Warning: extract() expects parameter 1 to be array, boolean given in /home/adminx/public_html/nimda/clases/clase_noticia.php on line 1003

Warning: extract() expects parameter 1 to be array, boolean given in /home/adminx/public_html/nimda/clases/clase_noticia.php on line 1009
Elecciones internas - Cambio de Michoacán
Jueves 31 Julio de 2014
Elecciones internas
Columba Arias Solís
Jueves 30 de Junio de 2011 • Enviar nota    • Imprimir
Luego de que el pasado domingo el PRD michoacano realizara su contienda interna para elegir al candidato que lo habrá de representar en la elección a gobernador, a efectuarse el próximo noviembre, los comentarios, críticas y amagos de impugnación no se han hecho esperar, una vez que se dieran a conocer los resultados de la votación, que por cierto fueron abrumadoramente favorables para el senador con licencia Silvano Aureoles, quien prácticamente obtuvo un dos a uno sobre el segundo lugar, que ocupara el diputado local Enrique Bautista.

Para quienes suponían que la contienda sería reñida entre ambos personajes y que cualquiera de ellos podría alzarse con el triunfo, les ha sorprendido el holgadísimo triunfo del senador, y en el equipo cercano al segundo lugar el enojo parece ir más allá de la natural molestia por la derrota de su candidato, ya que boletines de por medio han anunciado su intención de impugnar los resultados de la elección, argumentando que hubo exceso en los gastos de la precampaña, e incluso la indignación ha llevado a sus grupos de apoyadores a que en las redes sociales descalifiquen el proceso de elección.

Curiosamente la molestia por los resultados no solamente alcanza como es lógico a los seguidores del diputado que ocupa el segundo lugar en la contienda, también el ex alcalde y candidato de los tricolores, como si le tocara en forma directa el asunto, se ha sumado a la descalificación del proceso, señalando que lo que ocurrió en la contienda interna del perredismo fue “un cochinero, compra de conciencias y acarreo”, poniendo en duda si los 300 mil ciudadanos que participaron en las votaciones internas habrían sido perredistas, perdiendo de vista que la convocatoria a las elecciones era abierta a los ciudadanos, sin exigir militancia.

Con las declaraciones anteriores queda la percepción de que el ex munícipe está muy molesto con los resultados de las internas perredistas, o bien que su precandidato favorito era otro diferente al que ganó, y con quien le hubiera gustado medirse en la elección constitucional. Pero si como dice el candidato de unidad, hubieron las graves irregularidades que señala en el proceso interno perredista, valdría la pena que aporte las pruebas de sus dichos e interponga la consecuente denuncia, toda vez que las prácticas mencionadas podrían tipificarse como delitos electorales.

Ciertamente, cuando se trata de poner en práctica procesos democráticos que brinden a las militancias de los partidos la oportunidad de participar en la decisión colectiva de elegir un candidato, los riesgos de irregularidades y hasta fracturas partidistas siempre estarán presentes, por lo cual hay institutos políticos que prefieren lo que llaman el método de consenso para designar candidatos de unidad, quedando a salvo de los tropiezos que conllevan los ejercicios democráticos de la participación abierta.

Las primeras elecciones abiertas para elegir candidatos a diputados federales y senadores, ocurrieron en Michoacán en 1988, organizadas por la Corriente Democrática y los partidos que conformaron el Frente Democrático Nacional, y desde luego que no estuvieron exentas de roces y situaciones anómalas que confrontaron a algunos de sus participantes.

Así ocurrió por ejemplo, en la elección para la fórmula de senadores, que en aquella época era de tres y seis años, cuando al precandidato que ocupara el tercer lugar en la contienda, le otorgaran el segundo lugar, conformando a quien realmente tuviera el segundo, con su inclusión en la lista plurinominal que a la postre le valdría ser diputado por esa vía. Posteriormente y a la hora del registro oficial, por obra y gracia de la prestidigitación, el del tercer lugar ocuparía el primero quedando en la senaduría de los seis años, y dejando al ganador del primer lugar en la de tres años, originándose con esta acción un punto de quiebre entre las fuerzas de la Corriente Democrática.

Para 1989, año emblemático para el perredismo porque fue su conformación como instituto político, las elecciones internas para diputados locales y presidentes municipales, contaron todavía con la participación de precandidatos cobijados por algún partido de los que integraron el antiguo frente, pero que al no ganar las contiendas, como en el caso de los distritos de Morelia el PARM y el PFCRN, optaron por el rompimiento y presentaron sus propias candidaturas.

En el año de 1991, previo al proceso federal el perredismo continuó con las elecciones internas abiertas, en tanto que en 1992 también fue por elecciones pero solamente del Consejo Estatal, interrumpiéndose en 1994 cuando la decisión de las candidaturas fue tomada por el órgano nacional del sol azteca.

En 1995 en proceso de elección abierta se dirime la candidatura a gobernador, y no obstante la amplia diferencia de votos obtenida por el ganador de la contienda, la cercanía del precandidato perdedor con los poderosos liderazgos nacionales, llevó a que sin prueba alguna de que hubieran ocurrido irregularidades, sólo con el dicho del inconforme y su poderosa influencia, se anulara el proceso de elección, cortando de tajo desde ese momento, la posibilidad de triunfo del perredismo.

En el año 2001, no hubo elecciones internas para candidato a gobernador, como es sabido hubo candidatura de unidad en torno a Lázaro Cárdenas Batel. Hace cuatro años el PRD retomó el proceso de elección abierta, del cual surgiera el actual gobernante, y aunque hubo voces que señalaron las inequidades de la contienda, ninguno de los precandidatos impugnaron los resultados.

Quienes impugnan los resultados de las recientes elecciones internas del sol azteca, están absolutamente obligados a presentar pruebas irrefutables de las irregularidades que aducen, pasar de la acusación mediática y escandalosa al sustento probatorio de la impugnación, porque hoy a diferencia de lo ocurrido en otros tiempos, sería imposible la anulación de la contienda sólo con los dichos de quienes perdieron la elección. Poner en práctica el sentido común y la conciliación, son los siguientes pasos que debe dar el perredismo si quiere llegar a la contienda oficial con las mismas posibilidades de sus adversarios políticos.

Lo mismo aplica para el panismo michoacano, donde los golpes bajos planeados y dados por los equipos de los contendientes, ensanchan el camino de la necesaria unidad.



Tu opinión es importante:

blog comments powered by Disqus
 
 
EDITORIAL
Falta de liquidez en Michoacán
Editorial

La manga del muerto
La ventana indiscreta
Omar Arriaga Garcés

Jóvenes michoacanos, generaciones de reemplazo
Marx Aguirre Ochoa

Hoy lo que se ve y se oye, sí se juzga, pero no se castiga
Mario Enzástiga

¿Por qué no cambiamos las cosas…?
Xuchitl Vázquez Pallares

Andanzas y sosiegos
Una sola pregunta basta
José Guillermo Muñoz Izquierdo

EDITORIAL
Rodrigo Vallejo y La Tuta
Editorial

Visor
El trato diferenciado de la ley
Francisco Lemus

 
© Copyright 2014 Cambio de Michoacán. Todos los derechos reservados