Opinión

MORELIA
Reality shows, libertad de expresión, empleo y TLCAN
En los trece años de vigencia del TLCAN se han acentuado las asimetrías, no solamente en relación a Estados Unidos sino también con Canadá. Adicionalmente, la dependencia a los ciclos de la economía estadounidense se ha convertido en amenaza de catástrofe para nuestro país
Carlos Enrique Tapia Miércoles 2 de Enero de 2008
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Tres asuntos para iniciar el año: El primer día de enero, la libera- ción arancelaria para la impor- tación de granos pactada en el Tratado de Libre Comercio de América del Norte, empezó a correr; la queja-amparo promovida por varios comentaristas televisivos y radiofónicos de derecha, que pasan por intelectuales y académicos, contra las manoseadas reformas electorales, y la manipulación de las cifras de asegurados en el IMSS.
Durante los últimos días, en varios impresos diarios de la capital del país se reprodujeron comentarios, preocupaciones, cifras y anuncios de movilizaciones ciudadanas, motivadas por la entrada en vigor del capítulo que libera la importación de granos, mientras el calderonato hace oídos sordos al reclamo para revisar el TLCAN y sus voceros oficiosos aplauden en nombre de la «competitividad, eficiencia y modernidad», el tiro de gracia a la agricultura mexicana.
Si bien, las implicaciones de la apertura arancelaria se sentirán probablemente a mediano plazo, ignorarlas no ayuda a la economía, las políticas económica y social, y los agricultores en general. La agricultura estadounidense, además de altamente tecnificada, es de las más subsidiadas del mundo, por lo que aludir a la «eficiencia, competitividad y modernización» para justificar la medida es ridículo, por decir lo menos.
En los trece años de vigencia del TLCAN se han acentuado las asimetrías, no solamente en relación a Estados Unidos sino también con Canadá. Adicionalmente, la dependencia a los ciclos de la economía estadounidense se ha convertido en amenaza de catástrofe para nuestro país. Subirse al carro antiterrorista de Bush no resolverá la crisis del campo, aunque su criminalización parece evidente con las reformas penales que se pretenden aprobar.
La modernización del campo, la eficiencia y competitividad son sin duda aspiraciones fundamentales, pero hechos como el subrayado por la FAO sobre los grandes productores que no necesitan recursos públicos, pero son los verdaderos beneficiaros de programas como Alianza para el Campo, y la imposición de políticas económicas por los organismos internacionales, como la flexibilización laboral que ha implicado la desregulación del mercado, reducción de la protección social y contención salarial, no ayudan.
Varios comentaristas televisivos y radiofónicos, voceros oficiosos de los monopolios mediáticos pretendieron ampararse por considerar que la Reforma Electoral «violaba su libertad de expresión». Como en el caso de los empresarios, su solicitud fue desechada por «notoriamente improcedente», pero lo interesante del asunto es la deshonestidad que exhiben los «abajo firmantes», cuando sus amos, los dueños de los medios, violan sistemáticamente esa libertad.
Entre los manoseos de los diputados y senadores y el amparo de los supuestos intelectuales, se ha organizado un reality show que debe preocupar a la ciudadanía: los primeros reeditan la imposición de Elba Esther Gordillo Morales al conformar el IFE, pero de manera más grotesca, y los segundos no defienden la libertad de expresión sino la de sus amos para violentar mediáticamente a la sociedad mexicana. Es penoso observar a estos «intelectuales» arropados por el poder y al que muestran agradecimiento sin vergüenza.
Acorde con el calderonato, los mexicanos deberían estar agradecidos porque se crearon miles de empleos en 2007. El problema es el manoseo de las cifras del IMSS para proclamar la buena nueva, cuando los números de asegurados no son medida del empleo y el desempleo. Revisando la información quincenal reportada en la página web de la Secretaría del Trabajo, en efecto al 15 de diciembre pasado poco más de 550 mil asegurados permanentes y más de 450 mil eventuales urbanos fueron registrados.
Los números muestran una caída importante, entre los eventuales, del 30 de noviembre al 15 de diciembre, lo que podría ser atípico por las fechas en que se reportó la información. Asimismo, revisando los asegurados permanentes por gran división de actividad económica, en términos absolutos y relativos, crecen los empleados en el sector terciario, mientras los demás rubros se mueven lentamente.
Por entidad federativa, si observamos los números para cuatro de las entidades de histórica expulsión migratoria hacia Estados Unidos (Jalisco, Zacatecas, Michoacán, Guanajuato), los asegurados permanentes crecieron lentamente entre enero y noviembre de 2007. A noviembre, las cifras para los asegurados eventuales (eventuales y temporales urbanos y estacionales cañeros y estacionales del campo en general), se movieron positivamente, pero con cierta inercia que habría que analizar con más cuidado (www.stps.gob.mx/).
Fragmentos: Que este nuevo año nos venga lo mejor posible a todos. Felicidades a quienes hacen posible Cambio de Michoacán y, por supuesto, a los lectores.