Opinión

MORELIA
Repercusiones
Segunda llamada, segunda
Para que el PRD repita como gobierno, debe haber unidad y un entendimiento de que lo que está en juego es el futuro de la izquierda y del país en lo general
Samuel Maldonado B. Martes 24 de Abril de 2007
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Siendo consciente de la imposibilidad de influir en la opinión pública internacional y de esta manera exhortar a combatir juntos el terrorismo internacional
que ha aflorado como nunca antes, impactando aún en los poderosos Espantados Unidos, mismos que no solamente lo han impulsado sino que hipócritamente han protegido y ayudado económica y logísticamente a quienes han cometido enormes crímenes, en las últimas semanas me he abstenido de escribir sobre este tema, sin que pueda olvidarme de la narcoguerra, de la continua masacre que se realiza en Iraq, de los asesinatos múltiples en el propio país vecino que así prueba una sopa de su propio chocolate, en las amenazas continuas que vive el gobierno de Irán o en el acoso que vive el mismo planeta que día a día sufre de mayor contaminación, lo que provoca cambios ambientales nada favorables para los seres que lo habitamos, me he dedicado casi en exclusiva a comentar sobre el próximo proceso electoral de Michoacán.
Escribo en relación a esta entidad federativa porque el PRD la gobierna mayoritariamente y, además, porque considero que si no es el ultimo reducto de la izquierda en el país, sí el estado que más ha impulsado la defensa de los intereses nacionales y buscado la recuperación de los principios que resultaron del triunfo del movimiento revolucionario mexicano hace ya casi un siglo, principios que se fueron perdiendo cuando en el PRI comenzaron a prostituirse políticamente y viraron hacía la derecha fortaleciendo al PAN, que ahora se ha transformado en un partido ultra conservador con el que prácticamente cogobiernan.
En Michoacán, en 1986, comenzó la Revolución Democrática que rápidamente se extendió por todo el territorio nacional y fue la capital del estado, Morelia, la primera posición más importante de gobierno conquistada por este partido, para luego continuar con la del centro del país. Desafortunadamente y teniendo todas las posibilidades de avanzar por la senda del triunfo, el PRD que ha sido indiscutiblemente la primera fuerza política en el estado nunca ganó las elecciones sino hasta el año 2002, debido principalmente a los pleitos protagonizados por dos de los candidatos que participaron en la contienda anterior a la fecha anteriormente indicada, lo que nos condujo a no avanzar al ritmo del crecimiento perredista en el país.
Por ser pues Michoacán el origen de este movimiento democrático y por el avance de la derecha y por muchas causas más, se vuelve imperativo para la izquierda que así como se triunfó en las elecciones de noviembre de 2002, próximamente se repita el triunfo y se continúe gobernándolo bien como lo harían cualquiera de sus dos principales candidatos, de los que a partir de la próxima semana, trataré de hacer una semblanza.
Michoacán se ha venido gobernando aceptablemente. Se han llevado a cabo programas excelentes en materia de salud, de cultura, de desarrollo económico y se ha sido prudente y tolerante, como lo debe ser cualquier estado moderno.
Desde luego que un gobierno pocas veces cumple con todos los ofrecimientos de campaña y ciertamente Michoacán no es la excepción, pero su calificación es más que buena. Ha sido un gobierno respetuoso, que ha realizado acciones en materia de salud muy positivas pero que no han sido publicitadas porque así lo ha determinado el gobernador. Desde mi punto de vista se ha sido muy tolerante con los movimientos sociales pero ciertamente lo obligan las circunstancias tan difíciles que se viven. Había el peligro de que Michoacán siguiera el ejemplo de Oaxaca y la tolerancia y comprensión del gobernante lo evitaron. Hay aspectos en los que se ha fallado por diversas razones pero en forma general se ha cumplido. ¡Se tiene pues, las condiciones para continuar gobernando!
Para que el PRD repita como gobierno, debe haber unidad y un entendimiento de que lo que está en juego es el futuro de la izquierda y del país en lo general. Desde ahora, tanto la directiva nacional como estatal deben hacer su esfuerzo mayor para evitar que las fricciones internas que se provoquen pasen a mayores rangos de complicidad. He insistido en que solamente dos son los que pueden ganar el gobierno y estos dos tienen la madurez y una conducta ética que los puede llevar a respetar los resultados electorales y a sumar esfuerzos, por lo que este llamado a que se entienda que de lo que se trata es avanzar para poder alcanzar, a futuro, la Presidencia de México, va para el resto de los aspirantes.