Hugo Rangel Vargas
El coletazo electoral de los Estados Unidos
Viernes 26 de Julio de 2019
A- A A+

En las clásicas bravuconadas que Donald Trump esgrime a través de sendas ráfagas de tuits, durante las últimas semanas ha hecho anuncios que han agravado la incertidumbre de los actores económicos a nivel global, como producto de la agudización del duelo comercial que sostiene la potencia norteamericana con el emergente potentado de China.

El día 6 de mayo Trump tuiteó: “Con China perdemos 500 mil millones de dólares por año. Perdón, no lo vamos a seguir haciendo”; mientras que el martes 14 de mayo escribió: “Ahora somos una economía mucho más grande que China y hemos aumentado desde las elecciones de 2016. Somos el cochinito que todos quieren romper y del que todos quieren aprovecharse. Ya no más”.

Estos señalamientos hechos a través de redes sociales han sido acompañados de medidas de política comercial, tales como el incremento de los aranceles a productos de importación chinos de diez a 25 por ciento, o medidas restrictivas a las compras que los estadounidenses realizan a empresas tecnológicas chinas acusadas de supuesto “espionaje”. El gobierno del país asiático no se ha quedado cruzado de brazos y ha anunciado que a partir de junio incrementará los aranceles a productos como el gas natural o los vegetales congelados provenientes de Norteamérica.

Las medidas proteccionistas de Trump tocan, de forma esquizofrénica, también a sus socios comerciales como México o Canadá, y el gobierno mexicano ya anunció represalias arancelarias si los norteamericanos no retiran el impuesto a las exportaciones de acero y aluminio.

.
.
(Foto: TAVO)

Los efectos nocivos no han sido menores, incluso para la propia economía norteamericana. Pekín ha dejado de importar grandes cantidades de bienes provenientes de los Estados Unidos como el gas licuado. El índice accionario Dow Jones cayó el lunes pasado en 2.4 por ciento luego de conocer las medidas comerciales que estaría por adoptar el gobierno chino y el comercio a nivel global, que se había expandido a una tasa del 4 por ciento en 2017, se desaceleró el año pasado y apenas creció en un 2 por ciento, amenazando con tener una contracción en el presente año.

Pero detrás de las determinaciones del magnate norteamericano devenido a presidente (mismas que, hay que decir, no son compartidas por una parte de las altas esferas de su propio partido), se encuentra el cálculo electoral del nacionalismo y el proteccionismo como salvaguarda retórica en la coyuntura política que se avecina allende el rio Bravo.

La agresividad de Trump frente a un “mundo ávido de arrebatarle los empleos, los dólares y la prosperidad a los estadounidenses”; ha sido un recurso muy rentable para el republicano que se enfila a la reelección.

"China sueña con que Joe Biden el aletargado o cualquiera de los otros resulte electo en 2020. ¡Les encanta estafar a Estados Unidos!" señaló Trump en uno de sus múltiples tuits del pasado fin de semana. Y es que sus adversarios demócratas han utilizado la guerra comercial con China para arengar al electorado estadounidense en contra del mandatario y sus errores de cálculo.

Sin embargo, el uso retórico del nacionalismo podría tener un fin cuando se vea el impacto del proteccionismo en los consumidores estadounidenses quienes terminan pagando el costo de los aranceles a las importaciones. Ahí, quizá nuevamente veamos al Trump pragmático, que cambia de punto de vista intempestivamente en favor de la conquista de sus objetivos.

Sobre el autor
Comentarios
Columnas recientes

AMLO: El inventor de la polarización

Desaceleración global y política anticíclica

Armas a la gente

Transporte público: Renovarse o morir

Condonaciones inmorales

Presupuesto: la madre de todas las batallas

El apocalipsis que no llega

Autocracia silvanista

El coletazo electoral de los Estados Unidos

Armas, drogas y Chapo

Mexiconomía

¿Estaríamos mejor cómo íbamos?

AMLO: Las cartas bajo la manga

Paz en Michoacán

Trump el incomprendido

Vuelta al estado de naturaleza

El coletazo electoral de los Estado Unidos

La derrota moral de la oposición

Los efectos “anti expectativas” de los programas del bienestar

El cambio que aún no llega

El fin del neoliberalismo

El tiempo perdido de Trump en Venezuela

Perspectivas económicas

Sanders: Running Again

Al diablo con sus instituciones

Turismo y Cuarta Transformación

Los ecos del desabasto

Una nueva carrera tributaria

2019: Presupuesto base cero

Roma y la capacidad de asombro

Soberanos magistrados

Instrucciones para la cuarta transformación

Minería leonina en la mira

Política ficción.

El efecto Neymar

El día que AMLO ganó

Autismo perredista

NAIM: El triunfo de la consulta

¿Combatir la riqueza?

Juntos reescribiremos la Historia

La “bancarrota” social.

45 años y contando

Velasco y la razón de Estado

TLCAN: ¿qué celebrar?

Los retos de los ayuntamientos

Permítanos soñar

Regulación alimentaria urgente

Burocracia vacante

Las réplicas del tsunami

Cambio de libreto

Pátzcuaro, lo que está en juego

Pejenomics

2018: La historia que podrá escribirse

Cuba: reanimando la esperanza

Todo sucede en Michoacán

El único que se divierte

A 100 días

La preocupación de los banqueros

Anayagate

Costa Rica: el paraíso del cooperativismo

Morelia, la oportunidad para la izquierda

Tuxpan: la flor del Colibrí

AMLO el sorpresivo

Andresmanuelovich y el efecto teflón

Y la inflación estaba ahí

El tortillazo de la ignominia

El país de la frivolidad

Ligereza a la Calderón

De la paz a la seguridad interior

AMLO: la ruta de la paz

Meade: el eje del olvido

UMSNH y salario mínimo: dos caras del sistema

100 años, sólo un Pedro

Fidel, a un año de tu ausencia

Ayuntamientos en crisis

Uber en Michoacán

En defensa de la política

Michoacán: presidentes vulnerables

La ilusión del Frente Ciudadano

Imposturas en medio de tragedias

La tierra cruje

Por qué López Obrador

No mentir, no robar, no traicionar

Se llama Harvey

El expulsionismo militante

El “casting” del FAD

El ejemplo de Rafa y Julión

México, Venezuela y el TLCAN

El dinosaurio se niega a morir

A la altura de la maestra

El socavón de la corrupción

El origen de la vanidad

PRD: La impericia de la codicia

2018: Comienza el juego de imposturas

Las opciones de Mireles

Después del 4 de junio

Correa: La reivindicación de la esperanza

Burguesía a la mexicana

PRD: El discurso “definicionista”

Carmen Aristegui: La nueva patzcuarense

Yarrington, Duarte y la capacidad de asombro

Todo está en la mente

Cárdenas y la mayoría necesaria

La turbulenta izquierda y el enturbiado país

Patria antes que partido

¿Nueva?, ¿izquierda?

Michoacán, hacia un nuevo interinato

Autodefensas: cuatro años de afrentas

La diáspora perredista

#NoEsTrumpEsPeña

AMLO: ¿El triunfo irreversible?

El contrasentido del acuerdo peñista

Gasolinazo y crisis de confianza

Chávez, el parto pendiente

Postdata: Sobre los buenos fines

Casi al fin del mundo

Casi al fin del mundo

El Buen Fin

Trump: El villano favorito

Estados Unidos: lo que está en juego

De “salvador” a “jodedor”

El caso López Obrador

Tras los recortes

El falaz `paralelismo´ Clinton-Zavala

Los pendientes de los Calderón

Los diez minutos de El Tuca

Movimiento al 18

Las redes y Juanga

Peña Nieto: por si faltara poco

Políticas públicas sin medición

Peña Nieto: entre amistades, disculpas y rechazos

Election day

Inauguration Day

Inegi, acribillado

Una mayoría política, para una mayoría electoral

PRD: Un momento para aprovechar

2018:El tiempo de honrar a Heberto

¿Por qué no le creo a Jesús Ortega?

Después del 5 de junio

Muy al sur de Morelia

Mireles: Sin derecho a la rebelión

Trump: La amenaza de la estulticia

Del “ya me cansé” al “mal humor”

AMLO y EPN, dos caras de la misma moneda

Pedro Infante vive

Al diablo con sus instituciones

Legisladores bizantinos

La cumbre de la usura

Legislativo: Desequilibrio de poderes

Un Eco a la eternidad