Opinión

MORELIA
El gobierno que merecemos
Michoacán votó, Godoy ganó, la CNTE, la CUL y los transportistas mandan. Nos guste o no el PRD recibió el voto mayoritario de los michoacanos
Alejandro Vázquez Cárdenas Miércoles 12 de Marzo de 2008
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A muchos les resulta incómodo y lo niegan, otros lo aceptan, aunque condicionado y pocos lo digieren a la primera, pero finalmente la terca realidad se im-
pone; sin que valgan alambicadas justificaciones los pueblos tienen los gobiernos que se merecen. Suena cruel, injusto, simplista, pero así es; los inconformes podrán patalear, reclamar, argumentar, pero nada modifica la realidad.
Esta sentencia resulta válida incluso para las dictaduras y totalitarismos recientes o pasados, como fueron los casos de la Alemania nazi, la Italia fascista, la criminal y megacorrupta URSS, la apolillada dictadura castrista o la indefinible China actual. Esta aseveración adquiere mayor solidez en los casos donde existe un régimen que permite, con las características de cada caso, una votación razonablemente libre y manejada no por el Estado, sino por un aparato electoral con cierta independencia.
Es por eso que, nos agrade o no, debemos admitir que la Venezuela de Hugo Chávez en su momento votó mayoritariamente por ese personaje, lo mismo podemos decir de Lula en Brasil, Cristina K en Argentina y Álvaro Uribe en Colombia. Todos son personajes que llegaron por la vía de los votos, razonados o no pero votos, mismos que se cuentan y valen. No se califica la cordura ni la cultura del votante, simplemente la papeleta cruzada se cuenta y quien tiene más votos gana y se acabó.
En México igual. Desde la ciudadanización del IFE, lograda con sangre y grandes esfuerzos, las elecciones son otra cosa, los votos son de ciudadanos de carne y hueso, y no como en las épocas gloriosas del priísmo, cuando las elecciones eran organizadas y calificadas por ellos mismos y las votaciones eran una farsa que se apoyaba en un listado de hipotéticos votantes, algunos vivos, otros muertos. Esas eran nuestras elecciones y así las aceptaba en ese momento la mayoría del pueblo de México.
Actualmente, nos agrade o no, el PRI, de la mano del góber precioso Marín arrasó en las votaciones de Puebla. Al igual que en la sufrida Oaxaca del impresentable e indefendible Ulises Ruiz. Ahí los ciudadanos votantes borraron del mapa electoral al PAN y al PRD. Nada que alegar, los votos, escasos o abundantes, cuentan y son los únicos que determinan quién gana. Si el abstencionismo es marcado no hay que buscar retorcidas explicaciones. Aceptemos que ese es nuestro pueblo, con su mayor, menor o nula cultura cívica (y juicio también).
En Michoacán acabamos de pasar un sexenio de «administración» perredista. Un sexenio donde ciertamente mejoraron algunos aspectos, pero lo grueso, lo que verdaderamente impacta y afecta a la ciudadanía como es la seguridad, educación, empleo y transporte, en eso a mi juicio, el sexenio salió reprobado.
En ese sexenio perredista los habitantes de todos los estratos padecieron (padecimos) bloqueos, marchas, mítines, plantones, «tomas», agresiones diversas, y un largo etcétera. Cualquier grupo o grupúsculo, con sólo ostentarse como filoperredista o de una discutible orientación «de izquierda» tuvo permiso para atropellar o aplastar los derechos de los ciudadanos. ¿Quiénes son estos grupos?, ya los conocemos; la agresiva y calamitosa CNTE, la CUL, los intocables transportistas, los pseudoestudiantes de las Normales, y otros de menor tamaño pero similar beligerancia.
Ahora, ¿qué va a pasar en Michoacán tras el indiscutible triunfo del PRD? Una muestra de nuestro futuro la tuvimos hace unos días. Se confirma, sin sombra de duda, que los dueños de las calles, las oficinas y las carreteras son los intolerantes de siempre. No hay, y lo más triste, no se ve cómo el actual gobierno perredista pueda o tenga la capacidad y/o voluntad para meter en cintura a estos nocivos especímenes. ¿Qué le interesa en realidad al gobierno perredista de Michoacán?, ¿serán acaso las millonarias pérdidas de los comerciantes del Centro Histórico? ¿La negra imagen que damos al turismo? ¿La pérdida de horas-hombre? ¿El daño que se sigue haciendo a los alumnos cuando sus holgazanes maestros se dedican a rascarse la barriga y otras cosas bloqueando instalaciones estatales cada que a su limitado y dogmático «líder» y quien lo maneja les pega la gana? Sin temor a equivocarme puedo afirmar que nada de lo anterior les interesa a nuestras autoridades. Ellos están para cuidar los intereses de su grupo, vigilar y grillar para las próximas elecciones del CEN perredista, golpear a las tribus antagónicas y proteger, consolidar y ampliar sus propios grupos. ¿Cumplir y hacer cumplir la Constitución?... Ni locos que estuvieran. ¿Y la ciudadanía?, que se joda. Aún así, nunca debemos olvidar el juramento que hacen los gobernantes cuando toman posesión: «Protesto cumplir y hacer cumplir la ley». Ese es el compromiso que asumen. Y la ley obliga, so pena de cometer un delito, a actuar en ese sentido. Si alguien viola la ley, el gobernante debe aplicar la sanción correspondiente. Y si decide no hacerlo, él es el infractor y deberá ser sancionado. El 15 de febrero, el periódico objetivo recoge una inequívoca declaración del gobernador Godoy sobre su gobierno y el cumplimiento de la ley: «Si alguien flaquea, es ineficiente, irresponsable o corrupto, saldrá de su gabinete. Habrá cero tolerancia a la ineficiencia y a la corrupción». Sólo que no visualizo al ciudadano gobernador aceptando haber incumplido la ley, para eso tiene varios imberbes e inexpertos servidores, esos que aún están en edad de tragarse el anzuelo ideológico, con todo y sedal. ¿Recordarán a la hora de las presiones que en la democracia el cumplimiento de la ley no es optativo? ¿Podrán entender que intentar dialogar con un cánido o un solípedo es no sólo inútil, sino peligroso?
Michoacán votó, Godoy ganó, la CNTE, la CUL y los transportistas mandan. Nos guste o no el PRD recibió el voto mayoritario de los michoacanos; cero discusiones, ese gobierno merecemos.
Conclusión: Aguantemos pues bloqueos, marchas, paros, huelgas, pintas, agresiones y plantones. Pero por elemental congruencia, no nos indignemos cuando se sigan refiriendo a nosotros como «Michoacán, el estado torpe».
drvazquez4810@yahoo.com