En Estados Unidos, la atmósfera antiinmigrante tiene en la televisión uno de sus principales medios impulsores
Carlos Enrique Tapia Miércoles 4 de Junio de 2008
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La televisión se ha convertido en uno de los medios más agresivos, política y socialmente hablando. Su alcance e impacto entre los receptores ha sido fundamental para posi-
cionar mitos, guerras de rabia y odio, campañas de desprestigio, mentiras mediáticas. Programas y supuestos comentaristas y analistas los alimentan personal u oficiosamente.
Del 2006 a la fecha, en México la televisión privada abierta y por cable se convirtió en medio gubernamental y ventana de los poderes económicos y políticos, sin importar mentiras y extremismos. La campaña presidencial de 2006, los arrebatos antiopositores y la pretensión de regalar sin fundamento el petróleo, son buenos ejemplos.
En Estados Unidos, la atmósfera antiinmigrante tiene en la televisión uno de sus principales medios impulsores, sin olvidar la prensa escrita, la radio y la creciente presencia en Internet de diversidad de grupos que promueven el odio, la discriminación y el racismo en contra de los indocumentados, particularmente mexicanos.
Un estudio de Media Matters Action Network, parte de Media Matters for America, centro no lucrativo de investigación e información que monitorea, analiza y corrige información errónea conservadora en los medios de ese país (Miedo y odio en horario estelar. Canales de cable y mitos sobre inmigración. Washington, DC, mayo 2008), discute el problema.
El informe aborda dos de los mitos más extendidos en Estados Unidos respecto a la inmigración indocumentada: Delincuencia y costos que genera a los servicios sociales e impuestos. Analiza tres programas y sus comentaristas de la televisión por cable, Lou Dobbs (Lou Dobbs tonight), Bill O’Reilly (The O’Reilly factor) y Glenn Beck.
Acorde con el informe, en 2007 el 70 por ciento de los episodios de Dobbs, 56 por ciento de los de O’Reilly, y 28 por ciento de los de Beck, incluyeron debates sobre la inmigración indocumentada. En los tres casos la constante fue el miedo, la rabia, el resentimiento antiinmigrante, la discriminación racial y el prejuicio.
Destaca cinco mitos: a) Inmigración igual a delincuencia; b) Abuso de los indocumentados de los servicios sociales, sin pagar impuestos; c) Construcción de una «supercarretera NAFTA» y planes para una «unión de Norteamérica»; d) «Reconquista» del sudoeste estadounidense, y e) Contagio de lepra y fraudes electorales.
Los programas televisivos posicionan los mitos sobre la inmigración indocumentada con desinformación, retórica y repetición. Se incorporan al discurso cotidiano, respaldados por los comentaristas, quienes repiten de manera explícita elementos claves; otras veces sólo mencionan algunos, y en muchas ocasiones aluden a eslóganes asociados.
Dobbs, O’Reilly y Beck muestran docenas de informes de casos aislados donde un indocumentado es involucrado en un delito, implicando que los inmigrantes son responsables de un alto porcentaje de crímenes, sin sustento. Abren sus programas a rabiosos antiinmigrantes, dándoles una plataforma nacional para su visión extremista.
Con diferencias y temáticas distintas, en México la televisión abierta camina por pasillos similares. Merolicos de telenoticieros y supuestos programas de aparente análisis, sueltan mentiras, odio, discriminación y alarma sobre políticos de oposición, movimientos antisistémicos y grupos alejados de la visión gubernamental y de los poderosos.
En Estados Unidos los inmigrantes indocumentados son el objetivo del odio irracional de algunos sectores socioeconómicos, mientras en México los movimientos sociales, la oposición real y la crítica al calderonato juegan ese papel. La televisión, como medio de comunicación tiene hoy una función deplorable. Telebasura finalmente.
Fragmentos: 1. La amargura del ingeniero Cárdenas fue oro puro para medios y merolicos calderonistas; en su perorata petrolera se peleó con AMLO y se acercó a Calderón, al PAN-PRI y sus Chuchos. 2. En lo de Cherán, la actual Legislatura simula, se hace cómplice y no resuelve un conflicto que ya cobró vidas, como la anterior que aprobó leyes inservibles y el gobierno que la acompañó modificando instancias para beneficio de negocios privados justificados con supuestas virtudes públicas de cartoncitos de buen precio. 3. Con dolo y oportunismo, los priístas michoacanos y sus comparsas mediáticas acusan a Godoy de ingobernabilidad por el lamentable y preocupante asesinato de su militante. 4. Como acostumbra, Milenio armó un expediente contra AMLO cuyo contenido es contradictorio respecto a lo que acusa. 5. El declive de Pemex es el máximo galardón de Fox-Calderón; solamente falta envolver la empresa como regalo para transnacionales y nativos poderosos. 6. Los calderonistas siguen viviendo a todo lujo, mientras el supuesto secretario de Trabajo niega resarcir la tremenda pérdida del poder adquisitivo del insultante minisalario. 7. Parece o es: Más de mil 600 ejecuciones en 2008; Michoacán, octavo lugar en ejecuciones en mayo, y 53 por ciento de los mexicanos afirma que Calderón ya perdió su guerrita. 8. Los panistas por ellos mismos: Amigos y familiares del secretario de Medio Ambiente (Semarnat) devastan ferozmente los bosques de las cuencas del Cupatitzio, Pátzcuaro y Zirahuén. 9. No todo en la empresa es brillo: La SEP dice que la educación privada preparatoriana no es como la pintan; es mediocre y mala. 10. Los derechos humanos podrían hacer la diferencia si Soberanes-Opus Dei se fuera. 11. Las remesas siguen en picada: -2.4 por ciento en enero-abril. ¿Cuáles proyectos productivos y políticas públicas? ¿Cuál desarrollo local? No hay conductores, sólo retórica.