Opinión

MORELIA
Mujeres latinas y mexicanas en EU
Los hispanos estadounidenses e inmigrantes son la minoría de mayor crecimiento. Hoy viven en Estados Unidos 30.1 millones
Carlos Enrique Tapia Miércoles 14 de Mayo de 2008
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El mainstream estadounidense dominante, atendiendo a una percepción racial y racista de la sociedad, inventó el término «hispano» para acotar a una población cultural y
socialmente diversa, con raíces similares, clasificándola y diferenciándola. Impuso la idea de una «población hispana», homogénea, desvaneciendo a subgrupos y subculturas.
Sin embargo, los hispanos estadounidenses e inmigrantes hispanos son la minoría de mayor crecimiento. Hoy viven en Estados Unidos 30.1 millones de hispanos adultos; 14.4 millones son mujeres, 48 por ciento del total. De éste, 48 por ciento nació en ese país o en el exterior, de padre o madre estadounidenses; 52 por ciento nació en otros países, y 57 por ciento de las hispanas inmigrantes llegó a esa nación en los 90.
El crecimiento actual se debe a su dinámica interna más que a la inmigración reciente. Y las mujeres tienen el rol principal. De ellas trata el nuevo reporte del Pew Hispanic Center. Las hispanas son más jóvenes que las no hispanas; su edad media es de 41 años y en las segundas de 47, y su tasa de fertilidad es un tercio más alta que en las últimas.
Del total de hispanas, 52 por ciento es inmigrante, con una tasa de fertilidad 30 por ciento mayor a la de las hispanas nativas; 42 por ciento de quienes tuvieron hijos en 2005-2006 no estaban casadas respecto al 34 por ciento de las no hispanas, y el promedio de nacimientos fuera del matrimonio en inmigrantes hispanas es de 35 por ciento, mientras entre hispanas nativas es de 50 por ciento.
El 54 por ciento de las hispanas y no hispanas son casadas, pero entre las primeras, el 63 por ciento de las inmigrantes son casadas respecto al 44 por ciento de las nativas, en parte porque estas últimas son más jóvenes. Las hispanas son menos educadas que las no hispanas; 36 por ciento no tienen preparatoria en relación al diez por ciento de las no hispanas.
La tasa de participación laboral de las hispanas alcanza 59 por ciento respecto al 61 por ciento de las no hispanas, pero las hispanas nativas (64 por ciento) tienen la participación más alta en relación a las inmigrantes (54 por ciento). Quienes trabajan tiempo completo ganan en promedio 460 dólares a la semana, mientras las no hispanas 615 dólares.
Asimismo, la mayoría de las hispanas trabajan en ocupaciones manuales como servicios de construcción y mantenimiento, preparación de comida, servicios y manufactura respecto a las no hispanas; 20 por ciento de las hispanas viven en pobreza, mientras once por ciento de las no hispanas está en esa condición.
En el caso de las «hispanas mexicanas», seis de cada diez inmigrantes nació en México. Son las menos interesadas en la naturalización o ciudadanía (24 por ciento), mientras el 32 por ciento de las centroamericanas, 42 por ciento de las sudamericanas, y 55 por ciento de las caribeñas buscan naturalizarse. Las inmigrantes mexicanas tienen la más alta tasa de fertilidad entre todas las hispanas: 106 nacimientos por cada mil mujeres.
Asimismo, 33.9 por ciento de las hispanas que tuvieron un hijo el año pasado no estaban casadas y eran mexicanas. Las hispanas sudamericanas tienen los niveles más altos de educación; 50 por ciento son universitarias; el doble de las centroamericanas y el triple de las mexicanas.
En este sentido, 59 por ciento de las hispanas de origen mexicano no tienen diploma de preparatoria, 25 por ciento son graduadas de preparatoria, y 22 por ciento tienen estudios universitarios u otros. Las inmigrantes mexicanas no tienen empleo regular; 46 por ciento cuenta con empleo respecto al 52 por ciento de las caribeñas, 61 de las sudamericanas y 63 por ciento de las centroamericanas.
Por último, las inmigrantes mexicanas que trabajan tienen los ingresos medios más bajos semanales de todas las hispanas; ganan nueve por ciento menos que las centroamericanas, quince por ciento menos que las caribeñas y 31 por ciento menos que las sudamericanas.
El reporte del Pew Hispanic Center ofrece contrastes importantes sobre las mujeres hispanas y respecto a las no hispanas, observándose que entre las mexicanas hay una acendrada inequidad de género, al interior del género, y laboral. Parece que las subculturas mexicanas en Estados Unidos tienden a reproducir algunas de las condiciones socioculturales respecto a la mujer, tan arraigadas en nuestro país.
Fragmentos: 1. Cuando AMLO dijo en 2006 «al diablo sus instituciones», la derecha, los cardenistas, la izquierda modosita, el gobierno, los medios paleros, armaron tremendo escándalo; hoy que exoneran al señor Mouriño de confeso tráfico de influencias, callan, aunque entre panistas y priístas mandar al diablo las instituciones y el estado de derecho es moneda corriente. 2. El supuesto voto x voto festinado por merolicos y medios afines al calderonato que da el «triunfo» a Jesús Ortega es, de origen, corrupto y apesta a fraude 2006; aunque asuma la dirigencia del hoy fenecido PRD, es nada: simple y llanamente basura pseudoizquierdista. 3. El halago de Salinas (¿»reformador»?) a Calderón, es reconocimiento de complicidades y acuerdos para completar el desmantelamiento de Pemex, además de confirmar la ilegitimidad de ambos: gigantescos fraudes electorales los unen. 4. Valiente país: Narcoviolencia a todo lo que da; fracaso escandaloso del calderonato; inflación galopante; alimentos y medicinas inalcanzables; salarios de vergüenza; trabajo precario e informal al alza. 5. Según el Judicial Watch Blog, sitio en Internet, Arizona recibió quejas del gobierno mexicano por el aumento de las repatriaciones supuestamente voluntarias, pues el México del calderonato no puede proveer suficiente empleo, casa y escuela. 6. El estudio del CIDE (Métrica de la transparencia en México), ubica a Michoacán entre los estados con los índices más bajos en rendición de cuentas. 7. ¿Yo por qué?: El exabrupto de Calderón revela desesperación, desconocimiento, descontrol y lamentos de fracaso, cuando sabemos que él, su mediocre equipo y los medios afines promueven de lo que se queja, carecen de credibilidad y siguen abonando a las simulaciones.