Opinión

MORELIA
Migración México-EU
Una derrota anunciada
El fracaso de la reforma inmigratoria sí es un revés para el calderonato, pues hasta ahora ha puesto a nuestro país al servicio de Bush y sus esbirros, acogiendo como propia la guerra antiterrorista del gobierno estadounidense
Carlos Enrique Tapia Miércoles 4 de Julio de 2007
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Ante el fracaso de la propuesta de Reforma Inmigratoria Comprehensiva (CIR, por sus siglas en inglés) en el Senado de Estados Unidos, liderada por sena-
dores estadounidenses, republicanos y demócratas, el señor Calderón pronunció algunas palabras que combinaron cierta inconformidad infantil, aceptación burocrática, derrota anunciada y desconocimiento.
Una breve referencia que pretendió energía, pero que fue estrictamente para consumo mediático, por lo hueco y simplón. Exactamente lo que los políticos mexicanos de cualquier signo le dicen a otros políticos. En esencia nada nuevo.
En rueda de prensa con el presidente de Nicaragua, Calderón afirmó: «El Senado de Estados Unidos comete un grave error al no reconocer un problema que está allí y al evitar, con su decisión de hoy, darle una solución sensata, racional, legal al problema migratorio, que no se puede resolver simple y sencillamente con discursos, requiere resoluciones concretas».
También, afirmó que «con esta evasiva del Senado norteamericano simplemente se agrava» el problema de la migración ilegal». Es correcto afirmar que el Senado estadounidense se metió zancadilla a sí mismo, pero afirmar que por la negativa se agrava el problema de la migración ilegal es mentir y desentenderse de un problema que corresponde a ambos países y no solamente al Senado estadounidense.
Si bien, las expectativas, muchas o pocas, que se pudieron tener en México, pocos efectos tuvieron en la política doméstica de Estados Unidos, es evidente que desentenderse del problema, como lo ha hecho Calderón, también influyó. Mientras la canciller mexicana se la pasa defendiendo a su jefe en cuanto foro pisa, ignora totalmente el asunto migratorio, lo que indica que es una política deliberada y no nada más un «accidente» político.
Según Jeffrey Davidow, ex embajador estadounidense en México, la responsabilidad por el fracaso fue de Bush por sus ambiciones, haber involucrado a muchos y las presiones. También afirma que la atención dada a la guerra en Iraq, la falta de un enfoque político más amplio y el calendario electoral que va en contra de los cambios, influyeron; y quizás hasta 2009 pueda haber una reforma integral.
Aunque señala que las posturas del oficialismo mexicano «no valen mucho en ese debate», pues las leyes migratorias de ese país y la política son cuestiones domésticas, la desatención, desinterés y desmantelamiento continuado de la diplomacia y la política exterior mexicana sí han jugado un papel importante en la toma de decisiones relacionadas con la inmigración indocumentada.
El fracaso de la reforma inmigratoria sí es un revés para el calderonato, pues hasta ahora ha puesto a nuestro país al servicio de Bush y sus esbirros, acogiendo como propia la guerra antiterrorista del gobierno estadounidense, solicitando fondos para combatir el narcotráfico según las reglas intervencionistas de ese país, endureciendo la política migratoria mexicana para impedir el paso de la emigración centroamericana, refrendando las violatorias medidas de supuesta repatriación voluntaria, a cambio de nada.
La derrota de la Reforma Inmigratoria Comprehensiva ya era esperada, pues los términos de la misma resultaban insatisfactorios para ambos bandos políticos en Estados Unidos, pero es notable lo contraproducente que resultó el empuje de Bush, aún en contra de sus correligionarios. Ganaron los antiinmigrantes, el conservadurismo estadounidense, los amigos del muro fronterizo, los Minuteman, los racistas.
En México, la vigencia del actual estado de cosas, donde la política económica, la militarización de la cotidianidad y la pequeña guerra de Calderón están profundizando las rupturas sociales, los conflictos, la pobreza, el fracaso escolar, la desigualdad, la exclusión, la emigración indocumentada a Estados Unidos continuará, a pesar del reforzamiento de la política inmigratoria de ese país, aumentando el riesgo migratorio.
Las voces de los académicos, especialistas y expertos sobre el fenómeno migratorio afirman, con evidencias empíricas y análisis de primer orden, la necesidad de que el oficialismo mexicano tome una postura, replantee la relación con Estados Unidos, cuyos parámetros actuales puramente económicos, exhiben las limitaciones de un personaje y sus acompañantes hoy asentados en el poder por la vía del fraude.
Fragmentos: En Zacatecas, los perredistas se dieron con todo; la derecha panista obtuvo dividendos significativos. Divide y vencerás. La gobernadora y el ex gobernador «izquierdistas» entregaron buenas cuentas al calderonato. Michoacanos, piensen bien, están a tiempo. AMLO llenó el Zócalo capitalino y trazó nuevas esperanzas. El fraude del 2 de julio del 2006 no se olvida. Calderón transexenal y los panistas saqueando el patrimonio pictórico nacional: ¿Cambio, competencia, democracia?