Escenarios

Hay otra vez un ataque enorme contra los jóvenes: Poniatowska
Hoy recibirá el mayor reconocimiento de la Universidad Michoacana de san Nicolás de Hidalgo, el Honoris Causa
Samuel Ponce Morales Martes 13 de Octubre de 2015
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  • La escritora Elena Poniatowska Amor, recibirá el mayor reconocimiento de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo (UMSNH), el Honoris Causa.

Morelia, Michoacán.- Va bajando con una tierna soltura. La espera es de apenas escasos quince minutos. A la entrada nos recibió un impresionante labrador negro, Shadow, pero en la sala nos dieron una cautelosa bienvenida dos preciosos mininos, Monsi y Vais.
Después de atravesar un pequeño pero acogedor jardín, arribamos al interior de su casa, cuyo principal acceso posee un toque pintoresco; escasamente se da uno cuenta que enfrente está la cocina, donde aún está Martina, la cocinera.
Y es que para donde uno mire hay libros, hileras de libros, horizontales y verticales, de todos los títulos y de todos los autores posibles, algunos a la mano y otros casi inalcanzables, y no son decenas, ni docenas, ni centenas, sino miles, hasta llegar a catorce mil.
Por eso uno no puede creer, de buenas a primeras o viceversa, que no está por ahí, naufragando, uno de sus libros, el de Hasta no verte Jesús mío, considerada una reseña histórica de la Revolución Mexicana, de su vida social, de sus costumbres y tradiciones.
Baja, vestida de negro, desde el cuello hasta los pies, literalmente hablando. Desde menos de quién sabe cuántos metros nos saluda con su sonrisa que ilumina aún más sus ojos, su rostro que el tiempo surca.
Y ahí está Elena, la pequeña francesa que llegó a México a los diez años de edad, la princesa de sangre azul, la que se convirtió en la princesa roja, la izquierdista sin cortapisa, la periodista convertida en escritora.
La tarde empieza a dejar de ser. Afuera, enfrente de la casa, hay una provinciana tranquilidad, pero afuera, atrás de la misma, a menos de medio centenar de metros fluye el bullicio urbano, un ir y venir casi enloquecedor.
Poniatowska Amor, la que estudió taquimecanografía y secretariado bilingüe y que abandonó para dar cauce a sus inquietudes en el periodismo, se sienta en el más grande de los pequeños sillones de la sala.
Una sala que avista para los cuatro puntos cardinales y desde donde se pueden ver las pilas de libros por doquier y contables fotografías, siempre Elena, con figuras mayoritariamente izquierdistas.
Al inicio de la entrevista hay un forcejeo. Le inquieta tener la grabadora a centímetros de su rostro: “La puede poner así, parada; ah, pero no se para, este ¡uy qué difícil!, como usted quiera, pero sí tienen un radio de acción bastante grande”.
Habla con nostalgia de Carlos Monsiváis, de lo atrevido y guapo que es el ex líder de las autodefensas michoacanas, José Manuel Mireles, y de su admiración por el presidente estadounidense, Barak Obama.
Platica más cómodamente de los ayeres, de los escritorios de antes, aunque también de hoy, de cómo era antes la capital del país, de las tertulias con sus contemporáneos y de cómo respondió la sociedad ante el terremoto del 85.
Y sí, sí tiene arrepentimientos, cómo por escribir “unos pinches artículos” no le dedicó más tiempo a su mamá.
La ametralladora
Primero “un ándale, está bien”, pero las preguntas tan secas, directas, la incomodan, hasta que el replicar del teléfono le da el respiro deseado, se levanta para un infructuoso “bueno, bueno…”.
Su regreso es como si contara los pasos, se vuelve a sentar y, sin más, suelta: “Hace usted interrogatorios como policiacos, preguntas como ametralladora, ya me tiene usted asustada”.
I. De sus gustos
–¿Prefiere leer o escribir?
“Prefiero las dos cosas porque no se puede escribir sin leer, así que siempre he hecho las dos cosas al mismo tiempo, leer y escribir; leo mucho, como usted verá esta casa está súper llena de libros y también tengo el vicio de escribir”.
–¿Música instrumental o cantada?
“Bueno, en música hay grandes voces; en general me gusta escuchar muchos conciertos de música clásica, de Vivaldi, por ejemplo, y de intérpretes que tocan el piano?
–¿Comida dulce o salada?
“Todo me gusta, depende, a veces dulce o salado, pero bueno, estamos todos acostumbrados a tomar dos platillos, la entrada, el plato principal y luego terminar con un dulce”.
–¿Hacer de comer o sentarse a la mesa?
“Prefiero sentarme, comer en la mesa; tengo la suerte de que ahorita está Martina y ella hace de comer, pero también me gusta hacer de comer”.
–¿Vino tinto o blanco?
“Tinto, eso sí, prefiero el tinto porque el francés te dice que es buenísimo para el corazón y que abre las venas…”.
–¿Postre o digestivo?
“Yo no soy muy de digestivo, de alguna vez, pero no”.
–¿Ver amanecer o atardecer?
“Depende. Les recuerdo que cuando murió mi hermano, a los 21 años, mi mamá lo que prefería eran los atardeceres, porque había atravesado un día más sin mi hermano y se sentía más tranquila, entonces se sentía más tranquila a la hora de crespúsculo”.
–¿Usted igual?
“Yo a veces trabajo en la noche, así que no, pero también me gusta el amanecer…”.
–¿Europa o América Latina?
“Los dos; yo nací en Francia y la amo mucho, conozco países de Europa como Italia, como España, que me fascinan, al igual que me fascina México”.
–¿Los Pirineos o los Andes?
“Desde luego conozco mucho más los Pirineos”.
II De sus sugerencias
–En cuestión de literatura, si quisiera leer todas las vacaciones, ¿qué títulos me recomendaría?
“Obviamente le recomendaría a los grandes escritores americanos como Gabriel García Márquez”.
–¿Y si fuesen mis primeros tres libros, cuáles serían?
“Bueno, le recomendaría leer a Juan Rulfo, El llano en llamas y Pedro Paramo, también leer Platero y yo, el español y, no sé, Rosas de la infancia, de María Enriqueta”.
–¿Y, si fueran los tres últimos de mi vida?
“Pues sería muy difícil para mí pensar en tres últimos, porque como estoy leyendo continuamente, no le podría decir, probablemente releería los que he amado y que me han ayudado”.
–Si quisiera empezar a escribir novelas, cuentos, ¿qué me recomendaría como primeros pasos?
“Observar lo que sucede afuera y llevar un diario, escribir lo que siento, lo que veo, lo que usted siente o lo que usted ve”.
–¿Novela o cuento?, ¿qué prefiere?
“Desde luego, bueno, creo que es más fácil el cuento, pero creo que tiene más repercusión la novela porque se puede escribir más y llegar más a fondo en un tema”.
–¿Crónica o ficción?
“La crónica siempre lleva un elemento de ficción y en toda ficción desde luego hay crónica”.
–¿Las mujeres escriben distinto de los hombres?
“No creo, se escribe bien o se escribe mal, nada más”.
III Sobre Monsiváis
–¿Qué nos dejó como herencia Carlos Monsiváis?
“Eso es muy largo, yo he escrito muchísimos sobre eso; nos dejó un presente de gran preocupación política, por lo que sucede en el país…”.
–¿Cuál fue su mejor complicidad con él?
“Trabajar con él a lo largo de los años, desde que éramos muy jóvenes. Recuerdo que en 1985, a partir del 26 de septiembre, por las secuelas del terremoto, nos vimos todos los días, nos encontrábamos, platicábamos y escribíamos sobre el tema; él me decía, me preguntaba ‘qué viste, a dónde fuiste, qué sentiste’, y cuando notaba que había algo que le llamaba mucho la atención íbamos juntos a escudriñarlo”.
IV De Tlatelolco a Ayotzinapa
–Acerca del país, de la noche de Tlatelolco a la noche de Ayotzinapa, ¿qué ha cambiado en este país?
“Hay muchos años de por medio y hay otra vez un ataque enorme contra los jóvenes, que finalmente los jóvenes son lo más importante del país”.
V De los mandatarios
Para Elena Poniatowska, el presidente Enrique Peña Nieto y sus antecesores Felipe Calderón Hinojosa y Vicente Fox siguen siendo “figuras de nuestras desgracias nacionales”.
VI De El Peje
–Y (Andrés Manuel) López Obrador, ¿quién es?, ¿qué representa?, ¿por qué apoyarlo?
“Él es una voz distinta, es un hombre que conoce el país a fondo, que ha viajado varias por todo México y que ha ido al pueblo más remoto, ha tratado a muchísima gente, conoce sus necesidades y por eso creo que en él sí se puede confiar”.
–Por cierto, ¿hay una relación entre la izquierda, el arte, la cultura y la literatura?
“La literatura es parte de la cultura y parte del arte, por eso hay una relación, claro”.
–En cuestión de salud, ¿usted se siente bien para más años?
“No pues eso sí no puedo preverlo, espero que me vaya bien y que viva muchos años, eso no lo decido yo”.