Opinión

MORELIA
Migración México-Estados Unidos
Cambios en la movilidad territorial, salarios y calificación laboral
La movilidad laboral y territorial de los inmigrantes transforma social y económicamente las poblaciones al llegar a trabajar, aun con bajos salarios, a las plantas procesadoras de alimentos, la agricultura y la construcción
Carlos Enrique Tapia Miércoles 26 de Septiembre de 2007
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En los últimos años, la inmigración mexicana, legal o indocumentada, ha estado transformando el mapa demográfico interno de Estados Unidos. Si bien los mexicanos siguen
siendo mayoría en las áreas de tradición inmigratoria en ese país (California, Texas, Illinois), la población mexicana en busca de empleo cubre ya áreas urbanas y rurales. El impacto en estas últimas, el salario y las diferencias en la calificación laboral nos dan una idea de estos cambios profundos.
Dos estudios de reciente publicación en el Population Reference Bureau (PBR) y un tercero del Pew Hispanic Center, ambos organizaciones no lucrativas dedicadas a realizar y diseminar información sobre temas que atañen a la sociedad y el sector público estadounidense, nos ofrecen un panorama de las implicaciones y problemas que enfrenta actualmente la inmigración mexicana a Estados Unidos.
Un tercio de los mexicanos recién inmigrados se están asentando fuera de los estados tradicionales del suroeste, cuando en el pasado solamente un seis por ciento seguía ese patrón. Hoy, más del 70 por ciento de los inmigrantes en las nuevas áreas de asentamiento, que incluyen Colorado, Florida y Nevada, viven en los suburbios (51 por ciento) o en áreas rurales (21 por ciento).
En los 90, los hispanos en áreas rurales representaron cerca del 26 por ciento del crecimiento de la población no metropolitana y entre 2000 y 2006 el 45 por ciento, aunque solamente constituyen el 5.4 por ciento de la población total no metropolitana. Este rápido crecimiento tiene importantes implicaciones demográficas en pueblos pequeños y rurales de Estados Unidos.
La movilidad laboral y territorial de los inmigrantes transforma social y económicamente las poblaciones al llegar a trabajar, aun con bajos salarios, a las plantas procesadoras de alimentos, la agricultura y la construcción. Acorde con el PRB, la falta de integración en las comunidades y el mercado inmobiliario resultan en segregación habitacional. Proveerles vivienda temporal por parte de los empleadores, los margina de la población anglo (casos Marshalltown, Iowa; North Carolina).
Para medir la segregación residencial de los hispanos en comunidades de reciente arribo, se construyó un Índice de Segregación que varía de 0 (no segregación) a 100 (segregación completa). En 1990 y 2000 se ubicó en 50, moderadamente alto para estándares convencionales e indicativo de la segregación hispana en pueblos pequeños. El Índice es más alto entre la población negra rural (67), siendo los hispanos menos segregados que aquellos, pero tienden a estarlo más que los hispanos metropolitanos.
En 1995-2005 el ingreso de muchos trabajadores extranjeros se incrementó; el porcentaje de hispanos ubicados en el quinto sitio de ingreso por hora pasó de 42 a 36 por ciento. La proporción de inmigrantes hispanos recientes de bajo ingreso cayó de 64 a 50 por ciento, al ocuparse en la construcción y no en la agricultura. Los mexicanos fueron un tercio del total de los trabajadores extranjeros e influenciaron el ingreso general. En ese periodo el porcentaje de mexicanos con los ingresos más bajos pasó de 48 a 40 por ciento.
Nuevos cálculos de la 2006 American Community Survey (Encuesta de la Comunidad Americana 2006) de la Oficina del Censo de Estados Unidos, muestran que los extranjeros residentes en ese país llegaron a más de 37 millones de personas, la cifra más alta en mucho tiempo, pero los inmigrantes mexicanos y latinoamericanos siguen siendo los de más baja calificación laboral, mientras los de origen asiático los superan con creces.
Ambas corrientes migratorias dividen económicamente a la población extranjera en Estados Unidos. Los inmigrantes latinoamericanos, aunque son la mayoría, tienden a ser menos educados, de baja calificación laboral e ingresos más bajos; ocupan trabajos en la construcción, manufactura y servicios, mientras los asiáticos tienen ingresos más altos en promedio, son universitarios o trabajan en posiciones profesionales o gerenciales.
Las diferencias en la población extranjera ocupada en empleos gerenciales o profesionales son importantes. Entre los trabajadores extranjeros, el 46 por ciento de los asiáticos tenían empleos profesionales en el 2006 respecto al trece por ciento de los latinos. Los originarios de China, Japón y Corea regularmente ocupan puestos profesionales, mientras entre los latinos, los mexicanos y los centroamericanos son los menos ocupados en los mismos. En 2006, el 57 por ciento de los extranjeros de origen latinoamericano eran mexicanos.
Fragmentos: 1. En los espacios noticiosos del duopolio Televisa-TV Azteca, asoma cierto manipuleo dizque crítico al calderonismo, pero en cuanto al gasolinazo, coincidiendo con la «izquierda buena y moderna», pretenden cargarle la autoría total a los diputados, cuando se sabe que aprobaron PAN y PRI a propuesta de Calderón. 2. A Calderón el gatopardismo le viene bien: Encendidos discursos entre las élites para que sean más caritativos con «sus» pobres, pero nada que perturbe sus insultantes riquezas y la ausencia de políticas públicas.