Rafael Calderón
Elegía del Destino
El turno y la presencia de José Luz Ojeda
Lunes 22 de Agosto de 2016
A- A A+

Poeta de aspiración y visión mística, nació en San Nicolás de los Agustinos, Guanajuato, el 27 de diciembre de 1899 y murió en Celaya, el 29 de mayo de 1989. Después de realizar sus primeros estudios en Salvatierra, Guanajuato, pasó al Seminario de Morelia, donde cursó humanidades, filosofía y teología. Tuvo entre sus maestros a Miguel Madrigal y Juan B. Buitrón.

Publicó sus poesías en revistas como La Cruz y Trento y son dos los títulos de poemas que dio a conocer: Claridad (1934 y 1957) y Agua que corre (1944). A éstos hay que añadir traducciones bíblicas: Libro de Job (1964) y El cantar de los cantares, y el tercer título que bien podemos agregar es Cuando canta el río. Se trasladó a Roma por invitación de Luis A. Schokel para colaborar en la traducción de los libros poéticos de la Biblia y personalmente hizo traducción en verso de Job y el Cantar. De él dice Hugo Wast: “En sus composiciones existe una maravilla de claroscuros y un primor de formas”. Mientras Raúl Arreola Cortés afirma que “las endechas y madrigales tienen un encanto suave”.

Mientras Carlos Torres Manzo opina con acierto de su poesía y publica Antología poética con la contundencia de la escritura y se permite llamarlo “Hombre de Dios y poeta total” para darle paso a las palabras prodigiosas de Luis María Martínez: “Hijo de la luz y dispensador de sus tesoros…, en su corazón han de vivir armoniosamente la ciencia, la poesía y el amor”. Habrá que ir el juicio crítico del poeta Luz Ojeda: “No te arrepentirás del amor que diste; él es indefectible por esencia; espéralo al compás de una cadencia, espéralo y vendrá cuando estés triste”.

Y seguir esa senda que se revela originalísima pero oscura e ignotamente olvidado en el rumbo de la poesía mexicana, aunque despierta interés entre los que lo han leído por esa originalidad en poemas que se incluyen en Antología mexicana de poesía religiosa de González Salas o Jardín moreliano de poetas, que seleccionan Ramón López Lara y Agustín García A., prólogo de Porfirio Martínez Peñaloza para sentir que “discurre (su poesía) transida de sentir religioso; la temática se reparte entre Dios y el paisaje –escribe González Salas– si bien también otros amores tan puros como el de María la madre de Dios campean por su poesía”. Es verdad, se intuye que es cierto que es un poeta dueño de una poesía de delicadeza –como le llama González Salas– para sentir lo divino como expresión tierna y musical en verso melodiosos: “La poesía religiosa de Ojeda gusta también de cortar frescas impresiones en el corazón del pueblo”.

Sin perder de vista los detalles de los temas diversos en su poesía y debido a su variedad de estilo es de enorme interés reconocerlo por los aspectos personales, por sus contemporáneos suyos en la escritura y en la vida como Manuel Ponce, Concha Urquiza y Francisco Alday. Son una generación llena de reflexiones y experiencias poéticas que su lectura nunca deben apartarse de las consideraciones de su época y las circunstancias en que se formaron y escriben sus poemas, como recuerda Torres Manzo, al referir los autores enumerados: “Los cuatro poseían ese quid divinum de los verdaderos poetas”. La diferencia radica, como lo hace saber, por esa forma personal de ser, sentir, pensar y de expresarse. De Ponce y Ojeda escribe: “El primero, docto, intelectual, moderno y simbólico; el segundo, docto también, pasional, clásico y romántico”. Por esto, figuras cumbres de la poesía religiosa que trasciende y germinada en Michoacán. Pero no es suficiente, más bien hay que recordar las palabras que al poeta prodiga Joaquín Antonio Peñaloza en “Mensaje a José Luz Ojeda” que funge como prólogo para Cuando canta el río: “Canta el amor divino y el amor humano, si es que pueden forzarse las fronteras, lo que es único y total. Vuelve el paisaje como telón de fondo, insinuándose, asombrándose con bellos guiños por entre rendijas persianas iluminadas, en un árbol, en cielo, una nube. Vuelve a brotar el río de los mismos manantiales, las mismas fuentes de su poesía: la cultura grecolatina, los clásicos españoles, el libro de los libros”.

El empeño meritorio de Torres Manzo por difundirlo no tiene sino el mejor lector de estos días, y le otorga al tercer libro de poemas Cuando canta el río una grandiosa afirmación: “La hondura de pensamiento está matizada con fulgores de terneza”. Y como dice: en esta época es una lástima que José Luz Ojeda sea solamente una rareza bibliográfica.

Sobre el autor
Comentarios
Columnas recientes

Morelia: 190 años en la poesía

Gerardo Sánchez Díaz; profesor emérito

Homenaje al poeta Virgilio

Homenaje al poeta Virgilio

AMLO: misión cumplida

Una edición excepcional: libertad por el saber

Escribir es recobrarse: Octavio Paz

Mallarmé dado a la luz por Ximena Subercaseaux

Octavio Paz: homenaje a una estrella de mar

La Universidad Michoacana y la trayectoría de los rectores

Ante la muerte de Nicanor Parra

Contraelegía: José Emilio Pacheco

En honor del novelista Jaime Martínez Ochoa

Contraelegía: el centenario de Raúl Arreola Cortés

Contraelegía: el centenario de Raúl Arreola Cortés

Contraelegía: el centenario de Raúl Arreola Cortés

Las concordancias del verbo o 70 años de Gaspar Aguilera Díaz

“La muerte del Quijote”, poema de José Antonio Alvarado

José Antonio Alvarado, in memoriam

Conmemorar la fundación de la Universidad Michoacana

Conmemorar la fundación de la Universidad Michoacana

Conmemorar la fundación de la Universidad Michoacana

El Café del Prado, en el Centro Histórico de Morelia

La poeta Margarita Michelena

Pedro Garfias, 50 años después

La hora de la política: el regidor Osvaldo Ruiz Ramírez

Lucía Rivadeneyra: “Cuenta la estoria”

Pedro Garfias 50 años después

Pedro Garfias, 50 años después

Ramón Xirau y la poesía iberoamericana

Pedro Garfias, 50 años después

Pedro Garfias, 50 años después

Pedro Garfias, 50 años después

Pedro Garfias, 50 años después

Diario, páginas extraídas

El pensamiento lírico de Odisseas Elytis

Alfonso Reyes: Un puñado de citas gongorinas

Las visitas a Paseo del Guamúchil

La generación del tercer milenio

La generación del tercer milenio

Lucía Rivadeneyra: De culpa y expiación

La ruptura generacional de la poesía michoacana

Para gozar la poesía de José Antonio Alvarado

La ruptura generacional de la poesía michoacana

La ruptura generacional del medio siglo en la poesía de Michoacán

Juan Bañuelos, in memoriam

Alfonso Reyes y la ciencia de la literatura

Los pasos políticos de un peregrino

Corona de llamas: “Tu piel vuelve a mi boca”

Laboratorio para una poética del siglo XXI

La ciencia de la literatura de Alfonso Reyes

Gaspar Aguilera Díaz, entre el blues y el jazz

La Ilíada: traslado de Alfonso Reyes

Noticias de las Tesis filosóficas de Morelos

Yo no estoy a favor de los adeptos: André Breton

Gaspar Aguilera Díaz: la escritura en movimiento

Alfonso Reyes o la Grata compañía

Alfonso Reyes y su constancia poética

El turno y la presencia de Manuel Ponce

El turno y la presencia de Benjamín Fernández Valenzuela

El turno y la presencia de Concha Urquiza

El turno y la presencia de Enrique González Vázquez

El turno y la presencia de Carlos Eduardo Turón

Diario, páginas extraídas

El turno y la presencia de Tomás Rico Cano

El turno y la presencia de Francisco Elizalde García

El turno y la presencia de Alejandro Avilés

El turno y la presencia de Marco Antonio Millán

El turno y la presencia de Alfonso Rubio y Rubio

El turno y la presencia de Alfonso Méndez Plancarte

El turno y la presencia de Francisco Alday

El turno y la presencia de José Luz Ojeda

El turno y la presencia de Ezequiel Calderón Gómez

El turno y la presencia de Gabriel Méndez Plancarte

El turno y la presencia, una introducción

El turno y la presencia. Una introducción

El turno y la presencia: una introducción

Esbozo y acercamiento

Porfirio Martínez Peñaloza (1916-2016)

León Felipe, intrépida metáfora

Leer al poeta Rubén Dario

La Presea Generalísimo Morelos para José Mendoza Lara

Leer al poeta Rubén Darío

Rubén Darío, Del símbolo a la realidad

Leer al poeta Rubén Darío

Leer al poeta Rúben Darío

Leer al poeta Rubén Darío

Leer al poeta Rubén Darío

Leer al poeta Rubén Darío

Leer al poeta Rubén Darío

Leer al poeta Rubén Darío