Lunes 22 Diciembre de 2014
Vivilladas
La Independencia de México... ¿Verdad o ficción?
Gilberto Vivanco González
Viernes 19 de Septiembre de 2008 • Enviar nota    • Imprimir
« Nos toca a los mexicanos, a los jóvenes, a los estudiantes y adultos de hoy, mantener y rescatar la dignidad, así como el no permitir que se siga traicionando y ultrajando a la nación y a sus preceptos »
Un grito de protesta.- Ante los tristes y penosos acontecimientos que cimbraron el país entero en la noche del 15 de septiembre en la señorial, y hoy mancillada Morelia, no queda más que condenar tan cobardes hechos e invitar a los autores de tan horrendo cuadro a que escuchen las voces de su conciencia, porque estamos seguros que la tienen, para que reconsideren futuras acciones, porque saben que es inhumano atentar contra la vida, contra la seguridad de quienes son inocentes.

Asimismo, decirle a nuestros gobernantes que no bastan guardias de honor, ni trillados discursos, ni viajes relámpago a los nosocomios para mitigar el dolor y la impotencia de quienes son sus gobernados. Todo el despliegue del Estado Mayor Presidencial, del Ejército nacional y de las fuerzas judiciales debieron ser utilizadas, conjuntamente con acciones de inteligencia, a favor de la ciudadanía que, de manera ingenua y confiada fue a vitoriar a los héroes que nos dieron patria… la patria que hoy nos quieren arrebatar.



Iniciamos…

La gesta heroica de 1810 por lograr la soberanía de México ante España, más que una postura ideológica y política dirigida por criollos, quienes deseaban ocupar posiciones de importancia en el gobierno, fue también un grito de esperanza, de anhelo y sueño, a favor de la propia vida de miles de compatriotas que ansiaban trozar las cadenas de la esclavitud… a cambio de libertad.

No era fácil enfrentar al Ejército español, quien tuvo en el general Calleja su más sanguinario y astuto líder; muchos mexicanos, sobre todo de los más desprotegidos como lo eran (y aún lo son) los obreros y campesinos, cansados de tanta humillación optaron por arriesgar su existencia a seguir viviendo bajo el yugo de extranjeros ambiciosos que, al igual que en el presente, tuvieron como aliados a mexicanos traicioneros quienes con el afán de lograr sus fines personales tuvieron la desvergüenza de vender sus conciencias al mejor postor.

Pese a que los propósitos nacionalistas de Hidalgo, Allende, Josefa Ortiz de Domínguez, José María Morelos, Matamoros, los hermanos Bravo y de Vicente Guerrero, entre otros muchos, eran despojar la tierra azteca de los grilletes que la ataban a la Península Ibérica y constituirse como auténtica nación: con su territorio autónomo, sus propias leyes y sus propios gobernantes, no faltaron los vendepatrias quienes provocaron que la lucha por la emancipación fuera más extensa y duradera, causando enfrentamientos entre propios connacionales, situación que trajo en consecuencia que los recursos económicos y el desarrollo anhelado… tuvieses más obstáculos y sobresaltos.

Estas reflexiones, ante la imagen clara de sangre y sufrimiento popular de aquellos tiempos, podemos cuestionar ¿qué tanto se ha manchado la gloria de nuestros héroes, ante la sumisión que en la actualidad se tiene hacia potencias extranjeras?

¿Qué tan dignos serán los gobiernos que nos han liderado, cuando los deseos de una vida digna para las mayorías se han convertido en incertidumbre y en un anhelo jamás alcanzado?

¿Qué caso tuvieron tantas muertes, tanto sacrificio, por lograr un territorio autónomo, sin presiones económicas externas, cuando se ve amenazada la soberanía por la intención de entregar a capitales privados nuestro petróleo y demás hidrocarburos que son el pilar económico que nos sostiene?

¿Podemos llamarnos un estado soberano cuando las políticas sociales están supeditadas a la corrupción y a los caprichos de bancos y organizaciones monetarias de índole mundial?

¿Cómo llamarnos independientes si la mayoría de los productos que consumimos son de exportación, no porque el país no tenga capacidad de producirlos, sino porque no se ataca, o no se quiere atacar el problema de fondo?

Las cabezas inmortales de los mártires que fueron colgados en la Alhóndiga de Granaditas, de quienes murieron fusilados en el paredón como Hidalgo, Morelos y Matamoros; de los que fueron traicionados como los hermanos Bravo y Vicente Guerrero; además, de los miles y miles que dejaron sus vidas en los campos de batalla; no pueden ni podrán descansar en paz cuando el país se nos escapa de las manos, cuando la pobreza se vive en miles y millones de hogares; cuando la podredumbre, el abuso y la inseguridad social, que ha llegado a terrorismo, representan el pan nuestro de cada día.

Se hace necesario que los diferentes niveles de gobierno prioricen el bienestar social, en los rubros de: salud, alimentación, vivienda, educación y recreación; que las estrategias económicas del gabinete presidencial más que responder a intereses forasteros, a encomiendas personales y de grupos, tomen en cuenta nuestro desarrollo histórico y veneren la soberanía nacional; que se apoye la producción agrícola, ganadera e industrial para generar el consumo y desarrollo interno, para evitar la emigración que tantas muertes y tanta humillación ha provocado; urgente y elemental nos parece que, los funcionarios, los partidos políticos, los sindicatos y las organizaciones afines no sólo hablen de justicia y equidad, sino que en verdad promuevan y vivan en ellas; de lo contrario, podemos asegurar que la verdadera independencia de México… aún es tema pendiente.

Nos toca a los mexicanos, a los jóvenes, a los estudiantes y adultos de hoy, mantener y rescatar la dignidad, así como el no permitir que se siga traicionando y ultrajando a la nación y a sus preceptos. Tenemos todo el derecho y la obligación de cultivar los ideales, de reforzar acciones contundentes para que un día, no muy lejano, permitan restablecer nuestro sistema con un verdadero sentido democrático y, aunque parezca imposible, donde quede en resguardo el eje fundamental que representa para todos el codiciado estado de derecho.

No obstante decimos con orgullo: ¡Viva México! ¡Vivan los héroes que nos dieron patria!... ¡Y mueran aquellos quienes buscan destrozarla!

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