Escenarios

Crónica
La cumbia de los marginados llegó a Morelia
El grupo argentino Damas Gratis se presentó por primera vez en Michoacán.
Ramón Ponce Sábado 28 de Marzo de 2015
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  • Pablo Lescano, líder de Damas Gratis durante su presentación en Morelia.

Morelia, Michoacán.- Una playera que al reverso tenía una consigna en honor a los 43 desaparecidos de Ayotzinapa voló por los aires y un puño de manos se abalanzó sobre ella. Pablo Lescano la lanzó hacia el público después de interpretar El viejo de la bolsa, la última que Damas Gratis interpretó en su primera presentación en Morelia.
Minutos después una jovencita desde las vallas de seguridad le reclamaba al máximo representante de la cumbia villera el irse de una manera accidentada sin brindar fotos y autógrafos, al menos no la cantidad que todos sus seguidores esperaban. “Así no es el verdadero Pablo” gritó con insistencia.
Lescano, también conocido como “el capo de la villa” es un referente entre las minorías de jóvenes que en Latinoamérica no esquivan el gusto por los ritmos tropicales. Desde muy joven el argentino formó parte de grupos de cumbia que representaban a los sectores populares de el país sudamericano. Pero en el año 2000 él mismo decidió darle un giro al género y nació lo que hoy se conoce como cumbia villera. Muy a su pesar, pues para Pablito, como también le llaman, él sólo hace cumbia; lo de villera fue una etiqueta que los productores musicales le pusieron por fines de mercadotecnia.
Dejando de lado la moralidad de las “buenas costumbres” en la cumbia tradicional que el público identifica en México, las letras de Damas Gratis se centraron en la pobreza, en la represión policial, en el consumo de drogas y en otros temas que los Ángeles Azules, por ejemplo, no podrían interpretar con la picardía que lo hace el grupo de Lescano.
Todo lo que representa la cumbia villera es eso que por lo general a los jóvenes se les reclama y echa en cara, pero también, en cierto sentido representa un sector que está ahí y es como quiere ser. Desde la tendencia de vestir de manera deportiva principalmente de la marca "Adidas' hasta el hecho de no bailar primordialmente en pareja sino en masa. Donde no hay muchos pasos coordinados de vueltas y piruetas, sino al tenor de la cerveza las palmas aplauden al unísono y todos brincan en comunión.
La cumbia villera al igual que otros géneros que identifican a sectores minoritarios en Morelia no tiene un auge comercial, y así transcurrió la presentación de Damas Gratis en la capital michoacana, y quizás esos jóvenes que le reclamaban a Lescano el no tomarse el tiempo para una foto sólo intentaban confirmar que a través de él sigue existiendo la libertad de hacer, decir y protestar por lo que sea que sientan importante.

El vínculo con el fútbol y su popularidad en México
El público que sigue a los grupos de cumbia villera es perfectamente identificado, jóvenes y en su mayoría aficionados al fútbol. El género se ha convertido en una especie de música oficial dentro de las barras del balompié. Lo anterior se atribuye a que las barras se conforman en su mayoría por jóvenes y personas de origen clase baja que se identificaron también con las letras de carácter marginal de estos grupos. Lo cual no es causa de vergüenza o descrédito, al contrario, representa orgullo por ser de donde se es.
En México las ciudades a donde llegó primero la cumbia villera, como en otros casos, fue a la Ciudad de México, Monterrey y Guadalajara. Han nacido muchos grupos mexicanos originarios de dichas urbes y comienzan a generar sus propias oportunidades dentro del mundo musical.