Sociedad

La entrevista
Jamás pensé ser gobernador: Salvador Jara
Mi gobierno tiene la obligación de ser transparente y neutral, dice el ex rector.
Samuel Ponce Morales / Sayra Casillas Mendoza Lunes 14 de Julio de 2014
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  • Gobernador sustituto de Michoacán, Salvador Jara Guerrero.

Morelia, Michoacán.- Cambio de Michoacán.- ¿Te llegaste a imaginar que fueras gobernador de Michoacán?, ¿lo deseabas, lo viste de niño?
Salvador Jara.- “No. Yo no me imaginé la gubernatura, me imaginé dos veces la Rectoría. Mi bisabuelo fue dos veces rector, mi abuelo fue director de la Facultad de Medicina; la vida universitaria era un tema que se trataba siempre en casa, pero la gubernatura no”.
Acota que la gubernatura siempre la delineó como un proyecto de partido político, pero que él “nunca me afilié a ninguno”, y, sin pregunta de por medio, añade: “No me interesaba la vida política; estuve más interesado por la academia”.
Aun así, reconoce que cuando estuvo interesado por la política no coincidía con los principios de ningún partido, por eso, enfatiza, “realmente yo nunca me imaginé la gubernatura”.
La rapidez del arribo
De entrada, rechaza que al tiempo de su llegada a la titularidad del Ejecutivo estatal pueda cambiar su percepción de que fue muy rápida, menos de dos días; sin embargo, menciona que cuando se establece que él estaba en una lista del posible gobernador sustituto, “yo no le di importancia”.
Y es que recuerda que esa misma posibilidad se dio en los tiempos en los que estaba en los tribunales la validación o no del triunfo del candidato priista al Solio de Ocampo, Fausto Vallejo Figueroa.
Pero, en esta ocasión, sabía que un jueves su nombre estaba nuevamente en una lista y un día después lo convocaron a charlar con las fracciones parlamentarias del Congreso del Estado; ahí, sostiene, “me di cuenta que podía ser algo cosa seria”.
Pensé, prosigue Salvado Jara, que íbamos a platicar, que ellos tendrían todavía días para decidir y que el asunto se estaría resolviendo la siguiente semana, y no pues fue muy rápido, en la noche rendí protesta.
-¿No quedaste en shock?
“No, este, me decía una excelente amiga de la juventud con quien tocaba yo música… con ustedes aprendí a aventarnos retos ¿no?, porque yo desde joven siempre estuve con proyectos contra corriente y he tenido muchas sorpresas en la vida.
“Cuando yo estuve en la preparatoria yo pensaba que me había tocado una vida muy aburrida, porque ya había pasado el 68 y los grandes movimientos y me di cuenta que no, que mi vida ha sido interesantísima a nivel mundial la caída del Muro de Berlín, el fracaso del socialismo, todo eso, que han sido grandes experiencias”.
Y, remarca, no quedé en shock, aunque, por supuesto, no ha sido fácil (ser gobernador), sobre todo la primera semana fue muy difícil, el cambio fue muy rápido, pero yo estoy ya trabajando al cien por ciento.
Volver a la normalidad
Atleta casi de por vida, dice que necesita reorganizarse para correr con mayor constancia. Este sábado, comenta, corrí once kilómetros y nadé como uno, pero “me siento muy bien el día de hoy”.
“Ya, ya quiero volver a la normalidad, el problema es dónde correr, es una lata, porque no es fácil salir y en Casa de Gobierno, donde hay un circuito pero muy chiquito, entonces me aburro ¿no?, pero ni modo, voy a tener que cambiar un poco el hábito, a lo mejor tengo que correr menos y hacer algún otro ejercicio aeróbico”, señala.
Y es que antes, previo a la gubernatura, hacía más de un ahora de ejercicio; hoy, por la actividad pública se duerme tarde y despierta temprano; hay escaso espacio para el ejercicio, “aunque esta semana ya estuvo muy mejor, me sentí más cómodo, tuve un poco de más tiempo y espero regresar a la rutina”.
Al referirse al esquema de seguridad personal a que ha sido sometido, el gobernador respondió brevemente: “Sí, adaptarse fue difícil, pero ni modo, me tengo que adaptar”.
La burra no era arisca…
Plantea que su gobierno tiene la obligación de ser transparente y neutral, imparcial, así como ganarse la confianza de los michoacanos y michoacanas, “a lo mejor un poquito nada más o, si se puede decir de otra manera, se tiene que disminuir la desconfianza”.
Subraya que hay una gran desconfianza entre los michoacanos y michoacanas: no nos creemos entre nosotros mismos ni a las instituciones, ni a los gobernantes; “la burra no era arisca”.
Por eso plantea que tiene que realizar acciones a corto plazo para irse ganando esa confianza, entre ellas la de avanzar en la implementación de la cultura de la legalidad como una característica propia de su gobierno.
Oídos de cantinero
-Precisamente un reflejo de esa desconfianza son los señalamientos sobre tu designación como gobernador en cuanto a que no era una decisión del Congreso del Estado, sino de la Federación, ¿te molestan esos comentarios?
“No, el mérito que tiene la Universidad es que es una comunidad mucho más crítica; a mí, como rector, me hacían señalamientos de todo tipo y aprendí a que no hay que hacer mucho caso, aquí hay que aplicar mucho el dicho de que a palabras de borracho oídos de cantinero.
“No hay que hacer mucho caso, hay que esperar y en todo caso no contestar”, pero, acota, sí hay que tomar en cuenta los cuestionamientos, porque “por algo los dicen”, y, en consecuencia, adoptar medidas.
“Y tiene usted toda la razón, todo eso es producto de la desconfianza ¿qué hay que hacer?, pues ganarme la confianza, pero esa no me la voy a ganar con declaraciones, si yo les digo que no tienen razón, no me van a creer igual, necesito ganar un poquito de confianza, poco a poco…”, ataja.