Samuel Maldonado B.
REPERCUSIONES
¡No son 19, son un chin...!
Martes 13 de Agosto de 2019
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Recuerdo con mucha claridad que mi abuela materna utilizaba la mariguana como un remedio para sus dolencias principalmente de tipo reumático. En un frasco con alcohol metía la yerba para que las propiedades de la misma, se diluyeran en el alcohol. La mixtura se dejaba “madurar por semanas y meses”, para luego con la mano o con un algodón, untarla y frotarla en sus piernas o en sus brazos.

Como cosa curiosa que recuerdo de su plática, en relación con esta droga, me comentó que en una de las principales fiesta del pueblo, estando en la plaza municipal escuchando a la banda de música, un soldado marihuana (decía mi abuela), se acercó para invitarla a bailar al son de lo que tocaba la música; desde luego que la invitación realizada por parte del soldado, es no le fue aceptada por mi abuela.

Cabe señalar que este cannabis no es originario de América, sino del Asia Central, pues en el interior de un antiguo cementerio, en lo que ahora es Rumania, en un brasero ritual se encontraron semillas carbonizadas de la marihuana.

Como herencia o costumbre de mi abuela, mi madre siempre tenía en casa su frasco de alcohol con mariguana, costumbre que hasta la fecha mantenemos en casa.

Abrir el mercado de las drogas en el país, es decir, legalizarlas, pudiera ser la respuesta que reduciría de inmediato el número de robos, secuestros y asesinatos.
Abrir el mercado de las drogas en el país, es decir, legalizarlas, pudiera ser la respuesta que reduciría de inmediato el número de robos, secuestros y asesinatos.
(Foto: Especial)

Viene a mi memoria lo anterior, para indicar que en esos revolucionarios años del siglo pasado y hasta hace algunas décadas todavía, aun estando prohibida la plantación de la marihuana, el uso y el consumo la misma persiste en poblados rurales y sigue utilizándose para calmar los dolores reumáticos y, desde luego que también para hacer negocio con esta yerba prohibida, prácticamente en toda la República Mexicana.

Desde luego que en las diversas culturas de nuestros pueblos originarios se utilizaron diversas drogas para que, quienes iban a ser sacrificados a los Dioses, no padecieran tanto dolor.

En tiempos de la Revolución Mexicana, el uso y consumo de la marihuana se generalizo sin saber hasta el momento, los perjuicios ocasionados. Precisamente mi abuela me describía el uso de esta yerba, cuando el soldado marihuano, le pidió que bailara con él.

Recientemente tuve la oportunidad de conocer directamente de los perjuicios que diversas drogas causan, ya no tanto en los adultos, sino en niños de 8 o 9 años (y hasta de menores de esa edad), mismos que los observe drogarse con una grapa (sobre de papel que contiene tal vez un gramo o menos) de cocaína, tal vez mezclado con alguna otra substancia.
En los adultos, poco después de haberla fumado, se incrementa el ritmo cardiaco y, cuando es frecuente, se corre el riesgo de que se presente un paro cardiaco. Desde luego que provoca otros males mayores.

En fin, lamentamos las muertes de los jóvenes asesinados recientemente en toda la República y esperamos que los esfuerzos de la actual administración del estado mexicano logren abatir la terrible realidad que nos ha tocado vivir.

Abrir el mercado de las drogas en el país, es decir, legalizarlas, pudiera ser la respuesta que reduciría de inmediato el número de robos, secuestros y asesinatos, mismos que diaria-mente se cometen en todos los estados que conforman el territorio nacional.

Sobre el autor
Samuel Maldonado Bautista Editorialista en La Voz de Michoacán, Buen Día y Cambio de Michoacán. Diputado Federal (1997-2000); Coordinador de Política Interior de la fracción del PRD en la Cámara de Diputados; Vocal Ejecutivo de la Comisión Ejecutiva para el Desarrollo de la Costa Michocana en el gobierno del Estado (2000); Director General del Conalep, Mich. Gob. de Lazaro Cárdenas Batel.
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