Opinión

MORELIA
Intolerancia, ahora le tocó a Bautista
Alejandro Vázquez Cárdenas Miércoles 2 de Mayo de 2007
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Los refranes son los reflejos del sentido común de los pueblos. Sentencias avaladas por siglos de vigencia. Sabiduría popular pues, para usar el lugar común.
«Cuando la perra es brava hasta a los de casa muerde» dice un refrán antiguo, esto fue lo primero que me vino a la cabeza al leer hace unos pocos días las declaraciones de algunos distinguidos «ideólogos» de la «izquierda» estatal y las de algunos precandidatos a la gubernatura del estado por parte del PRD, declaraciones emitidas como respuesta a una exposición de ideas del precandidato Enrique Bautista.
Las opiniones del ex secretario de Gobierno, Enrique Bautista, en realidad nada del otro mundo, fueron recogidas en una entrevista otorgada a un «periódico objetivo», en estas declaraciones, el mencionado Bautista, con bastante sentido común, sostiene la necesidad de llevar y desarrollar una política incluyente, sin estridencias, sin confrontaciones estériles, con reconocimiento a otras ideas y, sin dar lugar a dudas, hace mención a la pasada campaña presidencial reconociendo lo que para muchos es una absoluta realidad, el triunfo de Felipe Calderón. Esto, más un intento de algo impensable dentro del PRD, como es el ejercer un poco de autocrítica ante las actuaciones recientes de este instituto político. Eso fue todo, pero ¡horror!, ¡sacrilegio!, estas opiniones fueron suficientes para desatar la ira de algunos integrantes del paleolítico izquierdoso estatal, esos «ideólogos» forrados de dogmas y que actúan simplemente como acríticos seguidores del legítimo, esos especímenes de inmediato salieron de sus cavernas a desgarrarse las vestiduras y aderezar un rosario de críticas, descalificaciones y hasta agresiones destinadas al ya para entonces excomulgable Bautista, apoyados con decidido entusiasmo por algunos amanuenses del mencionado «periódico objetivo».
Cristóbal Arias, fiel a su naturaleza, visceral y ríspido sentenció: «Yunquista, indignante y aterrador», sus declaraciones (de Bautista) «no coinciden con la ideología de un perredista» y de paso le receta el adjetivo de «entreguista». Más inteligente, Leonel Godoy matiza su desacuerdo: «El PRD tiene un proyecto de nación muy definido y además una ideología política clara» y, diplomático como puede serlo afirma: «No comparto que no haya habido intromisión del estado en las elecciones».
De manera no tan sorprendente Antonio Soto sostiene que el rumbo de la izquierda no debe ser radical y enfatiza la necesidad de una izquierda moderna que proponga sus acciones en un marco legal. Las opiniones de Morón son las que corresponden a su historia. Previsibles.
¿Autocrítica en el PRD? Seguirá siendo asignatura pendiente.