Opinión

MORELIA
Nada nuevo bajo el sol
La pugna Dolores Padierna-PRD demuestra el tipo de revanchas y traiciones que se escenifican en ese partido
Alejandro Vázquez Cárdenas Miércoles 25 de Enero de 2006
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Es una sana costumbre leer libros de historia, y más sano todavía poder extraer enseñanzas de ellos. Se dice, con bastante fundamento, que un pue
blo que no recuerda su historia y sus errores está condenado a repetirlos. Verdad de a kilo que vemos corroborarse año tras año y sexenio tras sexenio. No aprendemos, no entendemos, no recordamos y por consecuencia no avanzamos. ¡Ah!, pero eso sí, para trasladar la culpa a otra persona, entidad o país, para eso sí estamos prestísimos.
Nos enteramos hace unos días del berrinche de la inclasificable Dolores Padierna, esposa del Señor de las Ligas, René Bejarano, berrinche causado por haber sido eliminada de la lista de los bendecidos por el PRD para una senaduria por la cómoda vía plurinominal. Acto seguido, y como siguiendo un guión, varios altos comisarios del PRD nacional y capitalino se han deslindado en forma absoluta y tajante de cualquier nexo con la pareja Bejarano-Padierna.
De inmediato la aguerrida Dolores amenazó los altos mandos perredistas y les recordó que fue gracias a ellos, y a sus nunca negados nexos con las calamitosas redes de taxis piratas, grupos de invasores, tianguistas, los panteras, los Pancho Villa y demás especímenes que fue posible el holgado triunfo del delfín de AMLO, Marcelo Ebrard por sobre la autollamada izquierda verdadera del PRD capitalino. Y no se concretó a recordárselos sino que amenazó con descarrilar la elección. El resultado ya lo vimos, prácticamente todo el PRD se ha deslindado de ellos y su grupo.
No importó haber sido personajes claves de López Obrador y sus principales operadores políticos, el haber soportado el peso de los videoescándalos cuando Bejarano aparece en cámara recibiendo dinero del empresario Carlos Ahumada, sin haber involucrado al tabasqueño y manteniendo cerrada la boca. Visto dentro de la lógica política, el sacrificio al que sometió López Obrador a Padierna lo lleva prácticamente a un punto de la traición.
Así es López Obrador. Hoy traicionó y defenestró a la pareja Bejarano-Padierna. Hace poco traicionó a quien lo hizo, Cuauhtémoc Cárdenas. Antes traicionó a Rosario Robles, quien como presidenta del PRD lo hizo jefe de Gobierno. Ninguna novedad.
Historia
«La noche de los cuchillos largos», nombre por el que es conocida la purga llevada a cabo por Adolf Hitler, el general Hermann Wilhelm Goering y el jefe de las SS, Heinrich Himmler, en la que varios miembros del Partido Nacionalsocialista Alemán del Trabajo, entre otros, fueron eliminados en la noche del 30 de junio al 1 de julio de 1934. Las principales víctimas de «la noche de los cuchillos largos» fueron el amigo personal y uno de los principales operadores de Hitler, Ernst Röhm, jefe de las Sturm Abteilung (Tropa de Asalto), y sus lugartenientes, que ya se habían convertido en estorbos, el también dirigente nazi Gregor Strasser y el general Kurt von Schleicher, quien había ocupado el cargo de canciller inmediatamente antes que Hitler. Estas acciones se realizaron en toda Alemania y al final de la noche transcurrida entre el 30 de junio y el 1 de julio de 1934 el número de políticos victimados se acercó a los 200. La purga no fue comunicada a la opinión pública hasta el 13 de julio de 1934 en una alocución de Hitler en la que presentó los asesinatos como una acción necesaria para evitar una revolución. Después de esto nadie se atrevió a desafiar a Hitler.
Ya lo dice el Eclesiastés 1:9 «No hay nada nuevo bajo el sol».