Opinión

MORELIA
Las guerras que vienen
Las encuestas electorales y de opinión refieren metodologías, universos muestrales, baterías de preguntas, entre otros aspectos, los que al ser manipulados reflejan los intereses de quienes manipulan
Carlos Enrique Tapia Miércoles 8 de Agosto de 2007
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A menos de un mes del inicio legal de la contienda electoral por la gubernatura del estado, si bien el proceso electoral 2007 incluye a diputados y ayunta-
mientos, sus campañas inician unas semanas después, se han comenzado a perfilar ciertos hechos que sugieren las guerras que vienen: una encuesta manipulada por algunos medios y el anuncio del arribo de las huestes de la fraudulenta Elba E. Gordillo Morales.
El 30 de julio pasado, algunos medios de comunicación y portales de Internet celebraron con júbilo los resultados de una encuesta de Mitofsky, encargada y financiada por el autonombrado Observatorio Electoral, AC. (www.observatorioelectoral.com.mx). Según su «experto», Leonel Godoy y Salvador López Orduña (SLO) estarían en «empate técnico», aunque el primero lleva la delantera, y, se autojustifica la encuesta: «No fue hecha aún para ser representativa de todos los ciudadanos que además tienen credencial de elector».
Aplicada a los ciudadanos de 18 años y más, pretenden hacerla pasar como encuesta de «intención de voto», cuando apenas llega a opinión y preferencias electorales. Si bien el ejercicio presenta información interesante, no puede ser celebrada como punto de partida de un proceso electoral que aún está por comenzar y que recoge opiniones sesgadas. Incluso, en la metodología de la encuesta se señalan algunos elementos que notoriamente fueron manipulados por los «expertos».
Las encuestas electorales y de opinión refieren metodologías, universos muestrales, baterías de preguntas, entre otros aspectos, precisos y con características distintas, los que al ser manipulados reflejan los intereses de quienes manipulan. Lejos de la cabeza «Godoy y Chavo, en empate técnico; Reyna en el fondo: Mitofsky», están otros datos que no fueron ponderados y que definitivamente no indican «empate técnico». Al contrario, sugieren que Salvador López Orduña mantiene distancia con Leonel Godoy.
El otro asunto interesante de comentar es el supuesto «acuerdo» o lo que López Orduña crea que puede firmar con Elba E. Gordillo (EEG). Tanto la alianza del PAN con el Panal como la intención de SLO, son realmente patéticas, y es altamente probable que detrás estén el mediocre habitante de Los Pinos, quien, para más muestras, más botones, solamente puede «competir» en los comicios, previo acuerdos de complicidad y corruptelas.
Solamente insanas y cínicas intenciones pueden animar «acuerdos» con EEG, cuando el fracaso y la parálisis de la educación pública mexicana es en parte fruto del caciquismo, la corrupción, el clientelismo y la poca claridad en cuentas y políticas que conviven en el SNTE. Entre el jonguitudismo, derribado por Salinas ansioso por legitimidad, y el gordillismo, impuesto por el mismo Salinas, no hay gran diferencia.
Datos recientes del Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE), de un estudio sobre alumnos de tercer grado de primaria, revelan el drama de la educación pública: «De siete áreas evaluadas…, historia obtuvo los peores resultados -ya que 56 por ciento de los estudiantes se encuentra por debajo del nivel básico y sólo uno por ciento está en el avanzado-, seguida por expresión escrita y geografía, en cada una de las cuales 46 por ciento… no tiene siquiera conocimientos esenciales y, en el caso de la primera, cero por ciento, es decir, ningún alumno, se ubica en el rubro de mejor rendimiento» (La Jornada, 08/07/07).
La señora Gordillo, quien pelea abiertamente por la SEP y apalea una y otra vez a la señora Vázquez Mota, sin que el señor de Los Pinos pueda hacer nada, no puede ofrecer un cambio real y digno en el sistema educativo mexicano y menos en cuanto a políticas públicas efectivas que superen rezagos y transformen las actuales condiciones de fracaso escolar, ineficiencia, conflicto político, ausencia de acciones y falta de recursos. Los «acuerdos» con EEG no buscan cambiar nada; son nuevas facturas por cobrar.
Ambos hechos, las encuestas manipuladas y la presencia de EEG, prefiguran las guerras por venir en la contienda electoral michoacana. Necesario será que los partidos políticos reflexionen bien sobre sus implicaciones en una campaña reñida, pero que solamente favorecerían el miedo, el terror, el abstencionismo. Oscuras decisiones que muestran a diario que la democracia mexicana está en el punto del fracaso.
Fragmentos: Hank perdió las elecciones en Baja California Norte; el PRI perdió plazas importantes, en un retroceso en el que aparentemente ganó el PAN, pero en realidad, con el alto abstencionismo, las mapacherías, las guerras de odio y terror, signo distintivo del panismo en el poder, perdió la sociedad bajacaliforniana y mexicana. ¿Qué argumentarán los «transitólogos»? Los priístas michoacanos ofrecen una administración pública honesta, garantizar la gobernabilidad y mejorar la seguridad, con las historias truculentas que traen, ¿quién puede creerles?