Gerardo A. Herrera Pérez
Debatamos Michoacán
Igualdad formal y lucha por la igualdad real (2/2)
Miércoles 8 de Enero de 2020
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Recordemos que el feminismo desarrollo la perspectiva de género como método para visibilizar la ideología de género que sustenta al patriarcado. Las feministas están en contra de la ideología de género debido a que es sexista y discriminatoria, androcéntrica, contra la mujer y contra aquellas personas que no se ajustan a la heteronormatividad.

Alda Facio, expresa que los fundamentalistas, utilizan la estrategia con un nuevo lenguaje para dar sentido contrario al concepto de “ideología de género”, toda vez que se presenta como la imposición de ideas y creencias que buscan destruir instituciones como la familia, el matrimonio, la libertad religiosa, sino también como una ideología promovida por las feministas. Esto es falso, las ideas de la ideología de género desde el fundamentalismo religioso, no es otra cosa más que sostener al patriarcado, es decir perpetuar el poder del hombre en la familia, utilizar a la mujer como objeto, cosificar el cuerpo de la mujer, violarlas, menospreciarlas y de que todo gire en torno a la heterosexualidad. Es decir, sostienen con esa posición que los hombres son superiores a las mujeres por naturaleza.

Sara Garbagnoli
Sara Garbagnoli
(Foto: Especial)

Pero existe una adhesión de los fundamentalistas con grupos conservadores, y promueven discursos de odio entre los sexos, por la disolución de la familia, contra el aborto, las desviaciones sexuales, la patología de la identidad de género y la orientación sexual. La posición carece de marcos teóricos y epistemológicos, de arqueologías del conocimiento, de hermenéuticas, es decir, es solo un discurso ideologizado carente de respaldo científico, es mas en contra del discurso científico. Si el feminismo está en el aula tienen un componente científico, pero si la ideología no es educación entonces es adoctrinamiento. Así tenemos dos posiciones a parte de quien se basa en el dogma, el discurso del occidente secularizado (divorcio fácil y rápido, matrimonio homosexual, adopción, aborto, eutanasia: teoría de género, las femen, el lobby gay, federación internacional de planificación familiar), además del discurso del Islam ideologizado (poligamia, servilismo de la mujer, la esclavitud sexual, el matrimonio infantil, etc Al Qaeda, Isis, Boko Haram).

Para Sara Garbagnoli, expresa que la iglesia ha generado procesos que desorientan sobre los diferentes conceptos, epistemologías, teorías y demás elementos para confundir y desinformar a la población y desprestigiar a los promotores de la perspectiva de género. La técnica tiene cuando menos tres cuestiones a considerar: el discurso antigénero impresiona a los legisladores y tomadores de decisiones y debilita la legitimidad y legalidad de quienes defienden el discurso. Segundo, el concepto genero puede ser utilizado de manera diferente en distintos lugares con lo que se confunde su precisión lo que promueve una interincomprension. En tercer lugar el discurso de ideología de género busca legitimar el discurso como racional y científico, que defiende lo que es humano.

Otro tema para la agenda en esta cuarta etapa de construcción del feminismo es el alquiler de los vientres, que los mercados lo utilizan para la gestación de hijos que una vez nacidos y en condiciones óptimas de salud, serán separados de su madre y entregados a quienes alquilaron el vientre para la gestación y parir. Estamos frente a la compra venta de cuerpos o de niños y niñas mercantilizados. Mujeres caucásicas venden óvulos, que los puede gestar una mujer blanca o bien una mujer india, la diferencia entre una y otro son los costos de la gestación, una recibirá diez mil euros, la otra seis mil dólares.

Pero porque este tema en la agenda de las feministas, derivado a que se genera un proceso de mercantilizar la disolución del vínculo entre la gestación y la maternidad, en donde la mujer custodia la gestación y pare, lo que otros crean y desean. Es pues reproducción humana deslocalizada según criterios de oferta y demanda, abaratamiento de costos, incremento de beneficios y satisfacción del cliente; es decir la presencia de un mercado que ofrece productos y servicios, que genera hedonismo, narcisismo, valores individuales, en donde se busca el éxito y el lujo. De esta manera y previo al pago de un vientre, todo está disponible en el mercado de los deseos.

El otro asunto complejo que habrá de atender en su agenda la cuarta etapa del feminismo, es la prostitución que se ha convertido según abrevamos del libro de Nuria Varela, en el sistema prostitucional. Tanto la compra de vientres como la prostitución son las dos caras de la misma moneda, son dos industrias que perpetúan el hecho de que el cuerpo de la mujer existe para la satisfacción, los objetivos y deseos del otro, del hombre.

La prostitución como tal no es novedosa, lo actual es la irrupción del Neoliberalismo en la organización de la prostitución creando un sistema prostitucional, es decir, un sistema que pugna por un abolisionalismo, y que se identifica como un conjunto estructurado y racionalmente entrelazado de actores e intereses que han institucionalizado la subordinación de las mujeres y la permanente disponibilidad de ellas en centros de prostitución para el abasto y disponibilidad de los hombres.

Este sistema prostitucional tiene como contexto la situación económica, la migración, el turismo sexual, y el poder simbólico, con ello, se reconceptualiza la prostitución, dejando de ser ahistórica, apolítica, ya que el sistema le da ese sentido de politización y de desenmascarar el concepto de la libre elección de las mujeres, cuando lo que observamos es la feminización de la pobreza, la trasformación de las economías de mercado en sociedad de mercado, es decir, reitero, la libre elección no existe, existe un modelo de trata de personas que no es sinónimo de rapto o secuestro, sino que significa diferentes estrategias de captación y coacción de las mujeres para la venta de su cuerpo en espacios y lugares diversos.

Desde los años ochenta con la entrada del Neoliberalismo, la venta de cuerpos de mujeres en un sistema prostitucional constituye un negocio de grandes impactos económicos solo después de la venta de armas, de drogas, se encuentra la venta de cuerpos de mujeres. El mercado global está siendo satisfecho por una demanda ilimitada de mujeres pobres. Para que funcione el sistema debe de haber oferta y demanda; debe haber mujeres y espacios para el ocio, pero debe haber suficientes mujeres pobres sin oportunidades (los países que educan a sus niñas y trabajan en sus oportunidades, las mujeres ya no se dedicaran a la prostitución).

El poder simbólico también funciona, cuando el patriarcado sabe, que no solo es posible, sino también relativamente fácil, el acceso de un varón a disponer del cuerpo de una mujer para su satisfacción de sus deseos de forma inmediata y permanente cuantas veces lo desee.

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