Samuel Maldonado B.
REPERCUSIONES
¡Hay pájaros en el viento¡
Martes 6 de Agosto de 2019
A- A A+

¡Matan a un hombre en la salida a Quiroga, dos muertos y un herido por un encontronazo entre dos vehículos¡ otro más es asesinado en la colonia Los Ángeles y, en Ciudad Industrial, los vecinos informan de un cadáver tirado en la calle, mismo al que encontraron maniatado. Otros diarios dan a conocer que ¡Policías hayan otros cadáveres, del sexo masculino, abatido uno en una construcción en obra negra, a la salida Poniente de nuestra capital!

Si fuese la intención de investigar el número de muertos en sólo un fin de semana, seguramente que los lectores no se sorprenderían de los resultados. Los asaltos a casas habitación tampoco son excepcionales y más bien, frecuentes. Estoy cierto que las autoridades policíacas y administrativas deben estar muy alarmadas por el crecimiento excepcional de “estos accidentes” que a diario se presentan, no solamente en nuestra capital, sino en todos los municipios sin exclusión alguna.

Tal vez las estadísticas reales de los asaltos, tanto a casas habitación como a usuarios banqueros, o a transeúntes, las autoridades en la materia no las dan a conocer para no alarmar a los ciudadanos. Por otra parte, as páginas rojas de más de un diario han sido suprimidas, seguramente para no alarmar o asustar a la ciudadanía o, tal vez, porque los que hemos sufrido este flagelo no los denunciamos, por presuponer que no habrá investigación alguna.

No son pocos los morelianos que hemos padecido de asaltos o de robos, tanto en su persona como en su hogar, por lo que en forma personal, nos hemos decidido a realizar la denuncia correspondiente. Primero, porque hemos sufrido un atraco y, segundo, aun cuando no tengamos la certeza de que las autoridades en la materia, no analizaran ni investigarán, es obligación moral la denuncia correspondiente a efecto que ¡realicen sus compromisos como autoridades que lo son!

No pocos morelianos han padecido de asaltos o de robos.
No pocos morelianos han padecido de asaltos o de robos.
(Foto: Especial)

Comparado con años anteriores, es más frecuente que usuarios de distintos bancos, tan luego como retiran su dinero, salen de las instalaciones del mismo banco y a pocos pasos de la institución, son sorprendidos por los “cacos” y, a punta de pistola, son obligados a entregar sus recursos económicos recibidos del banco, que hace suponer que dentro del organismo bancario puede haber o realmente “hay pajaros en el viento”.

Cierto que en nuestro país (y por supuesto en Michoacán también) las cosas se han degradado considerablemente y ya no existe ni el viejo México ni la vieja y hermosa capital michoacana, en la que por sus viejas y hermosas calles, deambulábamos por todas partes, a cualquier hora y sin miedo alguno.

En la Morelia de mis años infantiles también asaltaban y robaban, pero podíamos escuchar las voces (más bien los gritos) de los veladores vigilantes, cuando al doblar las campanas del reloj de nuestra catedral, gritaban “las once de la noche,...Ave María purísima”.

Indudablemente que las cosas han cambiado en México, en nuestro estado y nosotros también, pero tenemos la convicción y la esperanza de que el futuro de nuestro país nos sea más favorable.

Sobre el autor
Samuel Maldonado Bautista Editorialista en La Voz de Michoacán, Buen Día y Cambio de Michoacán. Diputado Federal (1997-2000); Coordinador de Política Interior de la fracción del PRD en la Cámara de Diputados; Vocal Ejecutivo de la Comisión Ejecutiva para el Desarrollo de la Costa Michocana en el gobierno del Estado (2000); Director General del Conalep, Mich. Gob. de Lazaro Cárdenas Batel.
Comentarios
Columnas recientes

Mi Dios… ¡si eres un sueño!

Inicia la carrera

¡No son 19, son un chin...!

¡Hay pájaros en el viento¡

''En palacio... acto fúnebre''

¡Cuando los perros ladran, vamos avanzando, Sancho!

Adolf Hitler y Trump, dos tipos de cuidado

Morelia, capital peligrosa

¡Mr. Trump...oso!

¡La locura del pelirojo!

¡Al que madruga, Dios lo ayuda!

Cresceré o decresceré

En días no laborables

Fin de una etapa

México ensangrentado, la guerra del petróleo

Que no saben de gobierno

¿Miedo en los expresidentes?

¡Perdón sí, pero castigo también!

El PAN, en el desfiladero

Morelia, ciudad sucia

México y las drogas

La Fiscalía carnal

Críticos falsarios y el beneficio de la duda

¡ Deseducación del estado !

¡ México y el misterio del oro perdido !

Un peligroso payaso

¡Muertos y heridos!

¡Guachicoleros y guachiculeros!

2019 ¡ Feliz año, amor mio!

¡Despacio Andrés Manuel... que vas de prisa¡

¡AMLO NO TIENE DERECHO…

En la antesala del poder

“Reconstrucción o refundición” ¡El perdere¡

De antologías y de analogías

De huracanes 'el más peligroso en el Hemisferio Norte'

Dos tipos de cuidado (Felipón y Chente)

¡Ponen alas en sus pies¡ Los miserables peregrinos

¡En 1988, nace¡ ¿en 2018, lo enterraran?

Para desandar el camino ¡hay tiempo Silvano¡

Los soldados al cuartel y los marinos a la mar

Morelia, Ciudad peligrosa

¡Lo que nos cuesta él que se va!

¡RIP AL PRD! ¿Lo querrán como socio?

!Muerto el rey, viva el rey¡

Don Porfirio

Senadores y diputados... ¡Hay que martillar y burilar o cincelar!

La doctrina Estrada y la mano que mece la cuna

La guerra de las drogas, tan tan o batin tín

El arte de gobernar

Mr. Bad Fake

El profesor Raúl Morón

Lo que sigue no será peor de lo que ha pasado...

Las orejas grandes

De globos de Cantoya y pronósticos boxísticos

Los suspirantes y Porfirio Díaz

¡Mi voto para...!

¡Poderoso caballero...! Rico Mac Pato

¡Una jauría de lobos!

¡Soy una idea!, Lula, dixit

La consigna, todos contra AMLO

En la guerra electoral, Peña nieto se sube al ring

¡Lástima, Enrique!

Debatir o no debatir

¡Los mexicanos somos “mucha cosa”!

El gran dedo electoral

¡Ya huele a muerto!

El derbi presidencial

¡Huy que miedo... ahí vienen los rusos!

De sentimientos y sufrimientos, ¡ser o no ser!

Marichuy

¡Buscando una sombra que los cobije!

¡Sufragio efectivo, no reelección!

¡Feliz año, amor mío!

Andrés Manuel López Obrador, ¡el gallo a vencer!

Muchos para tan poca leche

Collares de flores para los elegidos

Los huachi...uleros del país

¡Más cara que las albóndigas!

El gato y el ratón

Torpeza política, ¿qué necesidad?

¡Aspiran, suspiran y tiemblan!

Desde Tirio hasta Chapingo

Elegía a la muerte

¡Duele México!

México y Corea del Norte

Ingresos e intervencionismo

¡En jamelgos van, lanza en ristre!

¿Quiénes son los asesinos?

¿De presidente a pirata?

¿Lo peor o lo menos malo?

Una peñita manejable

A propósito de puntos

¡Ni fu, ni fa!

¡Larga vida La Jornada!

Los jóvenes: esperanza de la humanidad

Uno grande y el otro enano (mosqueteros y jamelgos)

Los ladrones andan sueltos

La esencia del alacrán

De la OEA o de la DEA

¿Se hunde el PRD, se fortalece el PAN?

Escuchar el ruido del silencio

Fúnebre información

Desvergonzados y desnacionalizados

Dilma, de la cárcel a la Presidencia

¿Por qué y para qué?, sin respuestas

Las orejas muy, pero muy grandes. ¿Cuánto muertos más?

La OEA intervencionista

Solalinde y el padre Concha Malo

De luto nacional

¡Qué pobre tan pobre!

¿Juicio político al presidente?

Días infaustos

¡No nos confundamos!

¡El Hitler renacido!

De torpezas, de muros y de miedos

El corral de la patria

A propósito de huevos

Peñita y don José Narro

¡Feliz 2017, amor mío!

En el último tercio de la corrida

¡Aguas con los militares!

Sensatez que debe escucharse

¿Enemigo público número uno?

De un gigante y un enano

De quemadas e incinerados

De piratas y de cuentos

Ni bueno ni malo, sino todo lo contrario

Minas en Colombia

De diputados a diputaditos

Cambiar para no cambiar, ¿gatopardismo en Michoacán?

¡Y la muerte sigue viva!

¡De Colombia para México!

Gastan la pólvora en infiernitos

De residencias a residencias

¿Se marcha o se retrocede?

Míster Rico McPato o el tiro por la culata

¿Quién es el rey?

¡Los muertos no se olvidan!, 1968

¿Será por eso su rebeldía?

¡Mexicanos primero!

Otro peñasco acertado… en la economía de los mexicanos

Perogrullada

La culpa es de los poderosos

¡Con el mar de fondo, de fracaso en fracaso!

Sorpresa, el reconocimiento de Cambio: Cemeí

Por kilo y por montón, no por libras

Los poderosos y los miserables

¡Habrase visto tal desvergüenza!

¡Diálogo sin imposiciones!

En el infierno económico