Opinión

MORELIA
Universidad Michoacana y CUL, relación perversa
Alejandro Vázquez Cárdenas Miércoles 7 de Febrero de 2007
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Desde un punto de vista meramente teórico, las casas del estudiante de la Universidad Michoacana tienen una razón de existir. No es precisamente el
grandilocuente discurso de los jilgueros de la «izquierda» que sin conectar suficientes neuronas recitan: «Han dado sustento a esos movimientos que tienen que ver con las grandes conquistas populares que han conservado el espíritu de lucha progresista de la educación pública, de este órgano estudiantil... bla, bla, bla, han emanado luchadores sociales, académicos, científicos y humanistas de gran importancia para el estado».
Supuestamente creadas para apoyar a estudiantes de bajos recursos, las casas del estudiante establecidas principalmente en Morelia y que hipotéticamente albergan únicamente a alumnos de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo (UMSNH), en la actualidad vemos que se han convertido en guarida de grupos radicales que bajo el más peregrino pretexto violentan el estado de derecho escudados en una nunca entendida autonomía universitaria.
La realidad es que las casas del estudiantes casi desde su creación, tanto en la época previa a su transitoria desaparición en octubre de 1966 con Arriaga Rivera, como su renacimiento hace ya por lo menos tres décadas, han sido botín político de partidos, grupos diversos, gobiernos y todo aquel que quiere manipular a la sufrida universidad, y es que ante el particular perfil socioeconómico y cultural de sus habitantes, estas casas son un excelente campo de acción.
Y fue ahí, básicamente en las casas del estudiante, donde nació ese esperpento que es la Coordinadora de Universitarios en Lucha, la tenebrosa CUL, integrándose con los alumnos más radicales y anárquicos de todo el espectro estudiantil universitario conformado por alumnos provenientes de Oaxaca, Chiapas, Guerrero y del interior de Michoacán. Entre otros podemos recordar al inefable Jarocho Humberto Arróniz, alfil de un distinguido ex gobernador, agitador efectivo, priísta egregio y ahora perredista inmaculado por virtud de esas aguas del Jordán que son los estatutos del PRD.
La CUL es la organización estudiantil dependiente de la UMSNH que aglutina al mayor número de casas del estudiante y actualmente está convertida en un factor importante en la vida política y académica del estado. Constituida el 6 de noviembre de 1982. Su fundación se planeó bajo el supuesto de un «rescate» de las organizaciones estudiantiles michoacanas debilitadas después de los movimientos de 1963 y 1966, épocas del rector Eli de Gortari y Nicanor Gómez Reyes respectivamente y que derivaron en la toma de la universidad por el Ejército en octubre de 1966, el cierre de la Facultad de Altos Estudios, la secundaria de San José y la clausura de todas las casas del estudiante. Supuestamente los estudiantes lucharon fundamentalmente por la modernización de los planes de estudio de la universidad, y la reivindicación de las conquistas populares de la Revolución Mexicana en materia de educación (falso, el inicio del broncón del 66 fue un alza de diez centavos al pasaje urbano y el asesinato de un estudiante, Everardo Rodríguez O., por un judicial, El Piporro).
Sin los dóciles peones que manejaban las extintas FEUM y el CEN, el control del estudiantado había quedado fragmentado, por lo tanto, los infaltables oportunistas de siempre se dieron a la tarea de crear una nueva organización «representativa» del estudiantado michoacano, que sostuviera la «fuerza histórica y política» del estudiantado nicolaita. Esto derivó en la fundación de la CUL, que se integró básicamente con las casas del estudiante, algunos grupos estudiantiles organizados en las escuelas de Economía, Filosofía, Historia, Preparatoria 4, Odontología, Enfermería, Medicina y grupos del Sindicato de Profesores de la Universidad Michoacana (SPUM) y del Sindicato Único de Empleados de la Universidad Michoacana (SUEUM).
Pero todo evoluciona y se agota, ya para 1992 la CUL estaba más que aislada del estudiantado universitario y de los sindicatos, y para algunos que han seguido su trayectoria es evidente que ha sido definitivamente infiltrada por mercenarios, porros y oportunistas, reiteradamente señalados por cobrar cuotas a quienes desean ingresar a la universidad. La CUL, que en algún momento representó una fuerza política universitaria capaz de incidir en el rumbo de la máxima casa de estudios, ahora no es más que una agrupación penetrada y controlada por grupos antagónicos del PRD y del PRI michoacano y otros grupos de valor marginal, pero decadente y todo, aún tiene fuerza suficiente para terminar de descarrilar académicamente a la universidad.
El ejemplo más triste lo vemos en el caso de la Facultad de Medicina, escuela ubicada en el nada honroso lugar 53 de 81 facultades en el país. La carrera de Medicina aún tiene bastantes atractivos para muchos estudiantes y es una de las más saturadas. Pero la acreditación de la validez de sus estudios está en suspenso, entre otras razones por el inatacable sobrecupo. La escuela de Medicina tiene capacidad para «X» numero de alumnos, pero las circunstancias políticas obligan a aceptar a muchos más de los que puede atender y para colmo de todas las vergüenzas existe el compromiso de aceptar un determinado número de alumnos de nuevo ingreso seleccionados no por sus calificaciones, sino por voluntad de la CUL. ¡Por todos los dioses! ¡Qué rayos tiene que hacer una estructura porril como la CUL dando órdenes a estructuras académicas! Y peor, por qué tienen que obedecer las autoridades los reclamos de la CUL, y más peor, ¡qué poca dignidad tienen esas autoridades, del director de Medicina para arriba, para soportar esas condiciones! Triste papel el que tienen que jugar. Ciertamente se ocupa valor para desempeñar esos puestos, pero más se ocupa para renunciar si las condiciones son humillantes.
Ni modo, ya que la calidad académica seguirá ausente en la universidad, sus apologistas tendrán que seguir conformándose con proclamar ser el alma mater de Hidalgo y Ocampo, y ya entrados en gastos pueden presumir la iluminación del Colegio de San Nicolás.