Educación

Alejandro Márquez Jiménez
Esquema de estímulos docentes en universidades podría afectar negativamente el modelo de enseñanza
Juan Alberto Bustos Hernández Jueves 26 de Noviembre de 2015
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Morelia, Michoacán.- El esquema de estímulos docentes en las universidades puede tener efectos negativos en el modelo de enseñanza, toda vez que somete a profesores a una dinámica de ganarlos antes que revisar su quehacer docente, lo cual tendrá efectos a largo plazo en la formación tanto de alumnos como en los relevos generacionales, consideró Alejandro Márquez Jiménez, investigador del Instituto de Investigaciones sobre la Universidad y la Educación, de la Universidad Nacional Autónoma de México.
Este jueves Márquez participó con Salvador García Espinosa, secretario general de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo (UMSNH), y Julio Santoyo Guerrero, docente del Centro de Actualización del Magisterio de Michoacán (CAMM), en el panel “Implicaciones de la Reforma Educativa en la educación superior”, como parte del XXVII Encuentro Nacional de Investigación Educativa que organiza el Instituto Michoacano de Ciencias de la Educación.
El especialista externó que en los 70, bajo las necesidades de la época, los docentes universitarios se formaban al interior de las instituciones, donde adquiría los grados académicos accediendo a posgrados y que muchas veces iban orientados según la práctica de la institución.
Sin embargo, ahora los docentes se tienen que formar fuera de las instituciones. “Antes el promedio de ingreso a una universidad era de 28 años, ahora es de 38 años, es decir que los docentes entran hasta que logran consolidarse en los posgrados”, dijo.
Dijo que esto inevitablemente tendrá repercusiones en el tema de la formación de docentes fuera de las instituciones porque el que tengan posgrados no es garantía de que los profesores sepan dar clases.
Detalló que curiosamente las labores de docencia en las universidades descansan en personal que no es permanente, mientras que los de tiempo completo se dedican a labores de investigación pero con el objetivo de ganar puntos para acceder a los estímulos.
“Las políticas de evaluación le pegan a la formación en términos de los puntos y lo que representan, y se olvida el desarrollo propio de las instituciones; tenemos más doctores, más programas acreditados, pero en términos de enseñanza no quiere decir que estemos bien o que tengamos resultados con todos esos indicadores”, dijo.
En su intervención, Salvador García Espinosa externó que, efectivamente, el tema de los estímulos era una limitante para los profesores: “Los investigadores pueden invertir tres meses en la elaboración de carpetas para presentar a diferentes organismos de los cuales buscan estímulos”.
Subrayó que los docentes se avocan al tema de los estímulos debido a que es la única vía para obtener subsidios, que debería ser una obligación del gobierno integrarlos al salario, pero al ser extraordinarios y que se accede a las convocatorias, el gobierno puede cambiar los términos de las mismas.
El funcionario universitario externó que lamentablemente son las reglas del juego con las que toca que jugar a nivel superior, por lo que había que buscar las vías para que pudieran resolverse sus inconvenientes.
Dijo que la problemática de la afectación en la docencia se ve en las brechas que se forman en las instituciones, por ejemplo en la UMSNH, donde con cada facultad se formó un Instituto de Investigaciones como en las carreras de Historia, Físico Matemáticas, Economía y Filosofía, con lo que se ya privilegia el tema de la investigación sobre la docencia.
“Vemos que los investigadores prefieren invertir las horas que tienen como docentes no en las licenciaturas, sino en los posgrados”, reiteró.
Por su parte, Julio Santoyo Guerrero externó que en la actual coyuntura de la evaluación docente se busca responsabilizar al profesor del pobre desempeño educativo, sin ponerse a pensar que es un tema integral y que el gobierno no está dispuesto a asumir que se requiere fortalecer el tema desde la educación básica hasta el nivel superior.
Dijo que mientras no se tomen en cuenta a los docentes de todos los niveles para plantear un modelo educativo, será difícil que los modelos evaluadores funcionen adecuadamente.