Opinión

MORELIA
Migración México-EU
Desigualdades y desarrollo humano
En México, la política migratoria está atada a acciones que pretenden erradicar la pobreza en las zonas expulsoras, pero esto trae diversas implicaciones
Carlos Enrique Tapia Miércoles 20 de Junio de 2007
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La migración internacional tiene múltiples impactos, tanto en las sociedades expulsoras como en las receptoras. Sus implicaciones distan mucho de las visio-
nes unilaterales de los organismos financieros internacionales, algunos gobiernos nacionales y locales, y varios distinguidos académicos y expertos que insisten en resumir las complejidades de un proceso multidimensional en la ecuación remesas-desarrollo.
El recién presentado Informe sobre desarrollo humano, México 2006-2007. Migración y desarrollo humano (PNUD, México, 2007), del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), analiza los avances de México respecto al desarrollo humano, a partir del Índice de Desarrollo Humano (IDH), cuyos principales indicadores salud, educación e ingreso muestran las relaciones entre desigualdad, migración y desarrollo humano.
Según el citado informe, es entre los estados y las regiones mexicanas donde se observan mayores desigualdades, a pesar de que el IDH nacional creció 1.5 por ciento de 2000 a 2005. En ese lapso, Guanajuato y Zacatecas, entidades de migración histórica ubicadas en la región Centro-Occidente, avanzaron dos posiciones, mientras Michoacán permaneció en el mismo sitio y Jalisco retrocedió un lugar, ambos parte de la misma región que los anteriores.
A nivel regional, dicha zona ocupa el cuarto lugar en cuanto al IDH, posición que no ha variado mucho por lo menos desde el año 2000. Respecto a los Índices de Salud, Educación e Ingreso, los cambios no han sido espectaculares, en parte debido al proceso migratorio, el cual tiene efectos importantes en la geografía del desarrollo humano, hasta convertirse en un obstáculo del mismo.
En el 2005, alrededor de once millones de mexicanos residían permanente o temporalmente en Estados Unidos, independientemente de su estatus documentado o indocumentado. La decisión de emigrar es reflejo de la expectativa de mejora del bienestar económico, lo que tiene implicaciones en la familia, la comunidad y la sociedad. Además, transforma las oportunidades de quienes ven partir a los migrantes y de quienes los reciben.
Sin duda, la migración es reflejo de las desigualdades locales y regionales: «La distribución regional de las posibilidades de desarrollo implica la presencia de zonas que ofrecen mejores condiciones de vida que las que se tienen en el lugar de origen». La migración, como proceso de redistribución geográfica de las personas, implica cambios en las oportunidades accesibles a los individuos y una profunda transformación del potencial económico de las zonas expulsoras y receptoras.
En cuanto a los determinantes de la migración internacional, el informe asienta que los hogares con jefes con empleo tienden a enviar un miembro al extranjero respecto a los hogares cuyo jefe está desempleado. Así, tener un empleo en México, bajo las actuales condiciones de precariedad e inseguridad, no frena la migración. Por supuesto, las diferencias en el empleo tendrían efectos distintos en la decisión de emigrar.
Los emigrantes no provienen necesariamente de hogares en mayor pobreza; utilizan las redes sociales para facilitar su ingreso a Estados Unidos; al decidir migrar a ese país, privilegian la seguridad en el cruce en lugar del costo y pago a los coyotes, el que actualmente en promedio es de mil 600 dólares; su escolaridad promedio es mayor que la de los no migrantes, y cuentan con una fuente de ingreso.
Las remesas son uno de los temas más polémicos, tanto en el informe como en el debate internacional y nacional. Su recepción contradice el perfil general del emigrante, pero también refleja las desigualdades locales y regionales que la migración implica. Así, los municipios rurales y altamente marginales reciben más remesas.
Respecto al uso de las remesas, su recepción induce una mayor inversión en educación primaria y secundaria de los hijos de familias migrantes, aunque se inhibe su inversión en educación media y superior. Asimismo, los niños de familias que reciben remesas tienen en promedio menores tasas de mortalidad infantil y mayor peso al nacer.
Toca aspectos relacionados con las políticas migratorias. El informe afirma que «la política migratoria debería trascender la mera regulación del movimiento de ciudadanos, nacionales o extranjeros, para enfrentar algunas de las causas y los diversos efectos del fenómeno». Lo que implica un cambio de sentido de las políticas migratorias, tanto en los países expulsores, de paso y receptores.
En México, la política migratoria está atada a acciones que pretenden erradicar la pobreza en las zonas expulsoras, pero esto trae diversas implicaciones. Dichas políticas pueden generar recursos para migrar por otros motivos, además de que las medidas para reducir las desigualdades regionales no buscan reducir la migración, pero tienen un efecto sobre los flujos migratorios. Habría que cambiar la idea del arraigo o el traslado de los individuos como un valor intrínseco.
Fragmentos: A temprana hora, el área por donde habita quien teclea este comentario apareció copada por la PFP, vallas y cientos de personajes de negro y civil, por el arribo del espurio. ¿El miedo no anda en burro? Los «izquierdistas» hoy instalados en el poder en Michoacán, buscando retenerlo a toda costa, se están aliando con los priístas y el calderonismo ¿para seguir hundiendo a nuestro estado en la ignominia?