Opinión

MORELIA
Cinismo, ingobernabilidad, corrupción y falta de inteligencia
La falta de inteligencia de quien llegó al poder fraudulentamente, junto con sus operadores, ha privilegiado el accionar militar sobre las soluciones policiacas al problema del narcotráfico, la delincuencia y la violencia asociada al mismo
Carlos Enrique Tapia Jueves 17 de Mayo de 2007
A- A A+

Mientras nuestro país se convulsiona por los enfrentamientos entre el Ejército Mexicano y los cárteles de la droga, prefigurando una
guerra que difícilmente podrá ser ganada con baños de sangre de un lado y de otro, en algunos medios, entre varios jilgueros mediáticos, en los círculos del poder, lanzan supuestos «héroes» que cínicamente confiesan su papel en el fraude electoral; intentan ocultar al panismo promotor de la Ley Televisa que facilitó el atraco, y construyen cortinas de humo con encuestas a favor del calderonato.
Detrás de esa otra guerra mediática está una estrategia que da continuidad al fomento del miedo, el terror y el deliberado interés por hacer creer que el cinismo, la corrupción, la falta de inteligencia y la ingobernabilidad son situaciones «naturales». El calderonismo pretende convertir sus apoyos panistas, yunquistas y fascistas, y los del priísmo institucionalizado y hueco, en aval de la política del caos, el ocultamiento y la mentira que promueve, además de ignorar y reprimir a los ciudadanos que protestan y se movilizan.
El cinismo y el favoritismo son parcialmente la fuente de la brutal concentración de poder económico y político en alrededor de 20 familias, favorecidas e impulsadas por Fox durante los pasados seis años, cuyo sucesor no alterará ni un ápice, pues entre ese grupo de privilegiados están quienes apoyaron el fraude. Tiene razón el Banco Mundial, cuando afirma que es necesario reducir la actual polarización social para avanzar a la gobernabilidad democrática efectiva, pero no se ve cómo le hará Calderón.
La corrupción fue la divisa favorita del foxismo-panismo, además de los privilegios para ciertas élites burocráticas. Las declaraciones de Elba E. Gordillo Morales y el propio Fox, aderezadas por las de Ahumada, premiado por quien se adueñó de la silla presidencial fraudulentamente, confirman no solamente la quiebra de la gobernabilidad, sino también la actuación concertada de personajes que viven y favorecen la corrupción entre la actual clase gobernante.
Adicionalmente asoma en los medios el cinismo de los operadores del panismo y el calderonismo. Prácticamente se han adueñado de los espacios burocráticos y del ejercicio de la política pública, convertida en derrama de recursos para favorecer a quienes les garantizan privilegios e impunidad. No hay medidas y acciones que encaminen y unifiquen la atención a la educación, la pobreza, la precariedad, el desempleo. Furtivamente se está confeccionado un supuesto plan de desarrollo sexenal, ajeno a los grandes y graves problemas nacionales.
La falta de inteligencia de quien llegó al poder fraudulentamente, junto con sus operadores, ha privilegiado el accionar militar sobre las soluciones policiacas al problema del narcotráfico, la delincuencia y la violencia asociada al mismo. Asimismo, es altamente probable que las complicaciones de la Ley del ISSSTE sean resueltas con violencia de Estado y el clásico retorcimiento de las leyes, lo que traerá más situaciones de ingobernabilidad.
Tampoco parece tener muchas ideas sobre los problemas locales que amenazan en convertirse en nacionales (la muerte de la indígena de Zongolica, la movilización en Oaxaca), la desaparición y asesinato de periodistas (ahora dos de TV Azteca), la incesante migración a Estados Unidos (mientras la secretaria de Relaciones Exteriores se dedica a promocionar a Calderón, no ofrece alternativas para nada), pero sobresale su gran interés por asociarse con gobiernos y gobernadores cuestionados (Oaxaca, Puebla, Veracruz).
En Michoacán, el cinismo, la ingobernabilidad, la corrupción y la falta de inteligencia de los panistas puede hacer estragos, pues de la guerra y militarización de pueblos y ciudades, asesinatos y ejecuciones, se busca pasar a la construcción de un conflicto mediático, adosado de terror y miedo, donde algunos medios, jilgueros y politiqueros pretenden hacer de un viejo vínculo entre un comandante y un precandidato perredista, motivo para iniciar una guerra electoral que favorezca la ineficacia, ineficiencia, autoritarismo y caos del panista que ha hecho de la ciudad de Morelia un botín. Y todavía hay gente que defiende las ocurrencias del megatúnel.
Nuestro país vive hoy convulsionado. A nivel local y estatal se observa cómo el panismo reproduce con creces la corrupción priísta, además de fabricar una guerra contra el narcotráfico, desgastando al Ejército y generando un baño de sangre ineficaz. A nivel nacional, Calderón se mueve entre escoltas y barreras que lo protegen para no ver los problemas, mientras sus operadores favorecen a los privilegiados y controlan los recursos gubernamentales para garantizar el poder, pero no la legitimidad y la gobernabilidad.